AURORA

El diario de Anne

El Diario de Anne reúne los escritos inéditos que acompañaron el nacimiento de la trilogía Aurora. Un espacio donde ficción y proceso creativo se entrelazan.

Bienvenida sea la desgracia; aquí empieza la poca gracia.

Estoy encerrada, llevo días sin saber nada, en una mentira intacta que se alarga a cada palabra.

¿Qué he hecho yo para merecer semejante castigo?

Con pluma en mano y este pequeño diario escribo mis delirios.

Att: Anne

I

28 de febrero, 1999

Aquí estoy, desvaneciéndome de la vida, ojalá él venga a rescatarme…

A veces, me pregunto por qué escribo esto si nadie lo alcanzará, mucho menos leerá, pero así mi tiempo no se pasa tan lento. Necesito desahogarme que, con palabras disipo mi sufrimiento. Es lo único que puedo hacer.

Recuerdo…, cuando me llegó aquella carta, conforme podía venir hasta Vieja Zelaya para ser la sirvienta del oficial, cuyo nombre no puedo desvelar porque sino me cortarían el cuello. Aunque, tampoco creo que esto justamente sea leído, pero por si acaso.. como dice el refrán «Mejor prevenir que curar».

Yo, que caminaba descalza por la arena de la playa, donde sólo un vestido de seda me cubría el cuerpo. Mi pelo negro largo, cayendo por mis hombros y, antes de que me mojara el agua fría del mar, lo vi. Después neblina espesa, y blanca, parecía como si me fuera a absorber. 

Me gustaría recuperar mi trabajo, por lo menos me mantenían en vida, dándome comida y también una habitación para poder dormir y, aunque fuera pequeña, era acogedora. En aquellos tiempos era notablemente feliz, quiero volver a serlo.

Att: Anne

II

29 de febrero de 1999

Eran inicios de verano cuando mi abuela falleció. Yo era pequeña y no entendía porqué el corazón le dejó de latir.
Recuerdo cuando me abrazaba y me consolaba, porque yo estaba triste. Entonces, por sorpresa mía, me regalaba chucherías. En aquel momento era la niña más afortunada del planeta.

Att: Anne

III

1 de marzo de 1999

Y ahora echo de menos a mi madre ¿dónde estará? ¿qué es lo que hace? Me siento sola, en medio de un lugar sombrío. Me quieren matar, quieren que me muera ¿y qué he hecho yo? Si soy inofensiva. Simplemente me dedicaba a limpiar cada rincón de la casa del oficial, ¿y me lo agradece así? Está loco, quiere matarnos a todos.

Att: Anne

IV

2 de marzo de 1999

Ojalá mi madre esté bien. Y es que cuando se separó lo pasó mal, pero más mal lo pasé yo, observando como dos personas de quererse llegaron a odiarse.
Me quedé incompleta, pues de mi infancia sólo recuerdo cuando se peleaban y mi padre era obligado a dormir en el sofá, o cuando mi madre desapareció durante una semana. Me acuerdo que llamaron al timbre unos policías diciendo que se habían encontrado a una mujer durmiendo al lado del río. Y era mi madre. Tan sola, tan complicada pero hermosa, muy hermosa.
No sé si mi padre ya ha salido de la cárcel ¿qué estará haciendo en esos momentos? Recuerdo que no se le daba bien cocinar, era muy desastroso.

Att: Anne

V

3 de marzo 1999

Hoy por fin he podido salir de la habitación. Me han obligado a limpiar el palacio de arriba y abajo, sin poder descansar y sin poder hablar. He tardado cinco días, pues el palacio es demasiado grande.

Att: Anne

VI

de marzo de 1999

Hoy he estado fregando el suelo y justo he pasado por la puerta del despacho del oficial y he escuchado como querían eliminar el mundo. Lo que no entiendo es porqué nos quieren matar a todos. Supongo que quieren empezar un mundo nuevo, pero, si matan a todas las personas ¿cómo quedará el mundo? Vacío.

Att: Anne

VII

de mayo de 1999

Ahora me retienen en una habitación bastante acogedora.

Recuerdo cuando me encerraron en una habitación, donde sólo me daban tarros de sopa para sobrevivir. En aquellos tiempos me adelgacé mucho. Estuve una semana allí adentro.

También recuerdo a Marcos, quien me traía la sopa, quien me obligó a tener sexo con él. Por suerte no me quedé embarazada.

Fue duro, pues no había nada por hacer.

No entiendo porqué me encerraron, sólo se me rompió un vaso, pero no creo que me encerraran por eso. Tal vez querían matarme, que es lo que escuché.

Att: Anne

VIII

6 de mayo de 1999

Recuerdo aquel atardecer que fue compartido con mi padre, mientras el sol descendía, escondiéndose detrás de las montañas. Justo aquel día me dijo la gran noticia; que me quedaría huérfana ya que no me podía cuidar. Y es que estaba metido en lios de droga. Mi madre tampoco me podía cuidar, pues nos abandonó. Tal vez se fuera a buscar quién era ella, tal vez quería encontrarse.

Att: Anne

IX

7 de mayo, 1999

Me siento absorta y desolada. Estoy otra vez en esta pequeña habitación. Tengo que escapar sino me matarán. Y es que los suracs son la mafia negra.

Att: Anne

X

8 de mayo, 1999

Odio a los suracs.

Att: Anne

XI

9 de mayo de 1999

Fue a los siete años, edad en la que mis padres me dejaron en un orfanato, olvidándose de mí. ¿De verdad ya no me querían? ¿O es que no tuvieron el suficiente coraje para cuidarme?

Por aquellos tiempos me sentía sola, pues no tenía amigas. Siempre me apartaba de las personas, escondiéndome del mundo, cerrando mis oportunidades.

Att: Anne

XII

10 de mayo, 1999

Por fin he podido salir de la habitación. He tenido mucho coraje ya que he disparado a Marcus con una pistola que había en el cajón. Para poder salir de aquel agujero negro, le he robado las llaves que tenía en su bolsillo y, una vez fuera, he tenido que andar por un laberinto lleno de alcantarillas, donde al final del pasillo pude notar, pasando las manos por encima, que había unas escaleras. Tuve suerte, pues cuando llegué al final de estas no había ninguna tapa, aunque se veía oscuro porque era de noche.

Att: Anne

XIII

10 de abril, 1999

Ha pasado un mes desde mi secuestro. Ahora estoy con Aarón y Aurora, quienes me salvaron de aquella tortura.

Recuerdo cuando arranqué un trozo de papel de mi diario y escribí: «Coge el libro de debajo de la cama. Escápate en cuanto antes, salva a tu pequeñín.» Sólo quería que alguien encontrara mi pequeño diario, para que se pudiera salvar como lo estaba haciendo yo.

Justo el día que salí, me manché de sangre, pues me vino la menstruación. Tuve que dormir debajo de un puente y al día siguiente fui a entrar a un supermercado, justo cuando los suracs me detuvieron para secuestrarme. Allí, en un barco, me dieron ropa nueva.

Att: Anne


Esto es solo el principio. La historia continúa en Aurora.