Qué hacer cuando no puedes arriesgar
y estás encima de la cuerda floja,
que afloja.
Qué hacer cuando tu aliento te hace dudar,
cuando el miedo aflora en tu piel,
cuando mueres en un intento de revivir.
Categoría: Escritos
Qué hacer
Puede
Puede que cambie el viento,
puede que cambie mi aliento
o puede que cambie mi verso.
Un beso sin rumbo,
siendo instante.
Y una lluvia de atardeceres,
con miles de lágrimas.
Un ahogamiento de alma
y el corazón encogiéndose.
Un día sin vida,
una noche donde las heridas se abren
y el llamamiento a florecer renace.Creo en ella
Sonreí,
dudé,
grité
y callé.
Luego sentí,
me derrumbé.
Porque fui y sigo siendo,
no hay mejora en mi misma.
Hay derrota y poca vida.
Mucha ira,
empatía cero.
Creo en la oveja negra;
la que sonríe cuando hay que callar,
la que duda cuando hay que ser firme,
la que grita en vez de hablar.
La que siente más que vive,
y en gerundio se esconde sin más,
yendo hacia atrás.Imperfecta
Yo también tengo mis defectos,
no soy perfecta.
Soy impulsiva a ratos e intensamente,
porque saco las garras; araño.
Y muerdo.
Y luego me hundo en la miseria por haber hecho semejante acción.
Soy dolor,
soy mar
y cristal.
Voy desangrando las entrañas,
y luego, hago llorar hasta mis pestañas.Será
Serán los aviones,
o el jet-lag.
Serán tus besos,
o el viajar en tu mirada.
Será el sabor de tus labios,
el meneo de mis caderas,
la suavidad de tus dedos.
Será el cantar de tus palabras o
el vivir de tu alma.
Será el grito en una bala florecida que,
antes de matar, ama.Impulsos amorosos
A veces me siento torpe, inútil y loca. Porque se me va la cabeza al suelo y mi corazón se eleva al cielo. Y muero en un duelo sin dueño, sin contrincante y sin premio.
Donde tengo menos miedo es en la cama, contigo, porque me acurruco en tu pecho y me siento a salvo. No hay precio, ni tiempo. Es un ensueño.
Y es que vivo de tus besos,
de tus anhelos.
De tus suspiros e instintos.
-Impulsos amorosos-.Estrellándome
Sí, me emborraché,
también la fastidié.
Porque salí una noche donde fui.
Sonreí y viví.
Luego vi las estrellas de culo al suelo y cara al cielo.
Me estremezco al verme en el espejo,
y bajito, muy flojito, grito.
Grito a los monstruos que me atropellan,
grito a las personas que desprecian.
Y es que destellan,
desprenden la negrura espesa.
Engullen,
engullen palabras sucias,
amargas,
malcriadas.
No son seres,
son almas emborrachadas,
deshojadas,
desalmadas.Otoño
Te echo de menos;
En mis días más fríos,
en mi soledad
y en mi tempestad.
Te añoro en mi alegría
y en mi día a día.Leyendo ausente
Tengo tantas páginas por leer,
y un montón de cosas por aprender.
Tengo tanta literatura que me llama diciéndome: «Léeme, léeme».
Que me ausento y me evado,
dejando de ser.Noche veraniega
Fue tan triste aquella noche…,
Una sensación de vacío me invadió,
y la desolación me arropó.
Y al llegar a mi cobijo me sentí más sola que acompañada.
Lloré, y lloré.
No fue justo,
fue un impacto turbio.
El susto que acojona,
como tambalearse porque sí en un precioso precipicio,
tan hermoso que fastidia.
Y mata no saber lidiar con él,
aun así sigues el día a día
amarrándote al dolor.Quiero
Quiero inspirarme,
respirarme
y relajarme.
Imaginarme en un paisaje ajeno a la vida,
un alma florecida,
otro principio con mucha elevación.
Y volar,
y ser mar.
