Autor: perezitablog

  • Adiós inspiración

    La inspiración ya no está, se ha caído, desvanecido, marchitado.
    Me encuentro aquí,
    queriendo florecer,
    renacer.
    Y duele no saber de qué escribir, no poder hacerlo.
    Porque… se fue.

  • La última curva

    ¿Ves la rotura al borde de la costura?
    Está rota y,
    o la cortas
    y muere
    o se va deshilachando,
    desangrando.
    Es mejor quitar el dolor de raíz que dejar que vaya rompiéndose.
    Así estoy yo,
    siendo la segunda opción.
    La mujer de la herida que sangra,
    con la cicatriz abierta
    y el corazón partido
    por la mitad.
    Intentando agarrar de frente la última curva de la carretera
    para luego estrellarse y matarse
    a cámara lenta.
    Pero, aún así,
    morir en el intento
    sin haberlo intentado.

  • Estrellas

    Estallo estrellas,
    mapas sin destino,
    sin lugar.
    El desamor derrapando
    en forma de ilusión
    y aparcando,
    ahí,
    en mi calle
    para,
    bueno,
    matarme
    del susto,
    del golpe.

  • Soy humana

    Esperar -con esperanza- aquella frase, aquella acción. Porque siento que me muero y no puedo moverme. No sé avanzar, caminar. Sabes que me duele y aún así no haces nada para cambiarlo, para remediarlo. Hay más dolor que amor. Soy tuya, tú eres mío. Pero actualmente, en ese vaivén de días que vienen y se van, se van, no estoy. No soy persona. Y qué rabia. Quiero ser (humana). Quiero perderme entre la humanidad y dejarme fluir, volar. Pasear.

  • ¿Cómo me inspiro para escribir?

    Últimamente estoy poco inspirada y muchas veces, por no decir todas, me fuerzo a escribir. Es malo. Me entra el agobio y el bloqueo se acrecentra. No lo hagáis, no seáis como yo. En estos casos lo mejor es levantarse, salir al exterior y caminar sin rumbo para luego sentarse en el césped de cualquier parque y leer un rato eterno, aunque sea efímero. Llevar entre vuestras manos un libreta y apuntar ideas, dibujar o simplemente ni abrirla.

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    ¿CÓMO SUPERAR EL BLOQUEO DEL ESCRITOR?

    El bloqueo del escritor es un bloqueo general que acaba siendo un estancamiento de nuestras vidas. Un aislamiento ya sea a nivel general o concreto. Pues normalmente cuando uno no puede escribir, es decir, no le surge la inspiración es porque está dentro de un bucle, de una monotonía. Del aburrimiento constante. Es importante percartarse de ese hecho, identificar el porqué e inentar remediarlo.

    Centrándonos en nuestra vida y abarcando cada sector. Si estamos tristes y vacíos, analicémonos:

    • ¿Por qué estoy triste y vacío?
    • ¿En qué ámbito de mi vida?
    • ¿En mi vida en general?
    • ¿O sólo en el trabajo? ¿Ya no me llena?

    Y ahí algunos ejemplos de preguntas que deberíamos hacernos.

    Las cuestiones surgen por si mismas y las respuestas salen solas. Si las escuchamos de corazón y las sabemos analizar, tendremos mucho ganado.

    RECOMENDACIONES

    Una vez identifcado el bloqueo mental, existen distintos hábitos que podemos implementar diariamente para salirnos de ese bloqueo tan agobiante.

    Os propongo los siguientes:

    Poner un tiempo límite

    Saber que disponemos de un tiempo equis para realizar una tarea sirve para no procanistar y hacerlo.

    Por ejemplo, si tenéis que escribir un libro, poneros fechas para cerrar cada capítulo. Evidentemente esas fechas serán flexibles porque el arte es caótico y lleno de imprevistos bonitos.

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    La técnica pomodoro

    La técnica pomodoro es un método para gestionar el tiempo de forma productiva. Consiste en trabajar 25 minutos y hacer un descanso de 5. Se puede adaptar a cada persona. Si a uno le va mejor trabajar durante 45 minutos y descansar 10, es posible. Sólo se trata de adaptarse a las necesidades de cada uno.

