Recuerdo lejano

Ya no leo (libros).
Tampoco vivo (mi vida).
Ni siento (sentimientos).
Y miento, al verme,
al verte
en un recuerdo lejano.

Parpadeando

Fuimos a pasear, estábamos sentados en un bar. Charlamos distendidamente mientras nos tomábamos una bebida cada uno y compartíamos unas bravas. Fue bonito mientras duró. Porque pensé, no sé por ni para qué. Hay veces que tengo miedo, y me oculto entre las sombras -las mías-.
Y hay otras que simplemente lo suelto todo a bocajarro. Estallo. No es que pueda o no, es que no quiero guardarme lo que siento, lo que me emociona o me hace temblar.

Cuesta (arriba)

El otro día paseaba por las calles de mi ciudad y no reflexioné hasta ahora, que me he puesto a escribir, a vivir entre palabras. La vida pasa volando, es fugaz y por eso hay que sentirla a cada latido.
Es cierto, cuesta (arriba).
No hay nada más bonito que dejarse ser, que fluir.

Domingos

Un domingo de família, de comida y estar en el sofá.
Un domingo de tarde con amigos, de cine y palomitas.
Un domingo de estallar a llorar.

Tal vez

Podría ser feliz si quisiera,
sólo con un poco de voluntad.
Pero ya no puedo.
Y sé,
sé,
que así me ahogo,
me aislo
y me pudro
en mi soledad.
Créetelo,
porque duele.

Escribiéndonos

Y por salud mental voy a dejar de escribirte,
de escribirme.
De ser naufragio entre tanto mar,
de agarrar de frente el dolor
y comérselo con pudor.
De ser tanto en tan poco tiempo,
en milésimas de segundos.
Porque me está matando.
Siempre he sido caos,
pero ahora soy más lío
que hilo.
Y es cierto que habrá días, incluso noches,
donde seré escrita,
donde me deletrearás con tu lengua,
hasta con tu mirada.
Pero he llegado al límite de sentir,
¿Eso es posible?
Pues sí,
porque he pasado de amar a sufrir.
Y, duele.

317 km y dos salidas de emergencia, Loreto Sesma

Es un libro de poesía, más concretamente, aquel tipo de poesía que te arranca el alma o te hace reencontrarte en palabras; el desamor.

Dentro del libro 317 km y dos salidas de emergencia de Loreto Sesma hay poemas donde te identificas con ellos. Donde sientes, donde el corazón te vibra, te late más fuerte que nunca. Loreto provoca reencontrarte con la parte más dolorosa de uno mismo. Uno se identifica y también se soprendre de lo que un ser -humano- puede llegar a sentir.

Al principio me costó sentir, pero posteriormente, a medida que he ido leyendo, me he adentrado en profundidad en esa poesía tan rota. Se me fue resquebrajando el corazón pedazo a pedazo y a medida que se me iba rompiendo, fue floreciendo.