Y ser ave
y ser volcán.
Y ser.Todavía
Aún siento tus dedos entrelazados entre mis dedos. Y qué bien se siente.
Tú
Y que me agarres la mano por haberme observado minutos antes.
Y ver que estoy ausente;
fría y ardiente.
Eres mi noche estrellada,
mi cielo esclarecido.
Eres mi estrella polar,
aquel sueño tan deseado.
Eres, en presente y vivo.
Siendo, en gerundio.¿Será el amor?
Comer pizza a las seis de la tarde,
vernos a las siete y media
y besarnos con ternura.
Ser locura;
alma enloquecida.
Y correr en medio de la calle;
como late ese corazón,
va al ritmo del tuyo.
Soy la chica sin razón,
un cosquilleo corre en mi interior.
-Es el amor-.Ojú
Ojalá nosotros duremos,
ojalá seamos de esos que llegan juntos a la vejez.No(s)otros
Parte de ti,
de mí,
contigo.Instante
Ya no creo expectativas,
porque me dejo fluir y volar.
Reír en un instante de llanto y calcular cada latido que late roto,
como el impacto de un balazo en el estómago.
Siempre he sido aquella que busca los instantes moviéndose por impulsos, a ratos y descontroladamente.
Entrar a bocajarro en la vida de alguien y, de improvisto, que este desencaje cada pieza del puzzle creando caos, confusión y extrañeza.
Rareza.
Y, de un momento a otro, una felicidad incandescente.Herida
Cicatriz abierta que se envenena,
cicatriz sin cicatrizar.
-Cicatriz-.
Que nace, crece, asfixia y mata llevándote a la deriva de la media vida.
Luna, tú que estás tan llena y repleta de luz, ven.
Ven y rescátame.
Sácame de la grieta rota,
del hueco oscuro.Hogar
Dame viajes de ida y no de vuelta.
Que quiero irme y quedarme allá contigo, en nuestro cobijo.Cupido
Cupido,
cómete la flecha hasta atragantarte.
Que estoy cansada ya de tantos desamores,
de tantos desiguales,
de tantos irracionales
que luchan por un amor no correspondido.
Desángrate, luego huye.
Desármate,
descárgate,
agárrate bien al arco porque te has vuelto manco.La monotonía
Ojeras y rostro demacrado.
Dos quilos de más y un vestido encogido.
Se acojona por verte partir y, aún así, ella sigue allí.
Cagándose en un váter ajeno,
con las bragas al suelo
y el corazón al cielo.
Ve pasar la vida mirando por la ventana de la cafetería;
hay mucha gente en la lejanía.
Es de noche y el amanecer se acerca.
Y luego de dormirse en la madrugada,
retoma su jugada por la mañana.
Y entra en un bucle sin salida;
ha entrado, otra vez, en la rutina.Lluvia
Y muchas veces estoy segura de que el que se va a joder serás tú. Porque me autoconvenzo de que soy fuerte y de corazón de piedra. De que soy de hielo y cuerpo de hierro. Pero no es así y nunca lo será. Porque me joderá, me dolerá, me machacará y me matará, lentamente.
Nunca te lo he dicho, pero me acojona tu partida.
No sé el cuándo, ni tampoco el cómo. No hay ninguna fecha marcada, ni una huida garantizada.
Sólo hay la espera y un futuro lejano muy incierto.
¿Recuerdas nuestros primeros días de noviazgo? En uno de ellos estuvimos en la parte trasera del coche, cuando la noche ya había caído y las estrellas se habían volatilizado. Mientras me besabas y entre uno de ellos me dijiste que no lo sabías a ciencia cierta, pero que habían dos posibilidades. Que te marcharas o que no.
Mi corazón lloró hacia dentro.Yo
Hay veces que soy odio,
hay otras, en cambio, que soy dulce,
o mar,
o tierra.
Y me sumerjo en un mundo ajeno al mío dejando de ser, ser.Ganaste
Me escabulliré de ti,
alejándome.