    En el caso de la escritura, se trata de escribir, por ejemplo, durante 30 minutos y despejarse 5 para sí no entrar en el bucle de preguntas sin respuesta. O el tiempo que sea.

    ¡A continuación os dejo un vídeo muy interesante!

    Cambiar de tarea

    Se trata de hacer distintas tareas, una detrás de otra. Por ejemplo, ponerse a leer durante 20 minutos y después escribir durante los 30 minutos siguientes. Pero no escribir todo el rato, sino organizar los capítulos o reorganizarlos, repasar el esqueleto, releer los capítulos ya escritos y editarlos o tomar alguna nota, entre otros.

    Charlar con alguien

    Un escritor no escribe todo el día las 24 horas y los 7 días de la semana sin parar. Es importante de vez en cuando levantarse de la silla y charlar con quien tengáis más cerca: un familiar, vuestra hermana o sino llamar a algún amigo o amiga. Socializar un poco.

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    Hacer un paréntesis

    Los paréntesis son importantísimos para refrescar el cerebro y darle otra prespectiva a vuestro proyecto teniendo en cuenta el objetivo inicial.

    Mirar por la ventana

    Enfocarse en la tarea que estáis haciendo es importante pero de vez en cuando hay que despejarse, ver las cosas desde otra perspectiva, salirse del plano en el que estáis y, por eso, está bien mirar por la ventana. Observar un rato el exterior.

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    Salir a pasear

    Os lo recomiendo mucho y mejor si es por un parque o por un bosque sin masificación de gente.

    Escuchar música

    Para mí, escuchar música mientras escribo es esencial. Es lo que me lleva a crear arte, es lo que me ayuda a hacer surgir mi inspiración.

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    Buscar otra manera de hacerlo

    Para salir de ese bucle es fundamental buscar otra forma de hacer lo que sea que estéis haciendo. Si, por ejemplo, siempre utilizáis una libreta para hacer el esqueleto de vuestro manuscrito y lo hacéis de una forma en concreto, estructurándolo de equis manera, ¿Por qué no cambiáis la metodología?

    Escribir una lista de tareas

    Es importante tener una organización y, para ello, escribir una lista de tareas os irá bien para saber todo lo que tenéis que hacer y organizaros dependiendo de la cantidad de tareas que tengáis, de la importancia, de la durada…

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    CONCLUSIÓN

    El objetivo principal es vivir, experimentar, salir de la monotonía. Alejaros de vuestra zona de confort y bailar con las personas que os rodean y, también, danzar solos. Moveros por el mundo. Hacer cosas. Y sentir. Porque cuando se hacen cosas, cuando uno vive está sientiendo y cuando uno siente luego puede escribir aquello que ha vivido.

    Para salir de ese bucle no se sale haciendo ejercicios de escritura creativa, porque durarán un tiempo y luego ese aburrimiento volverá. No nos estamos centrando en lo que realmente importa, en lo que nosotros necesitamos.

    PD: Gracias por leerme,

    ¡Nos leemos!

  • Es mi guerra

    Me parto la cara,
    las entrañas
    y hasta el alma.
    Que muere,
    y gana.
    Y se arma de valor
    ante la vida.
    Es la guerra,
    la mía.
    Créeme,
    se pierde.

  • Lo siento

    Lo siento,
    por todo.
    Por ser caos,
    mar
    y lágrima.
    Porque estoy helada,
    porque soy más verbo
    que palabra.
    Porque me dejo ir
    en el vaivén de miradas.
    Y me pierdo en el acto de ser (persona).

  • ¡Consejos para mejorar la escritura creativa!

    Para mejorar la escritura creativa hay dos puntos claves: leer mucho y escribir mucho.

    ¿SE PUEDE MEJORAR NUESTRA FORMA DE ESCRIBIR?

    Obvio que sí. De hecho, a medida que pasa el tiempo nuestra forma de escribir cambia. Porque crecemos, evolucionamos y maduramos como personas. El cambio no es malo, es positivo y hay que aprovecharlo.

    ¿CÓMO MEJORAR LA ESCRITURA CREATIVA?

    Hay formas para mejorar la escritura creativa. Pero hay que tener en cuenta que es un proceso largo y tedioso. Y que no es inmediato.

