Autor: perezitablog

  • Verano

    Quiero verano
    una
    y otra
    y otra
    vez,
    porque aunque fue una mierda de verano, fue verano.

  • Perdí

    He perdido diecisiete euros
    en una apuesta de mierda,
    siendo lerda.
    Y me he dado cuenta,
    después de todo,
    que malgasto;
    el tiempo,
    las personas
    y mi vida.

  • ¿Cómo empecé en el mundo de la escritura?

    Para mí escribir es sanar el alma, comprenderme y vivir entre palabras.

    Mis inicios

    Me inicié en este mundo escribiendo diarios personales donde expresaba todo aquello que pasaba por mi cabeza. Por aquella época tenía nueve años y es interesante cuando los hojeo porque se puede ver la evolución que hice y que sigo haciendo. Porque en la escritura siempre hay evolución y transformación -del alma-.

    Mi trayectoria

    Luego pasé a Instagram, una cuenta que ya no tengo, donde escribía historias. En cada fotografía colgada (post) subía un capítulo y así hasta que se me quedó pequeño y descubrí Wattpad, una plataforma, por aquel entonces gratuita, donde se podían subir manuscritos. Estuve unos cuantos años hasta que me planteé hacerme un blog -este que tengo actualmente- para publicar breves escritos que, a lo largo de los años, ha ido evolucionando y cogiendo forma. Seguidamente se me instaló a la cabeza la idea de autopublicar y así poder monetizar mi pasatiempo. Entonces empecé a publicar en Amazon. Tengo publicados un total de cinco eBooks.

    Actualmente siento que si hubiese tenido la experiencia que tengo ahora, hubiese hecho las cosas de otra forma, con otra visión. Aunque es cierto que gracias a todo lo que he aprendido llevo una mochila llena de vivencias dentro de este mundo. Y me gusta.

    Herramientas y tips para escribir

    Si te gusta escribir, tienes historias escritas pero no te has atrevido a publicar, a continuación te dejo una serie de consejos para empezar a rodar.

    En primer lugar, empieza en Instagram o créate un blog y/o página web. WordPress es un buen sitio, porque son los dos en uno (blog y página web), es gratuito y tiene muchas herramientas fáciles de comprender y útiles. Luego, investiga y muévete por este mundo. Es decir, navega. No te quedes ahí parado. Compara y avalua, sé crítico y llega a conclusiones. Y bueno, acuérdate de apuntarte aquello que crees interesante y ves importante.

    Es bueno empezar publicando breves textos, historias, cuentos o lo que se te ocurra que quieras escribir, para que vayas cogiendo confianza y ampliando tu red. Me refiero a que no te autopubliques si aún nadie te conoce o no tienes unos seguidores fieles. Porque está bien tener muchos pero lo importante es que sean fieles. Sino, ¿Qué sentido tiene?

    Lo otro ya vendrá solo.

    En segundo lugar, después de haberte introducido en este arte, sigue escribiendo y leyendo. Mucho. En cualquier momento y constantemente. Así es como uno avanza, progresa y se desarrolla. Como uno cambia. Porque, sé sincero, a lo largo de la vida cambiamos ya sea para bien o para mal. Sería un acierto si siempre mejorásemos, pero también sería una mentira.

    En tercer lugar, arriesga. Vas a ganar siempre: del error se aprende y del logro también. Porque muchas veces, por no decir todas, te equivocarás. Y no sólo en este ámbito sino en otros sectores de tu vida. Acepta el error, rectifícalo y mejora. Así es como uno avanza, como ya dije antes.

