Categoría: Escritos
Al verbo
Las colillas -restantes- del cigarro
cayendo al suelo
mientras tu corazón se agarra
sin querer y con ansias
al mío,
doliéndose.
Sintiendo el tacto de las balas
que dispara mi mirada
de aquella metáfora, hermosamente rota,
que se sostiene al aire
sin saber el cómo
ni querer un tiempo,
viviendo siempre
de un pretérito tan imperfecto
que se aferra a eso:
al verbo,
que ya descendido
chocando contra aquel color gris
sucio y oscuro
deja de ocultarse para morir.Un cuento mío
Lo dejo pasar todo, hasta yo misma me dejo pasada;
de moda,
de arte,
de amor.
Estoy en los años noventa.
Dejé pasar tantas cosas que aún sigo allí,
en el vintage.
En aquello que ya no se lleva,
que no se hace,
pero se cuenta.
Palabra por palabra
y con mucha precisión.
Mediante cuentos
o historietas.
Aunque lo cuento,
esta vez,
desde un breve texto.
Me cuento a mí.Entre líneas
Encuéntrame entre líneas,
si puedes o quieres.
Mis pestañas húmedas y mi corazón ansioso tiene ganas de ti, y de mí.
Que nos descubras en un sinsentido de emociones y acurrucarnos.Así soy yo
Lo siento si escribo esto o lo otro… Pero es lo que me pide el cuerpo. Lo que más necesito hacer. No voy a cambiar mi corazón y escribir lo que debería sentir según tu perspectiva. No. Estoy agotada de que me mires así,
de que no me hables.
De la ignorancia y de tu actitud.
Hablemos de ella.
En cierto modo es falsa, ópaca y deshauciada de ti misma. Es una forma de ser que me rebienta.
Ojalá estalles como yo.Ocultándome
Maquillarme,
otra bonita forma de ocultarme.
De esconder mis ojeras,
de vivir por los suelos.
De sentir y hacerlo de tal forma que el vaso está derramando agua y yo ahí con ímpetu de seguir. De tirar, pero hacia atrás y de cabeza al hoyo. Un hilo de voz que me susurra la nada, el vacío. El hueco dolorido.