    La rutina

    Tener una rutina es importante para mejorar la escritura. Para ello nos podemos poner objetivos cortos y alcanzables como, por ejemplo, escribir 30 minutos al día.

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    En mi caso, escribo a cada momento. Si no es una frase pues un texto breve y sino escribo un capítulo de un manuscrito, y así. Aún así, os dejo a continuación mi rutina de escritura, que consiste en:

    Entre semana

    • De 11:30 h a 12: 30 h -> Escribir 1 hora al día textos creativos: textos espontáneos que surgen del corazón.
    • De 13 h a 13: 30 h -> Leer 30 minutos al día (como mínimo entre 10 y 15 minutos).
    • A las 20: 45 h (hasta la hora de la cena) -> Leer a otros bloggers 15 minutos al día: este es un objetivo nuevo que me he propuesto porque es cierto que hay días que leo a bloggers pero hay otros días que no. Entonces como objetivo es leeros cada día unos minutos.

    Durante el fin de semana

    • De 11 h a 14: 30 h -> Hago un poco de todo: me dedico al Blog exclusivamente y, por otro lado, escribo textos creativos.
    • A las 20: 45 h (hasta la hora de la cena) -> Leer a otros bloggers 15 minutos al día: aunque durante el fin de semana como tengo más tiempo, dedico más minutos.

    Durante el sábado y el domingo no me pongo 30 minutos para leer porque dependiendo de cómo vaya de tiempo y de la cantidad de entusisasmo no leo, leo un poco o leo mucho. Así que no me pongo un límite.

    Es cierto que aprovecho para leer cuando tengo oportunidad y siempre llevo un libro entre mis manos para los momentos de espera, por ejemplo. Así que durante un día entero pues en un momento leo 5 minutos, luego en otro instante leo 15 y así.

    Como habéis podido leer, escribo siempre. Así que para mejorar la escritura es importante escribir lo que sea. Y, también, leer. Es obvio ¿No?

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    Ejercicios

    Los ejercicios que utilicé en su momento para mejorar la escritura, son los siguientes:

    Reescribir

    Lo que sea.

    Aún así, hay distintas opciones.

    En primer lugar, reescribir un texto. Pues cambiar el narrador: si está en primera persona pasarlo a tercera persona. O cambiar el tiempo verbal. Se trata de coger un libro, escoger un párrafo y reescribirlo.

    En segundo lugar, de los textos que ya habréis escrito, pues reescribirlos. Se trataría de editarlos y corregirlos a vuestro antojo. Ir practicando.

    Por eso mismo, consiste en dejar reposar unas horas o unos días el texto escrito o incluso escoger uno que tenga ya unos años o meses y volver a escribirlo. Mejorarlo.

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    Escribir

    Es muy simple.

    Escribir cada día durante veinte minutos algo. O durante los minutos que vosotros creáis oportunos. Puede ser un texto, un capítulo de vuestro manuscrito. Lo que queráis. Eso sí, hay que ser constantes.

    Dar una respuesta a…

    Eso se puede hacer durante nuestro día a día. La mayoría de nosotros vemos o escuchamos las noticias, leemos, miramos películas, entre otras cosas. Pues se trata de dar una respuesta a esa noticia.

    Por ejemplo, si la noticia habla sobre la pobreza en el sur de África, pues nosotros escribiremos nuestra opinión respecto a ese tema. Que da igual la que sea. El objetivo es aprender ser críticos, a pensar, a estructurar el pensamiento, a tener una mente abierta y practicar distintos tipos de formas de escribir (la indignación, la argumentación, la tristeza…).

    ¡En el siguiente vídeo os dejo más ejercicios! Son más prácticos, técnicos y profundos, y os van a ser muy útiles.

    CONCLUSIÓN

    Concluyendo, para mejorar la escritura hay que tener una rutina y es muy importante la constancia. Es cierto que hay días que no escribiréis nada, pero es lo más normal porque habrá momentos de bloqueo. Aún así, si no estáis inspirados almenos rebelaros contra la página en blanco, es decir, escribid sobre lo fastidiados que estáis por no poder escribir. En ese caso, quizás sólo escribís una frase. Ya está bien. El objetivo es escribir un poco cada día.

    Así que no os desaniméis.

    PD: Nos leemos,

    ¡Gracias por leerme!