    Tips

    1. Créate un blog o cuenta de Instagram.
    2. Lee y escribe, y reescribe y borra y vuelve a releer.
    3. Investiga, compara y saca conclusiones.
    4. Arriésgate, en todo. Si quieres hacer algo, hazlo. Si quieres cambiar algo, cámbialo. Si queres probar algo, purébalo.
    5. Acepta los errores.
    6. Sigue escribiendo.
    7. Pide que te critiquen constructivamente (para poder mejorar). Es decir, que te lean ya sean familiares o amigos. Y sino les obligas.
    8. No te rindas. Descansa si lo necesitas, pero no te rindas. Insiste y persiste. Los resultados no son inmediatos.
  • Escribiéndonos

    Y por salud mental voy a dejar de escribirte,
    de escribirme.
    De ser naufragio entre tanto mar,
    de agarrar de frente el dolor
    y comérselo con pudor.
    De ser tanto en tan poco tiempo,
    en milésimas de segundos.
    Porque me está matando.
    Siempre he sido caos,
    pero ahora soy más lío
    que hilo.
    Y es cierto que habrá días, incluso noches,
    donde seré escrita,
    donde me deletrearás con tu lengua,
    hasta con tu mirada.
    Pero he llegado al límite de sentir,
    ¿Eso es posible?
    Pues sí,
    porque he pasado de amar a sufrir.
    Y, duele.

  • Basura acumulada

    Todo lo otro son destrozos, basura.
    (Mierda), que sale del corazón tan roto, desangrado y hueco.
    Duele, nene, duele.

  • Se está yendo

    Me voy a explayar en esa pequeña nota virtual. Porque la única que la releerá más de cien veces seré yo mimsa y con todo mi arte colgando de la percha.
    Pienso, estoy pensando, que hay amores.
    Y siento, estoy sintiendo, que el nuestro pierde la chipsa, la llama. Que pierde, por cada día que pasa, un granito de amor.
    ¿Si me pierdes vas a llorar? ¿Harás algo? Digo, ¿Dejarás de amarme de un día para otro? -De un segundo a otro-.
    Esto, lo nuestro, es más de lo que siento y, hay veces, que me duele quererte. Porque el amor que tengo por ti rebasa el vaso, sobrepasa el límite.
    ¿Serías capaz de hacer locuras por mí?
    Estoy así, con la flor encogida, marchitada.
    Se está… Yendo.

  • Tu amor hacia mí

    Creo,
    que tu amor hacia mí
    es carnal,
    terrenal.
    Quiero,
    uno que no sea dolor,
    que sea cielo
    y volar
    hacia la cima.
    Me rompo,
    me rompes.
    -Y mucho-.

  • Necesidad

    Necesito aferrarme a algo, a alguien. Y al fin y al cabo acabo enganchándome al dolor, a la tristeza. Soy mar negra, cielo oscuro. Ave sin alas, pez con oxígeno que acaba ahogándose en su propio océano -mundo-.

  • Aquella noche

    A mí aquella noche me dolió mucho el corazón.
    De hecho, se me quebrantó a pedazos y a cámara lenta que es cuando mata más internamente.

  • Corazón roto

    No sé, a veces tengo dudas;
    si me quieres o no.
    Porque nuestros recuerdos me remontan al pasado,
    a aquel concierto que tocó mi alma.
    No sé la tuya,
    pero a mi me vibró
    -me latió-
    el ritmo cardíaco a mil por hora.
    Y en la calle no, no lloré de milagro.
    Aunque en casa…
    en la madrugada
    acabé explotando,
    llorando.
    Dolor, amor.
    Fue una herida que se ha quedado abierta y no cicatriza.
    Y duele,
    porque,
    no se cierra.
    -No se cierra-.

  • Quiero ser caos

    Pues yo quiero ser caos, otra vez.
    Meterme en un lío, o dos o tres -muy míos- y salir herida. O tuerta. Llena de muecas y cicatrizando el dolor, y el humor muerto.
    Que ya no quiero ser coherente, no.
    Quiero lo fugaz, lo amargamente dulce y, feliz. Que me mato, sí, me maté. Y no tirándome por un precipicio sino caminando sin rumbo a pasos limpios. Premeditados y calculados.
    No me vaciles. Quiero más. Volar y estamparme. Arrasar el suelo; caerme.
    Y caerme.
    Una
    y otra,
    y otra
    vez.
    Porque quiero, porque ya no puedo seguir siendo lógica, eso me está volviendo loca. No quiero la sensatez, la calidez de un día normal y corriente. De una monotonía tan -tan- monótona.
    Me estoy volviendo sensatamente muy lógica.

