Hay heridas que nunca sanan, o sí.
Poemas de ¿Te puedo escribir algo?
10
Hicimos el amor
un miércoles vacío de dolor
pero lleno de temor.
Y fue tan hermoso;
yo angelicalmente rota,
me cosiste las alas
-sastre que eres-
haciendo revivir mi alma,
mi calma.
20
Llegan peros
en vez de “te quieros”.
Duelen las manos,
y los besos.
Los deseos ya no son deseos
sino sombras,
espejismos rotos.
(…)
49
(…)
No quiero dejarte,
romperte
pero eso,
eso,
me va a doler más a mí que a ti.
Dirás que habré sido egoísta
y un día me marcharé
de tu ser.
Y yo te diré:
«Cariño, es amor propio».