Categoría: Escritos
La vida, la luna y yo
¿Qué estoy haciendo con mi vida?
Me ahogo.
Soy más pálida que la luna,
que me observa desde la lejanía,
des del cielo nocturno.
Una vez me dije «hazlo, y punto» y,
con ese lema en mi cabeza,
hice todo lo que estaba fuera y dentro de mis manos,
de mis posibilidades.
La fastidié no una
sino hasta más de quince veces.
¿Qué aprendí?
Algo de mí:
lo caótica que puedo llegar a ser.Amanecer
Aquí,
desde donde se observa un cielo nublado.
Es un día gris, pero no para mí sino para el mundo.
(Este).
Y es bonito también.
Porque rompe esquemas
y mentes.
El corazón de la vida es eso:
ser mientras todo se quiebra y,
luego,
presenciar una sonrisa con la salida del sol.Estoy sanando
No te apures, estoy sanando. Sí, florezco y también me marchito. No pasa nada, solo fluyen sentimientos, emociones y pensamientos. Es divertido ese vaivén -ese caos- llamado (mi) vida. Es una bomba explosiva porque arrasa, al igual que yo. Pero no te preocupes porque así es, así se va y se vuelve. Y no hay nada más bonito que ser ser.
Mis alas
Quiero leer(me) aquello lleno de sentimiento,
de vivir sintiendo el tacto,
rozando el pacto que hice
conmigo misma
de ser gerundio a cada rato.
Quiero un libro caótico y a rebosar de heridas,
de cicatrices sin cicatrizar.
Explicarme una y otra,
y otra vez
que el mundo
-el mío-
no es tan malo,
ni vacío
ni descolorido.
Porque,
al fin y al cabo,
siempre estarán mis dos esperanzas:
las alas de mi espalda con las ganas recargadas,
a punto de alzar el vuelo hacia un nuevo terreno.