  • Libros que más me gustaron

    Las temáticas de libros que más me gustan son: thriller, realidad, fantasía, novela negra y novela romántica. A continuación os dejo una lista de libros que me marcaron al leerlo, que provocaron algo -un sentimiento- dentro de mí.

    Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago

    Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago fue un libro que me marcó y que se quedó dentro de mi corazón para el resto de mi vida. Me lo recomendó mi padre y acertó. Es un libro distinto, peculiar, que te hace reflexionar. ¿A quién se le ocurre escribir sobre algo así? A Saramago. Épico. Tenéis que leerlo, es brutal.

    4 3 2 1, de Paul Auster

    4 3 2 1 de Paul Auster es un libro largo que disfruté saboreando cada párrafo. Devoré cada página como si fuese la última del libro. Porque cuenta no una sino varias historias de personas -vidas de humanos-.

    Fue algo, un click hizo mi cerebro, y mi corazón. Se sintonizaron. Y qué bonito. Porque me hizo reflexionar, cuestionarme ciertas cosas e incluso me colapsó la mente dejándome pensativa no con uno sino con varios temas.

    Una corazonada me llevó hacia Auster y necesito más de ese escritor tan él con todo su ser. -Peculiar y que escribe desde su alma-.

    Flores en el ático, de V.C. Andrews

    Flores en el ático de V.C. Andrews me marcó fuertemente. Porque me lo leí a mis diecisiete años y en una época que, posteriormente, dejaría una huella imborrable en mí.

    Absorbí cada palabra, pensamiento e idea. Me quemó la cabeza, y el corazón. Me introducí en un mundo ajeno a la vida porque quería leer y no podía detenerme, evadiéndome del mundo y sumergiéndome en Flores en el ático.

    Se lee rápido y es fácil de entender, por eso mismo se puede leer en cualquier momento. Ya sea entre semana, durante un finde o en vacaciones. Lo más probable es que os quite el sueño y necesitéis devorarlo y no podáis parar.

    Trilogía de Jojo Moyes

    Esta trilogía de Jojo Moyes me cautivó enamorándome y rompiéndome el corazón en pedazos a partes iguales.

    Es importante leerlo porque de él se aprenden valores los que no te enseñan en la escuela y los aprendes sin querer a lo largo de la vida.

    Es una historia hermosa, que no decepciona y donde abunda una tristeza profunda, llena de caos, inseguridades, certezas y confusión.

  • Días de sol

    Días de sol
    y esa lagrimilla que cae.
    Un poco de corashe roto,
    sombra y luz
    y en blanco y en negro.
    -Vintage-.

  • Corazón roto y partio’

    Me parto el corazón por ti,
    estoy aquí
    rota y llena de heridas.
    Salí en busca de un pedazo tuyo
    y acabé desgarrándome entera.
    Te esfumaste
    perdiéndote en aquel par de ojos
    -no míos-
    sino de ella.
    Aquella jovenzuela,
    ahora,
    convertida en mujer.