  • Risas

    Buscar tantos rincones, tantos recovecos que antes de ir ellos me encuentran a mí. Y se ríen, analizándome detenidamente. Los detalles que salen de mi ser. De mi yo interno, y externo. Y yo los observo cuestionándome que de qué van si son simples huecos, curiosos pero vacíos. Que no tienen nada de que presumir, de galardonear. Porque son sencillos,
    demasiado.
    Y yo,
    tan caóticamente hermosa,
    como dice él.
    Pero es que estoy más loca que otra cosa.

  • Llorar en palabras

    Escribo para sanar,
    para rememorar.
    Para llorar en palabras
    y regocijarme en ellas.
    Pero, se ríen de mí;
    de mis colores,
    -estados de ánimo-.
    Estallan ante mí
    (explotan).
    Y acaban haciéndome daño,
    muriendo en el intento.
    (Lo siento…)

  • GoodReads para autores, ¿Qué es y en qué consiste?

    GoodReads es una plataforma o red social para las personas que aman la lectura donde permite tener amigos lectores (virtuales), hacerles recomendaciones, tener una lista de libros leídos, libros por leer e incluso la referencia de aquello que estás leyendo en estos momentos.

    GOODREADS: PERFIL DE AUTOR

    Existen dos tipos de perfiles: el perfil del autor y el perfil del lector. En este caso os hablaré del perfil del autor, porque es el que tengo y el que domino más.

    El perfil del autor es un espacio para los autores donde tienen su propio perfil con el ranking de estrellas (calificación o puntuación dada por los lectores), los libros publicados, un apartado donde se le puede hacer preguntas al autor y, finalmente, el blog linkeado. Es decir, al tener un blog externo a GoodReads se puede vincular en la plataforma y cada vez que se actualice subiendo un nuevo post saldrá en el perfil del autor de GoodReads. También hay un apartado de frases de los libros del autor y los grupos donde puedes unirte o crear tu mismo uno.

    ¡Os dejo a continuación mi perfil para que le echéis un vistazo y os hagáis a la idea!

    FUNCIONES ÚTILES

    Hay varias funciones y son:

    1. Perfil
    2. Listas/biblioteca
    3. Puntuación y reseña de libros
    4. Actualizar progreso de lectura
    5. Agregar amigos y seguir autores
    6. Comparar libros
    7. Home (casa o el lugar donde puedes ver qué leen los demás)
    8. Reto anual Goodreads (Reading Challenge)

    Las funciones que utilizo dependen de si estoy des del portátil o desde la aplicación en el móvil.

    Cuando estoy des del portátil exploro. Es decir, voy a distintos perfiles que ya sigo o de personas que me siguen e investigo todo tipo de libros que me parecen interesantes y veo que me gustaría leer en un futuro. También aprovecho para responder mensajes, si es el caso de que tengo, para aclarar dudas y ver mis estadísticas y reseñas de mis libros. Aunque como soy poco popular en esta plataforma, quiero decir, no tengo muchos seguidores y tengo pocas opiniones, no es que me dé para mucho estar mirando mi perfil.

    En cambio, caundo estoy des de la aplicación del móvil, ahí sí que me guardo los libros que quiero leer. Normalmente una vez a la semana actualizo el progreso de lectura, porque actualmente leo poco. ¡Ojalá leer más, mucho más!

    CONCLUSIÓN

    Es una plataforma completa, útil y sencilla de usar. Con las funciones básicas se puede ir tirando. Es cierto que se necesita un tiempo previo para hacer una exploración e investigación de esta red social porque tiene muchas cosas. Puede abrumar un poco. Sólo es cuestión de tiempo para adaptarse.

    Básicamente sirve para guardarse aquellos libros que uno quiere leer en un futuro de forma digital sin necesidad de apuntarlo todo en una libreta o Bullet Journal (como hacía yo). Esta, para mí, es su función principal. También sirve para que las personas que te leen puedan comentar y opinar sobre tus libros publicados. Aunque tiene otras utilidades mencionades anteriormente.

    Si queréis haceros un perfil, a continuación os dejo el link:

    https://www.goodreads.com/

    PD: Gracias por leerme,

    ¡Nos leemos!

