Categoría: Escritos

  • Y mucho

    Me apetece bailar.

  • Quizás

    Un milagro necesito.

  • Momento emotivo

    Y me quedé llorando con mi rostro mirando hacia la pantalla del portátil, mientras interiormente pensaba «Que bonito y doloroso». Una entrevista donde florecieron las emociones, donde me sentí identificada plenamente.

    Hacía tiempo que no revivía un momento así, que no me reencarnaba con mi pasado profundo. De mi alma salió aquella cicatriz, y un pequeño rasguño la quebró. La sangre seca se rompió dejando al descubierto el agujero por donde entraron lágrimas que se iban introduciendo en mi coraza resquebrajada.

    Gracias a mis llantos me pude sanar y, aunque fuera sólo un poco, pude salvarme de caerme por el precipicio. Aquella vez no salté, lo solté y me quedé en mi guarida siendo pequeña pero fuerte, muy fuerte.

    De aquel modo comprendí que todo tiene su significado, su dolor y su momento. Su intensidad y su horror. No de todo se sale, ni se llega a superar pero sí que se recuerda con una gran sonrisa de oreja a oreja y con una emoción en los ojos por el recuerdo, el sano. Porque la realidad fue otra muy distinta, aunque al recordarlo fuese emotiva.

    Y sólo por el simple hecho de haberlo vivido y decirse a uno mismo «Ya pasó, ya pasó».

  • Amor efímero

    Como el viento soplando en primavera

    y una lágrima cayendo en la misma era.

    Una mujer medio vacía,

    llenándose la otra mitad de amor,

    yacía en una imagen floral

    mientras evitaba el dolor.

    Porque en su mente,

    el sol resplandecía

    y ella moría en los brazos de él.

    Por amar y ser amada.

    Eran jóvenes,

    y con mucha esperanza y fe

    partieron hacia un rumbo.

    Qué más daba si todo lo que compartían era un cariño eterno,

    aunque efímero.

    Envejecerían,

    sus rostros,

    sus cabellos,

    sus pieles.

    Y arrugados quedarían,

    de corazón y alma florecida, enternecida.

    Acariciada por sus bellas miradas dedicadas mutuamente,

    que hacían que la hermosura del querer fuera único e irrepetible.

  • Sorteando el dolor

    Y saber y entender y no querer.

    Por amor al arte,

    estampándome contra Marte.

    Un porro medio deshecho,

    se quedó en el lecho de la vida;

    pura y divina.

    De cabeza al infierno fue,

    siendo infiel.

    Y su buena amiga, honesta y bondadosa, aguantándole los pies.

    Porque de tanto andar se quedó del revés.

    Era fiel a su instinto más salvaje,

    pensaba con el corazón y no con la mente y, por tonta, cayó con el más demente, de mente.

    Y vete a saber. Vete.

    No seas idiota niña pequeña,

    que te vas a romper.

    Y de tanto caer no vas a poder.

  • Noches

    El cielo está ensombrecido, sólo hay una nube flotando y, yo, medio borracha cayendo por el precipicio de mi alma. Estoy bien, pero llueve en mi corazón, un poco sólo. Y las luces encendidas y son las cuatro de la madrugada. Y ya no soy, me siento flotar de tanto volar. Adicta a tus besos, ahora estoy pensando en ellos. Y ojalá estar juntos, y no uno a lo lejos del otro. Distancia, y cuatro porros que se ha fumado mi amiga. Me siento perdida y un poco hundida en mi propia melancolía. Fría, casi marchitada. Un olor a dolor.

  • Abril

    Y justo allí te amé. No sin antes amarte, porque estaba amándote. Te amo y te amaré.

  • Caerse

    Quiero placer y no dolor, quiero alegría y no sufrimiento. Quiero abrir mis alas y alcanzar el cielo. Que aunque amanezca seguir siendo pájaro y salir de la jaula para disfrutar del vuelo. Que si desciendo ya ascenderé o me estamparé.

  • ¿Hay alguien ahí?

    Que triste y desolador es romperse a pedazos.

    Gota a gota desmoronándose por el dolor.

    Y no saber ni querer arroparte a nadie. Un simple abrazo, un beso en la nariz. Un quizás y un ojalá.

    Porque me quiero, pero a veces mi actitud cambia, mis instintos paran y mis impulsos amanecen sacando toda la frustración de mi corazón.

    No hay ni uno que me entienda y, cuando lo hacen, se esconden entre las sombras y no se disponen a ayudarte. Que a veces no necesitas ayuda, simplemente que te escuchen y te mimen. Y te abracen y se queden contigo en el abismo.

    Saber que alguien está contigo y no contra ti.

  • Dejar de ser para ser

    Se puede romper la regla del amor porque tú has roto la mía.
    Y que alegría.

  • Compararse para estrellarse

    ¿Sabes qué me pasa? Que veo mi alrededor, lo observo, lo escucho y lo comprendo. Y entonces se me atraganta el miedo en la garganta porque me está advirtiendo todo lo que puede pasar. Y no quiero pensarlo pero a veces me pongo melancólica, y lloro. Y el llanto me va carcomiendo las entrañas. Y las dudas amanecen en mi mente.