  • Ansiedad

    Sé lo que se viene, la detecté tres años atrás y, bueno, ahora la llevo dentro y duele. Como cuando te arrancan el aire y te quedas sin respiración no un segundo, sino un minuto. Como cuando te presionan el pecho con preocupaciones sin sentido que van pasando por tu cabeza constantemente. Y donde está tu corazón se empieza a vaciar toda la sangre. Ahí, a pedazos, comienza el hueco. -El vacío-. Ansiedad, bienvenida. Te abro las puertas a mi vida. Te quiero, a ver si así te vas. Y se va, pero poco a poco va aprisionándote los pulmones. Las rosas que salían de ellos ahora son piedras grandes y pesadas. Que pesan, y pesan.
    Pensar y sentir. La tristeza llega apoderándose de todo tu ser y, luego, el llanto que es como que quiere salir y no puede. Se queda estancado en la garganta. Y es cuando comienza el caos emocional. Uno que no tiene marcha atrás. Que aunque lo eches, regresa. Porque sí, por amor al arte todo esto te supera. Intentas respirar, -intentas-. No puedes. No, no puedes. Querer quieres. Y tiemblas de temor. Y sigue, sigue, sigue asfixiándote. Sea el tiempo que sea lo estás sintiendo con todo tu ser: alma, mente y cuerpo.
    No te mueres porque ya lo estás, y del milagro -susto- sale tu mirada angustiada que se pasea por las calles con la alerta activada. Que ya no vive calmada. Que la sensibilidad arranca y no para, no para.
    Todo pasa, sí, y vuelve (a pasar) arrasando.

  • ¿Por qué?

    ¿Por qué lloraste el otro día?
    ¿Qué fue?
    ¿Rabia?, Fiera acumulada.
    O dolor, o temor.
    Puro desamor. Triste querer y no poder. Y hacer errores, serlos.
    Que la vida, -la vida- está llena de miseria. Y créeme: podrás.
    Con esto y todo lo demás.

  • Días primaverales

    Me estoy imaginando a mí en el mar con aquel vestido rojo de flores que ya no tengo, que se encogió en la lavadora. Como la vida misma -que se encoge y ya no vuelve-. El tiempo, los días, minutos y segundos se van. Se van diciéndote «adiós». Y tú ahí sufriendo por si eso o por si lo otro. Oye, escúchame. Levanta esa cabeza y camina. Cantando o llorando, es igual, pero avanza. Y aunque pienses -y sientas- que retrocedes, no te detengas.

  • Gracias, pero no

    Estoy mal, no hace falta que preguntes pero gracias. Por tu amabilidad, por tu cordialidad, por tu interés. Ha sido muy descortés y desolador. No me preguntas nunca y, justo esos días, te pica la curiosidad.

    Mira niña -o mujer- la vida no funciona así, bueno, no debería. Porque son tres copas de vino con tus colegas o un JM con tus seres más queridos. Que sí, que la vida es un «emborrachémonos», una resaca de medio día y una muerte de mierda, inesperada. Como todos los sucesos que van y vienen consecutivamente. Créeme cuando digo que no quiero, que no me apetece o que, simplemente, no.
    Y llueve,
    llueve
    y llueve.
    A cántaros y cantando.
    Que duele;
    más a mar que a río. Es decir, hacia dentro y en bucle. A tornados y a remolinos sin fin.

  • La vida

    Se me acumula la vida, sus pliegues -arrugas de haber sobrevivido-. Y cicatrices que quieren curarse pero no pueden. Son tan -tan- profundas que ya no tienen cura. Estoy triste y tiro del llanto, de las lágrimas que salen de mi alma. Y ya no sé si quiero gastar todo mi dinero en un viaje lejano para no volver, ¿Sabes? Montarme en un Taxi y volar, follar(me) la vida. Arrancar las alas que salen de mi espalda y correr(me) con las piernas abiertas y los pies a punto de saltar desde un precipicio hermoso. Porque sí, al fin y al cabo, es. Y de tanto ser rompe esquemas. Caos y mucho cielo -ennegrecido- lleno de rayos, y grietas. De océano oscuro, ¿Me entiendes? (Enciendes). Tú encantado, y yo pues también. Las cenizas abrasan, y sólo son eso, cenizas. Que se van encendiendo hasta amansar, o no, a la fiera que llevo dentro. ¿Y si nos tomamos unas copas? O tres Whiskies. Que nos suban a la cabeza y acabar sin ropa. Volando a ras del suelo. Que perdimos, hace tiempo, todo las de ganar. Que ya no vale la pena seguir -muriendo-. Así que… Vive.

