Acerca de perezitablog

Ama mi caos.

Breve historia

Antes empezó como un desahogo y ahora es una necesidad. -Ann

Borrar(se)

Borrar y escribir. Y un té. Dolor de estómago, sentir y no ser persona. Caminar sin detenerse a observar el paisaje. Ser más cuadro -arte-, y un desastre. Mi sastre (yo) ya no me cose las heridas porque se quedan abiertas. Sufrir el latido del corazón (abierto). No hay forma de que se tranquilice. En bucle la ansiedad. Hay veces que se pausa pero ese segundo es tan corto que no sirve. Que ya no se respira paz.

Café y amor

Café, y escribir. Vivir en un sueño que se va convirtiendo en realidad y que no deja de ser algo increíble. Porque a tu lado, amor, vuelo. Cuando entrelazas tus dedos con los míos. Cuando me abrazas y siento tu corazón palpitar. A cada instante, cada detalle cuenta. Es tu sonrisa, tu forma de caminar, cómo me miras, te acercas, me agarras la carita y me besas. Es un “Te amo” por cada segundo que pasa. Es quererte des del amanecer hasta ¿Cuándo? Ojalá sea eterno. Que aunque sea efímero sea firme, loco y lleno de cariño. Caminar por las calles de la ciudad. Que tú eres de allí y yo de aquí pero, ¿Y qué? Se puede porque se quiere. Porque nos queremos.

Las olas, de Virginia Woolf

Es un libro raro, distinto, extraño que con sus primeras páginas me ha atrapado. Estoy descolocada, las palabras me desencajan y a la vez me hunden en su profundidad -el arte de las emociones y de escribir sobre ellas-; es mágico.

Las olas de Virginia Woolf de alguna forma me está marcando porque los sentimientos que desprenden los párrafos entre frase y frase son un grito al universo para sacar lo de dentro -lo del alma- y respirar. Describe sensaciones, emociones y corazones. Es hermoso, duele y te hace pensar, ir más allá. Sacar de tu alma lo sucio, lo amargo, y volar entre palabras.

Mediante seis monólogos narra un total de seis historias -seis personas-. Sus vidas son dispares y múltiples además están llenas de inquietudes, emociones e inseguridades. Woolf lo describe con tanta sensibilidad y precisión que tu mismo eres el personaje que está hablando.

En conclusión, hay que leerselo a conciencia porque no es un libro sencillo. Es complejo. Este libro me gusta. Nunca había leído nada de Virginia y tengo que decir que he llegado en el momento justo, con la edad adecuada y el interés activado.

Amor tóxico

Ese tipo de amor es tóxico, insano, doloroso y destructivo. No sé, no entiendo, como sigues ahí, enganchada a él. Te comprendo, yo también estuve en esa situación. Y dolió porque fue una ilusión óptica: cuando la puerta se cerró me estampé contra ella. La desilusión llegó y, con ella, la incomprensión y los porqués. Pero él ya no estaba, ya no. Así que, decidí cerrar mi corazón, encerrarme.

Sanar

Había una vez,
una niña que se convirtió en mujer.
Llena de cicatrices, de dolores y desamores.
Entonces, un día, apareció él para cambiar su pensamiento, su forma de sentir y ver el mundo.
Hermoso.
Ya no era autodestrucción;
sino comprensión,
empatía,
valentía
y amor mutuo.
Sanar, simplemente, sanar.

¿Cómo escribir un libro?

El proceso de escritura va desde la idea hasta el acto de escribir y, por eso mismo, os guiaré un poco en este acto tan hermoso y lleno de caos. En este caso, os explicaré como escribir un libro de narrativa.

  • La idea. Es aquello que surge sin pensar en un momento de creatividad brutal y es tan sencillo como tener siempre una libreta a mano y un bolígrafo o el móvil, para poder ir apuntando todas las ideas que vayan apareciendo sin que se escape ninguna.
  • El esbozo. Cuando ya tenemos una o más ideas, se trata de ir dándole forma a esa idea. Es decir, si la idea que tenemos trata sobre un hombre que se cayó por un acantilado y luego explicamos su pasado, pues darle forma a esa idea. Aquí, en esta fase, es cuando se creará un pequeño esbozo sobre el manuscrito. Será un caso hipotético donde empezaremos a organizar los capítulos, a focalizar un objetivo del libro (la idea principal) y a decidir los personajes principales o secundarios. En ningún momento nos hemos puesto a redactar, simplemente a decidir y a plasmar ideas que surgen en un papel.
  • La organización y la estructura. Ahí sí que se trata de darle una forma real a la historia. Es decir, se trata de organizar los capítulos y crear una estructura, lo que se denominaría como esqueleto. En la organización se trata de planificar los capítulos. Como ya sabremos de antemano cuantos queremos que haya, pues pondremos: capítulo 1 y el objetivo del capítulo. Y lo iremos desglosando. En mi caso, cada capítulo tiene la introducción, el desarrollo y el desenlace, que no es el desenlace general sino el del capítulo. Y lo voy subdividiendo por fases. En este caso lo hago con casillas y al lado escribo una pequeña descripción con la acción, es decir, lo que quiero que suceda. Y dejo un espacio al lado derecho para apuntar cosas extras (sentimientos y emociones, alguna característica adicional…). Hay que tener en cuenta una cosa: la flexibilidad. Es cierto que ya se ha hecho una organización previa pero a veces pasa que cuando escribes quizás necesitas un capítulo más o uno menos. Y esas cosas pasan, pero no hay que ofuscarse. Simplemente fluir. Lo que sí que hay que tener claro es cuantas palabras ocupará el capítulo. No hace falta ceñirse al número pensado pero sí aproximarse.
  • Los personajes (van muy unidos con la organización y la estructura, porque se deben hacer al mismo tiempo). Después de haber organizado, reogranizado, estructurado, tachado, eliminado, ofuscado, frustrado y vuelta a empezar, hay que crear los personajes. Es importante tener claro desde un principio cuántos queremos que haya. Almenos los principales. Y, bueno, se trata de desarrollarlos. Para eso hay cientos de plantillas en Internet de cómo desarrollar un personaje.

A continuación os dejo un vídeo explicativo sobre cómo hacer un equeleto:

Y también, una plantilla para crear personajes:

Crear personajes con Scrivener + Ficha GRATIS | Jennifer Moraz
  • El acto de escribir. Una vez ya tenemos el esbozo, la organización y la estructura, ya se puede empezar a escribir.

CONCLUSIÓN

Es cierto que hay muchos escirtores que escriben a la vez que hacen el esbozo. Por ejemplo, en mi caso, hay momentos que me viene la inspiración y me pongo a escribir y luego encamino el libro y hago lo que se dice el esqueleto. Mi recomendación es hacerlo como más cómodo se sienta uno. Aún así, para evitar el bloqueo del escritor y para no agobiarse, siempre va bien tener un esquema, como mínimo, escrito.