Me siento frustrada, pues mis textos no alcanzan la profundidad que les quisiera dar. ¿Qué es lo que debo escribir? ¿Cómo? ¿Que sentido darles? A veces no hay de qué escribir, simplemente no salen las palabras, no sale aquel toque que les quisieras dar. Y no se trata de si tengo inspiración o no, se trata de constancia, de trabajar duro día tras día, de no dejar de escribir. Perseverancia.
Categoría: Escritos
sobrevivir
No tengo nada de qué escribir, pues no estoy enamorada y mis sentimientos no salen al exterior. Por lo tanto, mis palabras se quedan buceando, buscando aquello arriesgado. Todo el amor, me lo guardo para mí. No quiero ser una egoísta, pero necesito quererme. ¿Y tal vez alguien me querrá? En la eternidad del amor sincero. ¿Y cómo es? Nunca lo he experimentado. ¿Por qué siempre me quedo hablando con mi conciencia? Ella me quiere en la inercia, para que caiga al vacío y me muera de una vez. Pero yo quiero sobrevivir, danzar por la vida, dejándome llevar al vuelo de los pájaros.
adolescencia
Lloro en soledad, pues recuerdo mi pasado. No sabía querer, ni quererme, ni aceptaba ser querida. No lo sentía. Estaba muerta en vida. Me sumergí en una depresión profunda. Maldita adolescencia, y aun no he salido de ella. ¿Qué tenemos los adolescentes que sufrimos tanto? Somos demasiado vulnerables, nos afecta absolutamente todo.
suspiro
Y, suspiro, pensando en ti. Veo parpadear el cursor, impaciente, gritándome que te escriba, una poesía. Vida mía, quiéreme.
Hay veces en las que me siento absorta de la vida, sintiéndome lejana, ajena a todo. Y entonces me pongo a pensar, pero ¿el qué? Pienso que quiero ser, y estar cerca de mí. Amar cada parte de mi cuerpo, sentirme viva. Pero los días van pasando, como las hojas de los árboles que se deslizan, juguetonas, corriendo por el viento.
En esta primavera tengo frío, mi piel se eriza y tú no estás aquí para abrazarme. Acurrucarme entre tus brazos quiero yo, aunque, todo lo que quiero se desvanece o desde un principio ni aparece.
Cierro los ojos, escucho mis pensamientos palpitar al compás de mi corazón partido. Sé que yo no soy la niña de tus ojos. Esta vez no lloraré, pues ya estoy acostumbrada a los amores no correspondidos.
Quería que me deletrearas cada palabra por toda mi piel, acariciándola con tus labios, haciéndome estremecer. Pero otra vez me siento en un amanecer sin dueño, perdido entre mis lágrimas más oscuras.
quiero
Y entonces me invitas a leer un texto tuyo, una mezcla entre dulce y amargo sabor. ¿Qué sabrás tú de mí? Creo que estoy empezando a sentirte. Dentro de mi cuerpo la sangre corre demasiado deprisa, rompiendo como las olas. Y soy lluvia, estoy llena de gotas, quebrantables, que se difuminan en mis pupilas. Y quiero llorar, sacar hacia fuera mi angustia. Sería bonito que escribieras para mí, pero no es así… Sería bonito escribirte, escribirnos. Pero caigo del cielo, y viendo la realidad me estampo contra la pared. Nunca, jamás, he tenido un amor correspondido. Soy joven, lo sé, y me queda mucho por vivir. ¿Y si se acaba el mundo mañana? ¿Que sería de nosotros? Que no somos, pero estaría brutal serlo. Y es que hablamos el mismo idioma. Tal vez tú no te des cuenta. Simplemente me ves como una amiga, o conocida. Ya no sé. Quiero arriesgarme, correr el riesgo y lanzarme.
28 de Abril, 2017
soy
Soy una chica normal, no sé qué ves en mí. Soy de las que siempre tiene su vida hecha un caos. Soy desastre, mar y tierra. ¿Por qué me miras? ¿Estaré soñando? Quizá no te hayas dado ni cuenta de mi existencia. Sólo decirte, si es que lees esto, que seas muy feliz, sin mí. Y es que te haré sufrir. No soy de las que cuenta sus dolores, ni tampoco sus alegrías. Soy introvertida y todo lo que siento lo escribo.
Días primaverales
Estos días primaverales ya no lloro, mis lágrimas, las que antes bajaban por mis mejillas, se han ido por un tiempo, largo, o quizás corto.
Estos días son mis mejores días. Me siento querida y amada, por mi, por mis seres queridos.
Ya no sueño, tampoco vuelo, pues mis pies ya tocan el suelo.
Ahora el sol, con su brillantez, me persigue y yo dejo que me guíe. Mis sentimientos están nulos, pues no estoy enamorada. Sólo me enamoro del paisaje, de fotografías, cuadros y palabras. A veces de alguna historia lejana.
Dj, 13 de Abril
sentido equitativo
Siempre escribo por las noches, hay de ellas que en sentido figurado, porque las palabras fluyen por mis neuronas, mientras corren por mis venas, haciendo que mi corazón no se quede tan muerto.
Explícame cómo se vive, enséñame a no morirme. Quiero ser feliz, y nunca lo consigo. ¿Qué tienes para mí? Ofréceme aquello que tengas, necesito volver a sentir. Esta chiquilla lo necesita ¿comprendes?
Y no me digas que me cuide, que me valore, que me quiera o que no le dé tanta importancia a todo. No puedo, simplemente, dejarlo en un estado neutral de mi vida. ¡Porque es inexistente! ¿Entiendes? Perdóname, no quiero ya más chillarte, pero mis pulmones necesitan respirarte, por eso quiero hacerte reaccionar. Para que me abraces.
Sacio mis penas y delirios escribiendo, pero no es suficiente, nunca lo es. ¿Por qué nunca me crees? Yo siempre te perseguiré, mi ánima presente estará en tu ser. Perdóname otra vez, por ser tan cabezona. Por dejarme llevar, mis impulsos son mi condición gravitacional más errónea. Y es lo que hay, que necesito beber para explotar. Mi problema es que soy pobre, y aunque viva en un reino idealizado, nunca así saciaré mis penas. Perdóname, esta vez, por ser tan poco cuerda.
30 de agosto, 2016
00:41 h