  • Método Bullet Journal en Español

    Toda mi vida me he organizado con agendas ya hechas y tengo que decir que no me ha ido mal, pero tampoco bien. He de decir que cuando descubrí el método Bullet Journal se me instaló en mi cuerpo una paz, una curiosidad y un interés incalculables. Comencé a informarme sobre este método mediante vídeos en YouTube. Hasta me compré el libro de Ryder Carroll. Gracias al Bullet Journal me organizo a mi manera, con flexibilidad y sin agobiarme porque no me va a caber todo lo que tengo que apuntar.

    ¿Qué es el Bullet Journal?

    El Bullet Journal es un método de organización, es decir, un cuaderno a modo de agenda que tiene tantas posiblidades como uno quiera y necesite. Se puede adaptar a cada persona. Fue un sistema de organización desarrollado por el diseñador Ryder Carroll.

    ¿Cuál es su estructura y su contenido?

    La estructura de un Bullet Journal es libre, es decir, se puede hacer a la medida de cada uno pero yo utilizo la siguiente: índice, portada, claves, objetivos, resumen del año, registro mensual, planeador semanal, libros a leer, series y películas, registro peso mensual, comer sano, mi periodo, ideas reaglos y viajes y anotaciones.

    En mi caso, mi BuJuo (Bullet Journal) lo hago siempre de enero a diciembre, es decir, que es todo un año entero normal. Hay personas que lo hacen de un período escolar (de septiembre a junio). Como mi forma de hacer las cosas es más cadriculada y métodica, me gusta tener un orden. Mi recomendación es que lo hagáis como más os apatezaca en ese momento y que, sobretodo, os adaptéis. Porque un Bullet Journal no siempre tendrá la misma forma, ni organización ni contenido. Como ya dije, todo depende de la necesidad de cada persona en la época en la que se encuentre.

    ¿Cómo me organizo yo?

    1. Índice: es una lista de los apartados donde hay su correspondiente número de página. Si la portada está en la página número 1, pues en el índice se indicará.
    2. Portada: se escribe y se dibuja, ya sea de forma más creativa o menos, el año acutal. Si estamos en 2021, pues se escriben los números con dibujos o sin.
    3. Claves: este apartado es importante, porque ahí será donde se concretarán con que símbolos queremos organizarnos durante un período de tiempo largo (todo el año, por ejemplo, del 2021).
    4. Objetivos: en esta página me pongo cuatro temáticas de objetivos (salud, estudios, escritura y trabajo) que serán a largo plazo, es decir, que los conseguiré al cabo de un tiempo (promedio de seis meses hasta un año) y que me servirán para focalizar qué quiero en un futuro.
    5. Resumen del año: es un calendario anual para poder ver y buscar en cualquier momento una fecha en concreto.
    6. Registro mensual: el registro mensual consiste en registrar los eventos más importantes. Este apartado lo divido en dos páginas: en la página de la izquierda escribo un pequeño calendario del mes, cuatro objetivos mensuales a plazo corto, tareas del mes y notas. Y, en la página de la derecha, el subapartado de los eventos, pongo los exámenes y los trabajos, además de citas médicas.
    7. Planeador semanal: ahí siempre hago la misma estructura de semana donde en la página de la izquierda en la parte superior escribo el nombre del mes y pongo de qué día a qué día va la semana (Ejemplo: Febrero, Semana del 8 – 14). Y luego pongo el día, el número del día y una línea con subrayador, dejo un espacio y vuelvo a escribir lo mismo cambiando el número del día (Ejemplo: Lunes – 15).
    8. Libros a leer: en estas dos páginas escribo en lápiz todos los libros que quiero leer en formato de lista. Una vez terminado el libro paso el lápiz a bolígrafo y pongo un tick en el lado izquierdo.
    9. Series y películas: aquí utilizo el mismo sistema que con los Libros a leer.
    10. Registro peso mensual: esta categoría consiste en pesarse el primer día del mes y apuntar los quilogramos. Lo que pasa que yo no la estoy utilizando porque como no hago deporte tampoco quiero obsesionarme.
    11. Comer sano: esta es una categoría para ponerse pequeños objetivos para conseguir comer saludablmente. Es tan sencillo como ponerse metas alcanzables. Tampoco lo estoy utilizando.
    12. Mi periodo: en esta tabla anual apunto los días que estoy con el periodo (con un puntito rojo, que se agranda o disminuye dependiendo de la cantidad de sangre (mucha, normal o poca) y los días que tengo relaciones sexuales (con un corazón rojo). Es muy útil y a mi me funciona bien.
    13. Ideas regalos y viajes: en estas páginas apunto ideas que se me ocurren y luego les doy forma.
    14. Anotaciones: son las páginas restantes de la libreta y hago notas sobre distintos temas, como por ejemplo, apunto recetas o cómo emprender, entre otros.

