Acerca de perezitablog

Ama mi caos.

Basura acumulada

Todo lo otro son destrozos, basura.
(Mierda), que sale del corazón tan roto, desangrado y hueco.
Duele, nene, duele.

Se está yendo

Me voy a explayar en esa pequeña nota virtual. Porque la única que la releerá más de cien veces seré yo mimsa y con todo mi arte colgando de la percha.
Pienso, estoy pensando, que hay amores.
Y siento, estoy sintiendo, que el nuestro pierde la chipsa, la llama. Que pierde, por cada día que pasa, un granito de amor.
¿Si me pierdes vas a llorar? ¿Harás algo? Digo, ¿Dejarás de amarme de un día para otro? -De un segundo a otro-.
Esto, lo nuestro, es más de lo que siento y, hay veces, que me duele quererte. Porque el amor que tengo por ti rebasa el vaso, sobrepasa el límite.
¿Serías capaz de hacer locuras por mí?
Estoy así, con la flor encogida, marchitada.
Se está… Yendo.

Corazón roto

No sé, a veces tengo dudas;
si me quieres o no.
Porque nuestros recuerdos me remontan al pasado,
a aquel concierto que tocó mi alma.
No sé la tuya,
pero a mi me vibró
-me latió-
el ritmo cardíaco a mil por hora.
Y en la calle no, no lloré de milagro.
Aunque en casa…
en la madrugada
acabé explotando,
llorando.
Dolor, amor.
Fue una herida que se ha quedado abierta y no cicatriza.
Y duele,
porque,
no se cierra.
-No se cierra-.

Quiero ser caos

Pues yo quiero ser caos, otra vez.
Meterme en un lío, o dos o tres -muy míos- y salir herida. O tuerta. Llena de muecas y cicatrizando el dolor, y el humor muerto.
Que ya no quiero ser coherente, no.
Quiero lo fugaz, lo amargamente dulce y, feliz. Que me mato, sí, me maté. Y no tirándome por un precipicio sino caminando sin rumbo a pasos limpios. Premeditados y calculados.
No me vaciles. Quiero más. Volar y estamparme. Arrasar el suelo; caerme.
Y caerme.
Una
y otra,
y otra
vez.
Porque quiero, porque ya no puedo seguir siendo lógica, eso me está volviendo loca. No quiero la sensatez, la calidez de un día normal y corriente. De una monotonía tan -tan- monótona.
Me estoy volviendo sensatamente muy lógica.

Libros que más me gustaron

Las temáticas de libros que más me gustan son: thriller, realidad, fantasía, novela negra y novela romántica. A continuación os dejo una lista de libros que me marcaron al leerlo, que provocaron algo -un sentimiento- dentro de mí.

Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago

Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago fue un libro que me marcó y que se quedó dentro de mi corazón para el resto de mi vida. Me lo recomendó mi padre y acertó. Es un libro distinto, peculiar, que te hace reflexionar. ¿A quién se le ocurre escribir sobre algo así? A Saramago. Épico. Tenéis que leerlo, es brutal.

4 3 2 1, de Paul Auster

4 3 2 1 de Paul Auster es un libro largo que disfruté saboreando cada párrafo. Devoré cada página como si fuese la última del libro. Porque cuenta no una sino varias historias de personas -vidas de humanos-.

Fue algo, un click hizo mi cerebro, y mi corazón. Se sintonizaron. Y qué bonito. Porque me hizo reflexionar, cuestionarme ciertas cosas e incluso me colapsó la mente dejándome pensativa no con uno sino con varios temas.

Una corazonada me llevó hacia Auster y necesito más de ese escritor tan él con todo su ser. -Peculiar y que escribe desde su alma-.

Flores en el ático, de V.C. Andrews

Flores en el ático de V.C. Andrews me marcó fuertemente. Porque me lo leí a mis diecisiete años y en una época que, posteriormente, dejaría una huella imborrable en mí.

Absorbí cada palabra, pensamiento e idea. Me quemó la cabeza, y el corazón. Me introducí en un mundo ajeno a la vida porque quería leer y no podía detenerme, evadiéndome del mundo y sumergiéndome en Flores en el ático.

Se lee rápido y es fácil de entender, por eso mismo se puede leer en cualquier momento. Ya sea entre semana, durante un finde o en vacaciones. Lo más probable es que os quite el sueño y necesitéis devorarlo y no podáis parar.

Trilogía de Jojo Moyes

Esta trilogía de Jojo Moyes me cautivó enamorándome y rompiéndome el corazón en pedazos a partes iguales.

Es importante leerlo porque de él se aprenden valores los que no te enseñan en la escuela y los aprendes sin querer a lo largo de la vida.

Es una historia hermosa, que no decepciona y donde abunda una tristeza profunda, llena de caos, inseguridades, certezas y confusión.