Quiero caos

Necesito oxígeno, no sé, ir al bosque o al mar a respirar(me). Quiero soledad, quiero paz y amor -por y para mí-. Porque… Actualmente estoy en un océano lleno de dolor, y tristeza. Me hundo en la miseria de lo que algunos llaman ‘vida’ -muerte-. ¿Me sigues? Vodka, y un poco de locura. Eso también lo necesito, y ya. No puedo. Estoy en la jodida rutina, y cuando acabe ¿Qué? Pues suicidémonos colectivamente para así sanar cada uno en su respectivo corazón; hecho pedazos, trizas. Destrezas y cerebros sin razones, o con mucha lógica.
¿Sabes qué pasa? Tan y tan poco, algo, aquello insignificante. Que, nada. -Nada-. Y quiero gritar en la calle y que me miren todos para luego unirse a un chillido muy necesrio. Sacar las tripas fuera y, por fin, sanar de toda la mierda. De todo lo que ya no cabe en esta cabecita ilógica.
Me he cansado de ti, de mí. De esto y de lo otro. De lo de allá, de lo de aquí. De lo que fue, es y hasta de lo que será. Del mañana.
Creo que ya me perdí.
(Creo) que quiero caos. Uno que sea irrompible y que vaya agrandando hasta que yo -misma- explote.
Porque quiero lo exótico,
lo loco,
lo podrido,
lo negro
y lo sucio.
-Quiero caos-.
Joder, sí, dame un orgasmo de caos.

Leemos el amor

“Con la escritura no vas a ningún lado”, ¿Ah no? Pues yo pensaba que sí, que llegaba a los mundos exteriores y a los interiores, los míos. Y a todos. Que quien no lee es un inculto e un ignorante, pero yo pienso: todos leemos.
Las noticias por la mañana,
un artículo interesante,
una frase,
un cartel por la calle,
un cuadro
y hasta almas,
sí,
aquellos que sienten demasiado
-los enamorados-.
¿Y a que es curioso?
Y hermoso.

317 km y dos salidas de emergencia, Loreto Sesma

Es un libro de poesía, más concretamente, aquel tipo de poesía que te arranca el alma o te hace reencontrarte en palabras; el desamor.

Dentro del libro 317 km y dos salidas de emergencia de Loreto Sesma hay poemas donde te identificas con ellos. Donde sientes, donde el corazón te vibra, te late más fuerte que nunca. Loreto provoca reencontrarte con la parte más dolorosa de uno mismo. Uno se identifica y también se soprendre de lo que un ser -humano- puede llegar a sentir.

Al principio me costó sentir, pero posteriormente, a medida que he ido leyendo, me he adentrado en profundidad en esa poesía tan rota. Se me fue resquebrajando el corazón pedazo a pedazo y a medida que se me iba rompiendo, fue floreciendo.