    ¿Quréis ideas?

    ¡A continuación os dejo mi tablero de Pinterest!

    ¿Qué materiales utilizo?

    ¿A dónde me lleva todo esto?

    Concluyendo, mi BuJo es minimalista, sencillo y práctico para estar organizada día sí y día también. Es cierto que no sirve para ser productiva porque para serlo hay que echarle ganas, actitud y motivación y eso un Bullet Journal no te lo va a dar, sino que se lo dará uno mismo si quiere.

    Para mí es útil y nada engorroso porque lo realizo durante el verano. Previamente hago un análisis respecto al año pasado (qué me fue bien y qué no), planifico lo que quiero que esté en mi nueva agenda y luego me pongo al lío.

    A mí no me va bien el sistema de hacermélo sobre la marcha cada mañana o noche porque no doy abasto y como ya más o menos sé lo que se adapta a mí, pues simplemente lo prepraro en verano y así lo tengo listo en septiembre.

    PD: Gracias por leerme,

    ¡Nos leemos!

  • Ayer

    El día no ha empezado mal, tampoco ha acabado bien. Porque el intento de leer se ha quedado en eso, en un intento de algo. Como levantarse por la mañana y decirse a una misma «hoy será un bonito día». Si hermoso ha sido. Lleno de dolor, de granizo y sol. Después, ha llegado el bucle. Ya no quiero escribir de rutinas ni tampoco de vidas. Simplemente quiero dejarme ser -paz mental- y tener salud, una poquita. Vete a saber qué pasará mañana. O pasado. Nadie lo sabe. Pero es que yo no quiero saberlo. Sí, cierto, tendré muchas horas para escribir, para sentirme y rememorar momentos. Revivir aquello muerto. No quiero, no estoy interesada en ello. Porque me retumba el cerebro y las palabras sobrevuelan mi cuerpo. Y, llegados a este punto, ya no sé si estoy o si soy. Ser soy, ¿Pero cuál? Cada quien tiene su mierda, cada quien entiende su miseria, o su fortuna. Dependiendo de la perspectiva.

  • Soy (yo)

    Soy ojeras,
    soy baberas,
    soy insomnios
    y disparos con muchas balas
    -infinitas-.

  • ¿Qué?

    ¿Qué vas a entender de la vida?
    Del acto de sobrevivir,
    de ser un «zombie»,
    de no dormir.
    ¿Qué vas a comprender?
    ¿Te vas a poner en mi piel?
    Porque si empezamos a conversar,
    ¿De qué sirve hablar?
    Si no hay empatia,
    si no hay confianza,
    si no hay amor.