Sé que antes me resguardé en tus brazos y caí rendida en tu mirada, pero ya no.
Estoy harta, de esto.
De que me dejes tirada en medio de la nada, de que no te importe, de que evadas el tema y lo alejes sin más.
Porque tú me puedes decir y zanjar, ¿Y yo no?
Tú siempre, yo nunca.Pequeña grieta
Arréglalo tú porque yo ya estoy cansada;
de sentir, de esperar y de llorar en silencios, entre suspiros.
Que la cuerda roja se está destensando, alejando nuestros cuerpos, y corazones.
Distanciándonos.
Me siento muy niña; inocente y poco astuta. ¿Cómo no me había percatado antes?
Que sólo queréis por interés y, cuando lo conseguís, desapareceis.Corazón mío
Escucho la música entre llantos y suspiros. Y siento y me encierro en mi misma.
Miedo,
luego desolación.
Tristeza, y poca destreza.
Quiero robarte tantos besos,
morderte los labios
y sentir tu aliento, aquí, en mi pecho.Sintiendo
Y quizás te enamores de otra mujer,
o dejes de sentir por mí.
Tal vez desaparezcas
o, bueno, simplemente te alejes sin más.
No se sabe.
Pero lo que sí siento es que te amo,
a veces más,
a veces menos.
Aunque siempre te siento, aquí, muy adentro.
Y no es que tenga miedo.
Yo sueño,
sueño alto.
Y vuelo, derrapando.
Aun así, me arriesgo y me lanzo al hueco, lleno o vacío, del amor.
Salto el precipicio o escalo la montaña,
y nunca me doy por vencida.
Tengo presente que esta relación seguirá siendo una montaña rusa,
ir y volver y siempre estar.
-Los sentimientos los tenemos acá-.Cicatriz abierta
Fuiste el poeta de mi versos,
el constructor de mis suspiros.
Y ahora estoy hartada de que me cortejes sin dejarme una salida.
Me estoy yendo allá, al cielo.
-Al cielo-.
Y no soy,
voy, voy.
Vuelo.
Y no es justo porque cuando desaparezcas dejando huella en mí moriré.
Moriré.-Me ahogo-
Asfixia,
de ti,
de mí.
Me duele la garganta de gritar tantos silencios,
en llantos,
en alientos.
Mata,
la vida mata.
Muérdeme el alma y,
luego,
vete.
Que te alejes dejándome destruida
siendo pasillo sin salida,
será como huir sin piedad.
Aferrarse a tu corazón como quien se agarra al dolor porque sí.
Estoy dolida,
demacrada
y el insomnio se pasea por mi habitación a partir de las doce de la madrugada.
Entra sin llamar,
ahogándome al mar.
-Ahogándome al mar-.Fuiste
Fuiste una escopeta,
una bala intacta.
Una flor marchita
llena de espinas.
La chimenea llena de cenizas,
una copa de vino tinto rota.
Fuiste;
en pasado e irregular.Ausentándome
Vaya sobredosis de tristeza,
ponme un tequila
que me agarro a la vida.
-Me agarro a la vida-.
Qué mirada maldita,
qué crueldad.
Tú no me has visto,
no me has visto.
¿Me alcanzas aquella copa y un cigarrillo?
La ceniza,
y yo.
La muerte,
y ellos.
Uno al lado de otro en la cuerda floja,
afloja, nena,
afloja.
¿Y quién me habló del dolor?
Con sólo un latido de mi corazón,
con uno sólo ya entendí.
Comprendí que no, no.Perdiéndome
Llorar sosteniendo un bolígrafo y con el alma perforada luego de haber plasmado todas las lágrimas en el papel. Surfear entre ahogos y suspiros que se quiebran. Sentirse náufrago dentro de un océano perdido por el mundo.
No poder seguir; romperse.
Torcerse,
salirse del camino.
Rebelarse y, después, estancarse.