Últimamente llego tarde a todos los sitios. Será porque me quedo tomando una taza de té, o café, o porque pienso demasiado en tu mirada.
Categoría: Escritos
Soledad
A mi no me dicen buenos días,
ni me preguntan como estoy.
No me regalan una sonrisa,
tampoco comparten un comentario.
Ni siquiera me miran,
no me alavan, no me desprecian;
soy invisible, como si no existiera.
Pero ya me he acostumbrado,
a la soledad, a mi soledad.
camino
No tienes porqué mirar atrás en el pasado, pero a mí me mata cada vez que lo recuerdo.
Y espero impaciente, no sé el qué. Necesito a alguien que esté a mi lado, apoyándome, haciéndome sentir bien. Todo es una maldita mierda. ¿Qué culpa tengo yo? Tal vez me ha tocado sobrevivir. Quizás son tonterías, pero duelen. Estoy sola, o casi. Hay gente que es amable conmigo, pero muy poca. Esa gente es la que vale la pena.
hormigueo
Siento, un hormigueo
en mi interior cuando te veo
Y me deja sin respiración
invadiendo mi inspiración
Mi corazón explota
y mi alma expira
vacía de ira
alma danzante
Siempre es demasiado tarde,
mi alma rota arde
dejándose llevar a la corriente
del viento inerte
Bésame en los labios,
lloraré largos llantos
Quiero una noche de verano
ya que todo quedó en vano
Pétalos dorados,
labios sonrosados
No lo niegues, tus miradas me matan
cógeme en brazos,
quítame la ropa
y bésame en los labios.
Universo
Me quedo sin palabras, todas ellas se escapan de mi mente. Tengo muchas cosas por hacer y no hago nada, me quedo mirando por mi ventana; el cielo grisáceo, los árboles verdes y en la profundidad, bloques de edificios. Tengo la sonrisa rota. Necesito ser amada. Y escribo para que alguien me lea, pero ese alguien no está. Nunca.
Esta noche he soñado contigo ¿te lo puedes creer? ¿Cuántas veces te soñaré? ¿Cuántas veces te he soñado ya? ¿Cuándo dejaré de soñarte? Si es que te tengo en mi alma incrustrado, y eso no es justo.
Estabas tú, cogido de la mano con tu novia. Ella lloraba justo cuando decías que la querías pero me mirabas a mí. Chica, estás con él pero me ama a mí, y la tortura que tengo que vivir. Supongo que la primera vez que nos miramos a los ojos, me secuestraste con el alma desnuda y, ahora, me tienes en tu corazón para siempre. Y siempre dura una eternidad infinita. Rara vez, esta, la que te recuerdo sin dolor, ya no me dueles. Pero la cicatriz que tenía en mi corazón, sigue rota, sin ser reconstruida. ¿Alguien tendrá el suficiente valor de repararmelo?
Y así pasa mi tiempo, pensando en ti.
sonríe
¿A veces no te pasa que te sientes en la soledad aunque sepas que hay alguien a tu lado? Pero en este momento no está, y entonces te hundes en la profundidad del océano, llorando amargas lágrimas, aquellas que se quedan atragantadas en tu esófago, provocando pinchazos en tu intestino. Pues, yo me siento así. Siento que me alejo de las personas, o tal vez sean ellas las que se alejan. Me siento como una alienígena, la cual no encaja en esta sociedad. Observo como las personas no me miran, como me tienen envidia, o sienten odio por mí. Lo veo en sus rostros, sus ojos profundos demostrando aquello más oscuro.
Necesito a alguien que esté conmigo, que pueda sentirlo, que encaje con mi puzzle desordenado y, estropeado. Alguien que me bese las cicatrices, que grite a los cuatro vientos que me quiere, para drogarnos juntos de risas endulzadas.
Observo mi rostro en el espejo, mis ojos marrones dilatados, acompañando mis ojeras profundas y feas. Mis pestañas largas, mis cejas perfiladas. Mi nariz redonda, mis labios carnosos y mis dientes pequeños. Mi sonrisa, que a veces se asoma a sonreír un cuarto de segundo o, a veces, quince segundos.
Aquellos, eran tiempos distintos que se han quedado muy atrás, en un pasado lejano donde yo sentía pura felicidad. Pero, ahora, todo ha cambiado, es diferente.
Entonces
Entonces te vas, te alejas. Tal vez ya no me quieres en tu vida ¿por qué? ¿Qué es lo que te he hecho? Quizá soy yo, mi forma de ser, mi persona. Mi mente, un caos uniforme. Mi vida, un desastre con las flores marchitadas, todos los pétalos decaidos. ¿Qué es lo que pasa?
Y, sin querer, me sigo cuestionando, ¿el qué? Tiemblo, mi cuerpo no es mi cuerpo, soy otro ser, fantástico o demasiado real. El problema es que lo siento, en mi pecho, que late fuertememte. ¿Qué me ocurre? Mi pensamiento se oculta entre las nubes, dejándose caer precipitadamente hasta el vacío.
Estoy ausente
Estoy sentada en una silla, en medio de la biblioteca, saltándome filosofia. Y después, sé que no iré a literatura catalana ni a francés. ¿Por qué me quedo en la distancia? Observo desde le lejanía a las personas, como actuan, que hacen. Yo soy distinta, anatomia inhumana. Vivo en soledad, pues nadie quiere acompañarme en mis días de lluvia, y mucho menos en los soleados.