  • Alma vacía

    Y entonces, de un segundo a otro todo cambia.
    Todo se siente, se vibra, se percibe.
    Porque duele y se sobrevive como se puede.
    Estoy,
    y soy un hueco que se agranda.
    Un vacío,
    un mar sin agua y sin sal.
    -Que duele, que arranca y mata (almas)-.

  • Quiero caos

    Necesito oxígeno, no sé, ir al bosque o al mar a respirar(me). Quiero soledad, quiero paz y amor -por y para mí-. Porque… Actualmente estoy en un océano lleno de dolor, y tristeza. Me hundo en la miseria de lo que algunos llaman ‘vida’ -muerte-. ¿Me sigues? Vodka, y un poco de locura. Eso también lo necesito, y ya. No puedo. Estoy en la jodida rutina, y cuando acabe ¿Qué? Pues suicidémonos colectivamente para así sanar cada uno en su respectivo corazón; hecho pedazos, trizas. Destrezas y cerebros sin razones, o con mucha lógica.
    ¿Sabes qué pasa? Tan y tan poco, algo, aquello insignificante. Que, nada. -Nada-. Y quiero gritar en la calle y que me miren todos para luego unirse a un chillido muy necesrio. Sacar las tripas fuera y, por fin, sanar de toda la mierda. De todo lo que ya no cabe en esta cabecita ilógica.
    Me he cansado de ti, de mí. De esto y de lo otro. De lo de allá, de lo de aquí. De lo que fue, es y hasta de lo que será. Del mañana.
    Creo que ya me perdí.
    (Creo) que quiero caos. Uno que sea irrompible y que vaya agrandando hasta que yo -misma- explote.
    Porque quiero lo exótico,
    lo loco,
    lo podrido,
    lo negro
    y lo sucio.
    -Quiero caos-.
    Joder, sí, dame un orgasmo de caos.

  • A puñetazos

    Quiero triunfar,
    no en el dinero,
    no en el amor,
    sino en la vida.
    Y ser,
    y volar,
    y romper
    -a puñetazos-
    el suelo que se desgarra por momentos.
    (Mi corazón).

  • Envidia -sana-

    Miénteme a la cara,
    nena,
    y déjame caer.
    Mírame,
    me levantaré
    y correré
    y volaré.
    Arrasaré,
    y aunque sea por el suelo…
    Arrasaré.
    Triunfaré
    mientras tu carita de niña buena
    se convierte en pura rabia.
    -Envidia-.
    Y créeme,
    te dolerá.

  • La gente

    La gente es muy pesá’
    y a su pesar
    mi pesadilla
    -de vida-.
    Que ya no quiero,
    que ya no vuelo
    y burlo el intento
    -de las personas-.
    Que el ser humano es tan…
    inhumano.

  • Pieles

    Que voy por capas,
    que soy más viento frío
    que carne.
    Y que los huesos se calan
    en mi interior;
    los deshechos y rotos.
    -Se introducen,
    y me rompen-.

  • Leemos el amor

    «Con la escritura no vas a ningún lado», ¿Ah no? Pues yo pensaba que sí, que llegaba a los mundos exteriores y a los interiores, los míos. Y a todos. Que quien no lee es un inculto e un ignorante, pero yo pienso: todos leemos.
    Las noticias por la mañana,
    un artículo interesante,
    una frase,
    un cartel por la calle,
    un cuadro
    y hasta almas,
    sí,
    aquellos que sienten demasiado
    -los enamorados-.
    ¿Y a que es curioso?
    Y hermoso.

  • Me gustaría

    Me gustaría regalaros algo, en letras. Que al llegar a aquel objetivo daros, y mucho. Pero la vida no funciona así, salvo la mía. Mi mundo -creativo- va y viene. Llora y ríe. Y la lluvia abunda más que la alegría. Por eso es mejor dejarse fluir, no ir a los tiempos que marca la vida y vivir sin reglas. Dejarse sentir, en estos casos, es la mejor opción.