  • El lobo

    Observo el cielo nublado y luego siento. Me recreo en mi sentimiento, en mi corazón. Me percato de algo: que está hecho trizas. Y tanto que vivo anestesiada en un mar de tristeza incurable. Necesito salir a flote. Permitirme sobrevivir. Déjadme en mis cicatrices, caos y delirios, que así soy feliz. Luego aparece el monstruo -el lobo- y me asusto conviertiéndome en diminuta. Empequeñeciéndome.

  • Debajo del suelo

    Veo vértigos a cada paso que doy. Soy un huracán que provoca daños colaterales. ¿Cómo voy a sonreír si ellos me quitan cada logro conseguido? Si cada vez que llego a la meta, me hacen retrodecer y caerme por el atardecer hasta llegar al sótano, al suelo, al infierno.

  • La perspectiva

    Perspectiva es ver las cosas de otra forma. Salirse del plano actual, presente, y observar cómo está siendo algo: una situación, un momento, una conversación… Se trata de hacer una pausa. Detenerse. Como el punto en un texto. Que hace que te pares y, luego, sigas. Pues así. Y en esa milésima de segundo, pensar. Verlo desde fuera.
    A veces me gustaría sentir esa perspectiva de visión, desde el exterior, más a menudo. Y antes de seguir la discusión, pararnos todos y mirarnos. Ahí, sería bonito y lleno de poesía mala y barata. Porque nos veríamos en la pausa de las argumentaciones y rebobinaríamos y rectificaríamos antes de soltar una burrada.

  • Palabras rotas

    Y recrear las conversaciones en mi cabeza. Que cuando hablamos -tú y yo- se deshacen, se rompen y duelen. Quizás es que al no ser como quería aparece una decepción más grande. Se rompen, las palabras se rompen. Trozo a trozo, letra por letra.
    Y lo siento,
    por no ser lo que vosotros queréis que sea,
    por no hacer lo que vosotros queréis que haga.
    Por amarme más de lo normal y ser caos y aún así argumentar mal.
    Tengo mis pensamientos, mis sentimientos.
    Y decido por y para mí.
    Y está bien.
    -Está bien-.

  • Ahí

    Sí, me quedé ahí. Antes de la línea de meta. Sin intención de cruzarla. Por no poder o, simplemente, por no querer. Guardé en mi interior todos mis pensamientos, todas mis palabras. Morí en el intento.

  • ¿Cómo empezar a escribir?

    Mi experiencia con la escritura es de amor y odio, un tira y afloja constante. Porque hay épocas en las que escribo sin detenerme y, otras, en las que simplemente no escribo nada. Para empezar a escribir no se necesita nada más que una idea y algo para poder escribir (un ordenador, un móvil o una libreta y un bolígrafo).

    LA CREATIVIDAD

    El proceso creativo consiste en tener una idea, que surge de la inspiración, y luego se trata de plasmarla al papel. La inspiración es muy subjetiva así que cada uno se inspira de lo que le surja en momentos espontáneos.

    En mi caso, me inspiro gracias a la música o cuando paseo y observo a las personas imaginándome sus vidas, por ejemplo. O cuando me invento historias dentro de edificios. Por eso mismo, si somos artistas (escritores, pintores, músicos…) es muy importante llevar siempre con nosotros una libreta o, como mínimo, algo para poder apuntar nuestras ideas y así no olvidarnos. Es importante que no se nos escape nada.

    ANTES DE PONERNOS A ESCRIBIR

    Para plasmar las ideas al papel primero hay que hacer un trabajo de campo: buscar en el interior de uno mismo u observar el exterior.

    ¿Por qué digo esto?

    Porque de ahí surgirá la inspiración y con ella la idea. Es muy complicado abrir una página en blanco y no tener nada que decir. Pero, si tenemos visión y perspectiva -vemos las cosas desde distintos ángulos- será más fácil escribir. Y más nosotros, los seres humanos, que siempre queremos decir algo. Lo que sea.

    Además, si somos sensibles y, si no es el caso, simplemente se trata de hacernos una introspección exhaustiva, podemos sacar de dentro aquello que sentimos: nuestros sentimientos y emociones-. Aunque por naturaleza las personas tendemos a serlo.