  • Precipicio

    Arroparme sola y que me dejen caer. Estamparme contra una pared y sentir la soledad entre la multitud y, aun estando tus amigos, sentirte que no perteneces en aquel lugar. Desear, con toda tu alma, que quieres que esté allí, pero no está. Y te derrumbas desanimándote. Aun así eres lo suficientemente fuerte para aguantar todo el dolor. Resistir y sufrir. Que aunque no lo parezca aquello que más te mata te lo guardas y explotas al llegar a casa. Y que tu hermana te pregunte qué le pasan tus ojos… Pues que están llorosos. Que ya no soportan más y han explotado. Y te preguntas cuándo encajarás, cuándo te encontrarás, cuándo vivirás realmente. Cuándo serás absolutamente tu misma. Cuándo dejarás de arrastrarte por los demás y dejarás de que te absorben. Cuándo comenzarás a vivir realmente. ¿Cuándo?

  • Floreciendónos

    Florecimos en invierno.

    Así fue,

    un beso encanelado en un lugar marchitado. Las estrellas nos miraban des del cielo. Que envidia nos tenían. Que celos sentían.

    Y nosotros, amantes del peligro, nos tiramos, juntos, por el precipicio del amor. Sin dolor, sin frenos.

  • Somos arte

    Sentirte,

    tocarte

    y acariciarte.

    Morirme por tus besos

    y tener un acto de fe al ver tu mirada.

    Porque cada instante en ti,

    es vivir.

    De formas distintas,

    de perspectivas,

    de miradas.

    De flores sin marchitar,

    de no caer

    de reivindicar nuestro placer

    en un acto sexual.

    Porque somos aire,

    océano

    y tierra.

    Somos, amor, arte.

  • Mi vida contigo

    Soñaría con estar tocando el cielo con la cabeza mientras mis dedos de los pies rozan la hierba verde y tú alcanzas una flor para regalármela. Soñaría con olfatearla y sentir el tacto de tu mirada observándome. Sintiéndome serena, completa y, sobretodo, hechizada. Porque soñaría con tenerte a mi lado el resto de mis días.

  • Marzo

    Aquella noche en el coche te dije: «Que cuando digo que te quiero, te estoy diciendo que te quiero para amarte». Luego me besaste dulcemente y pasionalmente y caí rendida allí mismo. Porque nos quedamos mirándonos y, entre la oscuridad, se me cristalizaron los ojos mientras pensaba «Eres poesía, eres arte». Observaba tus ojos, brillantes, anhelantes y reveladores, los que contemplaban, deseosos, mi rostro. «¿En qué piensas?» Te pregunté. «En muchas cosas.» Me respondiste sin dejar de acariciarme con tu mirada. Tenía miedo porque te estaba sintiendo muy adentro mío, en el alma. Me estaba enamorando cada vez más de ti, por cada segundo que pasaba. Y aquello se podía convertir de repente en dolor.

  • Fui y soy pájaro

    Tú me hiciste volar.
    Tú me haces volar.

  • Mariposas

    Ma da vuelcos el corazón, por amor.

  • Ojú

    Ojalá tú aquí, duermo mal sin ti.

  • Huracán en mi corazón

    Un día te cansarás de mí.

  • Enamoramiento

    Te miro y cada vez me enamoro más de ti.

  • Soñando

    Que si no estás bien, dímelo, estoy aquí. Ven y agárrame la mano, yo te sujetaré. Porque no todo lo que reluce brilla y no toda la oscuridad es miseria. A veces es justo lo contrario. Que con este mundo del siglo XXI la sociedad aparenta lo que no es. Una vida idealizada, una vida superficial pero modernizada. ¿Y de qué sirve? De nada. Aun así, detente si quieres, si no puedes, si ves que te desgarras por dentro. Si sientes el dolor carcomerte las entrañas. Yo estaré contigo; desconocido, compañero, conocido, amigo, querido, amante o familiar. Porque nos podemos ir de birras y sonreírle a la luna mientras nos mira. Cruzar las estrellas e inventar sueños que, al fin y al cabo, es lo que necesitamos todos. Más sueños y menos miedos.

  • Idílico

    Me quiero ir al mar y dejarme llevar entre las olas coléricas. Que bailen entre mi cuerpo. Mis cabellos, mi rostro, mi nariz y mis ojos. Mis manos y brazos. Mis piernas y pies. Hundirme en un sueño profundo e irme a flotar, a volar. E ir desvaneciéndome poco a poco y volver a renacer siendo, otra vez, la misma yo en el mismo periodo de tiempo pero con la mente limpia y la gente ida a otro planeta. Que por un día el mundo sea para mí. Mi mundo. Que nadie ni nada moleste, estorbe, intoxique o critique. Ni malas lenguas, ni malas miradas. Quiero aquello sereno y tranquilo, sin malentendidos.

  • Ser humana

    Saltando al vacío del dolor, todo arde y me duele el llanto. Me quema, me ahoga. Me quebranto.

  • ¿Y si pasa?

    Tengo miedo a que te vayas, que no regreses y me dejes.

  • Doloroso

    Y me puse a llorar internamente.

  • Más y más

    Te quiero para amarte.