    EL PROCESO

    Antes

    Para iniciarnos a escribir, como he dicho anteriormente, hay que observar aquello externo e interno. Y mucho.

    También hay que comer sabiduría, pero disfrutándola.

    ¿A qué me refiero con «comer sabiduría«?

    Pues que hay que leer, ver películas, charlar… Hay que aprender pero disfrutando de lo que se está aprendiendo. Y no hablo de ponerse a estudiar, a hincar codos como burros, sino a empaparse del mundo. Y cuanto más se empapa uno, más tiene que contar, que escribir. ¡Así que, hay que vivir!

    El acto: escribir

    Para comenzar a escribir hay que vomitarlo todo. Sin miedo, sin pausa. Lo que salga es lo que tenemos dentro y eso ya está bien. Luego ya veremos que se hace con aquello escrito, ya sea una frase, un texto… Porque el acto -escribir- se trata de expresarnos, de sacar los miedos, las angustias, los dolores, los recuerdos… En definitiva: sacar los sentimientos de nuestro corazón hacia fuera.

    HERRAMIENTAS

    Aún así, hay herramientas para iniciarnos en este arte caóticamente hermoso. Ejercicios que nos pueden ayudar. A continuación os dejo algunos:

    1. Una palabra: consiste en escoger una palabra de cualquier sitio. Por ejemplo, si en este instante estáis escuchando música (os he linkeado una lista de Spotify para fomentar la creatividad) pues elegid la primera palabra del título de la canción y a partir de ahí, escribid. Si la canción se llama Conexión pues comenzad escribiendo vuestro texto por Conexión.
    2. Los sueños: si sois buenos recordando aquello que habéis soñado, una buena forma de romper el miedo es relatando aquello soñado. Una alternativa es empezar con la primera escena del sueño y luego ya inventarse la continuación de la narración.
    3. Frase al azar: si no se os ocurre cómo empezar un relato, simplemente abrid un libro o buscad una frase de alguna película que os inspire, la copiáis y a partir de ahí seguís vuestro texto.
    4. Un diario personal: escribir nuestro día a día. Para inicarse en este mundo, sólo se trata de escribir sobre nuestras experiencas personales tal y cómo son, es decir, escribirlo literalmente. Se puede hacer con una libreta a mano o des del ordenador: abrís un documento de Word o de Google Drive y comenzáis. Ponéis la fecha en la que estáis y os desahogáis.

    CONCLUSIÓN

    Hay infinidad de ejercicios para comenzar a escribir y me podría pasar un día entero explicándolos. Os he puesto los que en su momento utilicé y me funcionaron. Porque hay que recordar que cada cosa tiene su proceso, su forma de ser y de madurar.

    PD: Nos leemos,

    ¡Gracias por leerme!

  • Luces

    Mis luces se están apagando cada vez más.
    Sí, todos tenemos luces y yo las tengo en el cuerpo, la mente y el alma. Pero se están fundiendo. Parece que ya no quieren brillar, que no tienen fuerzas para deslumbrar.

  • Monstruo

    Soy un monstruo,
    lo tengo dentro
    de mis venas.
    Es lo que me hacen sentir
    ellos,
    mi familia.
    Y duele,
    arranca el corazón.
    Mata.
    Ya no somos de la misma sangre,
    ni de la misma raza,
    ni de las mismas leyes.
    Ni ideologías,
    ni amor,
    ni empatía.
    Tampoco compartimos el dolor,
    ni el rencor.
    Ni los balazos que surgen de cada mente
    -palabras escopetadas ensangrentando las almas-.

  • Leer duele

    Después de tanto tiempo sin leer, lo he vuelto a hacer. He mirado, agarrado y abierto el libro que tenía, y tengo, a medias. Me concentré. Ha sido un momento hermosamente doloroso. Porque he sentido el tacto de las palabras acuchillámdome el corazón. Han sido duras y muy ciertas. Me he reflejado en ellas. Ojalá vivir un instante eterno de felicidad y apartar la muerte. No serla, no experimentarla.

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  • Un ojalá lejano

    Y pensar que vendrías. Imaginarme tu andar y observar en mi mente cómo aparecías echándote a mi lado, encima del césped verde. Porque ya es primavera. Momento de florecer, de sentir, de ser. Hubiese querido que estuvieras, que me besaras, que me observaras. Que tu corazón palpitara al mismo tiempo que el mío. Fluir juntos. Qué bonito sería.

  • Dolorosamente bonito

    «¿Por qué yo?, Te cuestioné esta tarde entre lágrimas. Sintiendo que no encajaba en este mundo mientras me dolía la vida y tu mirada se perdía en mí. Buscando la respuesta, suplicando que dejase de sufrir.
    No fue así.»

    Llegué a tu casa, hicimos el amor y luego nos acurrucamos para dormir un rato. Tú dormiste, yo lloré internamente mientras pensaba sin parar. Primero, una pregunta pasó por mi cabeza escopeteándome el corazón. Después seguí pensando en todo. Hasta reflexioné porqué el armario era marrón para dejar de pensar en lo que estaba pensando. El dolor de cabeza aumentó. Estaba inquieta, no podía dormir. Me movía de un lado a otro y tú me abrazabas más fuerte todavía. Pensé en el porqué. ¿Por qué no te dabas cuenta que estaba mal? Roncabas tan tranquilo que cuando despertaste hablaste. Me dijiste que lo soltara. Pero yo no quería. Me sentía tan débil, frágil y rota… Si empezaba a hablar me rompería delante tuyo. No me aptecía. Pasaron veinte minutos y justo después de ir al baño y acurrucarme a tu lado, exploté. Me derrumbé entre lágrimas. Antes de estallar se me escapó una sonrisa tan… Quebrada, que era un llanto personificado. Y otro y otro durante mi discurso lleno de sufrimiento.
    Fue dolorosamente bonito.

  • Quiero florecer

    Pues me gustaría ponerme a leer. Entretenerme entre palabras -corazones- y descifrar frases. Navegar entre párrafos. Ir a un prado solitario, lleno de margaritas con el cielo despejado y un sol radiante, y sentir(me). Sin detenerme y pausando la vida por un instante.
    Ausentarme para revivir. Y volar, flotar en aquel beso tan apasionado de una pareja enamorada. Quiero ser un verbo, o más de uno.
    Leer,
    descifrar,
    navegar,
    sentir,
    vivir
    y,
    ser.
    Borrarme sin marchitarme y crecer. Florecer.

  • Escribiendo

    No escribo siempre de amor, para aquellos que os estéis preguntando de qué va ese dolor. Pues, leed (entre líneas), dejaros llevar. El corazón os guiará haciendo que os perdáis. Sí, es duro porque no se toma una decisión sino que uno mismo se deja llevar. Instinto y pasión (carnal). Vivir entre palabras y ser verbos para no serlos. Una acción sin acción es un movimiento en vano, sin sentido y vacío. Porque te hablo de letras, de literatura y de sentimientos llenos de caos, de mar y arena. Un poco de serenidad y mucha sal para curar las penas. Para sanar.

  • Borrar(se)

    Borrar y escribir. Y un té. Dolor de estómago, sentir y no ser persona. Caminar sin detenerse a observar el paisaje. Ser más cuadro -arte-, y un desastre. Mi sastre (yo) ya no me cose las heridas porque se quedan abiertas. Sufrir el latido del corazón (abierto). No hay forma de que se tranquilice. En bucle la ansiedad. Hay veces que se pausa pero ese segundo es tan corto que no sirve. Que ya no se respira paz.

  • Café y amor

    Café, y escribir. Vivir en un sueño que se va convirtiendo en realidad y que no deja de ser algo increíble. Porque a tu lado, amor, vuelo. Cuando entrelazas tus dedos con los míos. Cuando me abrazas y siento tu corazón palpitar. A cada instante, cada detalle cuenta. Es tu sonrisa, tu forma de caminar, cómo me miras, te acercas, me agarras la carita y me besas. Es un «Te amo» por cada segundo que pasa. Es quererte des del amanecer hasta ¿Cuándo? Ojalá sea eterno. Que aunque sea efímero sea firme, loco y lleno de cariño. Caminar por las calles de la ciudad. Que tú eres de allí y yo de aquí pero, ¿Y qué? Se puede porque se quiere. Porque nos queremos.

  • Historia

    Se me hace difícil escribir(la).
    Una historia que da miedo,
    que frustra,
    duele
    y va matando lentamente.