Etiqueta: poesía

  • Proceso creativo de “¿Te puedo escribir algo?”

    Proceso creativo de “¿Te puedo escribir algo?”

    ¿Te puedo escribir algo?”, nació de una etapa de mi vida que, aunque actualmente la tengo ya un poco borrosa, cuando releo algún poema, soy consciente que fue una época muy dolorosa, pues solo hacía que arrastrarme por el suelo. No había forma ni tampoco manera de ascender, de ir hacia arriba. Todo estaba oscuro, era un agujero negro, emocionalmente hablando, claro.

    Así que, sencillamente, porque es muy fácil caer, fui descendiendo, y ahuecándome todavía más en mi vacío, como si aquello fuese posible, como si fuese real, y lo fue. Y tanto si lo fue. Entonces, sin querer, me adueñé de mi ser interno, que estaba frágil y roto, que se convirtió en algo hecho añicos. Desconzco, y tampoco quiero indagar, de quién fue la culpa, aunque normalmente es del contexto, del entorno donde uno se va moviendo.

    Si describo en breves palabras de qué trata la trama de estos poemas de prosa poética, puedo definir que es una ruptura emocional muy fuerte con una misma y, consecuentemente, con otra persona. Por tanto, el hilo conductor es el inicio de una relación con alguien, de cómo la protagonista va decayendo, y de cómo va desvaneciéndose por completo y, al final, concluye, ella misma, que ya se quiere, aunque realmente, el camino más importante es justamente ese: el acto de quererse, pues es lo que le falta aún recorrer.

    En definitiva, son intentos de quererse, pero son chispazos tan breves y espaciados en el tiempo, que a la chiquilla le cuesta apreciar todos sus recovecos de su corazón roto desde hace ya varios daños.

  • Mi poemario «¿Te puedo escribir algo?» ahora está GRATIS

    Me apetece compartir algo especial: mi poemario ¿Te puedo escribir algo? está disponible gratuitamente por tiempo limitado.

    Es un universo donde recojo fragmentos, cicatrices y desamores. Si te gusta la prosa poética que suelo publicar por aquí, este libro es un pedacito más de mí.

    Descárgalo gratis aquí

    Si lo lees, me harás completamente feliz. Y si te apetece dejar una valoración, una estrellita o un comentario, estarás apoyando muchísimo mi camino como escritora.

    Gracias por leerme,

    Nos abrazamos, aunque sea desde la distancia.

  • «Romancero gitano», de Federico García Lorca: una obra imprescindible de la poesía española

    ¿Por qué Romancero gitano sigue siendo uno de los poemarios más importantes de la literatura española?

    Pocas obras han logrado representar con tanta fuerza el imaginario andaluz y la cultura gitana como Romancero gitano, publicado por Federico García Lorca en 1928. A través de dieciocho romances, el poeta granadino construye un universo simbólico donde conviven la belleza, la libertad, el deseo, la tragedia y la muerte.

    En esta reseña comparto mi opinión sobre un poemario que, casi un siglo después de su publicación, continúa siendo una de las grandes referencias de la poesía en lengua española.

    Ficha del libro

    • Título: Romancero gitano
    • Autor: Federico García Lorca
    • Publicación: 1928
    • Género: Poesía
    • Editorial: Biblioteca Nacional de España
    • Número de páginas: 110

    📚 Puedes conseguir este libro aquí

    ¿De qué trata? (Sin spoilers)

    Romancero gitano reúne dieciocho poemas escritos en forma de romance donde Federico García Lorca recrea un universo inspirado en la cultura gitana andaluza.

    Lejos de ofrecer una representación realista, el autor utiliza este mundo como un símbolo para reflexionar sobre cuestiones universales como la libertad, el destino, la marginación, el amor y la muerte. Cada poema presenta una historia diferente, aunque todos comparten una intensa carga emocional y un lenguaje lleno de imágenes poéticas.

    El resultado es un libro donde la tradición popular y la innovación literaria se unen para crear una de las obras más representativas de la Generación del 27.

    Mi opinión

    Lo que más me ha fascinado de Romancero gitano es la capacidad de Federico García Lorca para convertir cada poema en una escena llena de simbolismo y musicalidad.

    Aunque en una primera lectura algunos versos pueden parecer difíciles de interpretar, poco a poco se descubre que cada imagen tiene un significado que trasciende lo literal. La luna, los caballos, el agua, la noche o la Guardia Civil no aparecen únicamente como elementos narrativos, sino que representan emociones, conflictos y aspectos de la condición humana.

    También me ha parecido especialmente interesante la forma en que Lorca convierte al pueblo gitano en un símbolo de la libertad y, al mismo tiempo, de la marginación. A través de sus personajes, refleja la lucha contra la represión y el destino, temas que siguen conservando una enorme fuerza emocional.

    Es un poemario que invita a detenerse en cada verso y releerlo varias veces. Su riqueza simbólica hace que cada nueva lectura permita descubrir matices diferentes.

    Los grandes temas del poemario

    La libertad y la marginación

    El pueblo gitano aparece como símbolo de quienes viven al margen de las normas impuestas por la sociedad, enfrentándose continuamente a la represión y a la incomprensión.

    El amor

    El amor se presenta como un sentimiento intenso, apasionado y, en muchas ocasiones, inseparable del dolor y la tragedia.

    La muerte

    La muerte recorre todo el poemario como un destino inevitable y forma parte de muchas de las imágenes más conocidas de la obra.

    El destino

    Los personajes parecen avanzar hacia un final del que no pueden escapar, reforzando la sensación de fatalidad que caracteriza muchos de los romances.

    La naturaleza y el simbolismo

    La luna, el agua, el viento, los caballos o el color verde forman parte de un complejo sistema simbólico que convierte la naturaleza en un reflejo de las emociones humanas.

    Sobre Federico García Lorca

    Federico García Lorca (1898-1936) fue poeta, dramaturgo y uno de los principales representantes de la Generación del 27. Su obra destaca por la combinación de tradición popular, innovación literaria y una extraordinaria riqueza simbólica.

    Entre sus libros más conocidos se encuentran Romancero gitanoPoeta en Nueva York y Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, además de obras teatrales como La casa de Bernarda AlbaBodas de sangre y Yerma.

    ¿Recomendaría este libro?

    Sí, especialmente a quienes quieran descubrir la poesía de Federico García Lorca o acercarse a uno de los grandes clásicos de la literatura española.

    Aunque su lenguaje simbólico puede exigir una lectura pausada, la belleza de sus imágenes y la profundidad de los temas hacen que la experiencia merezca la pena. Es un poemario que continúa ofreciendo nuevas interpretaciones con cada relectura.

    Mi valoración

    Romancero gitano es una obra imprescindible de la poesía española. Federico García Lorca consigue unir tradición, simbolismo y emoción en un conjunto de poemas que siguen conmoviendo y sorprendiendo por su belleza y su profundidad.


    ¿Merece la pena leer Romancero gitano?

    Sin duda.

    Si te interesa la poesía española o quieres conocer una de las obras fundamentales de Federico García Lorca, Romancero gitano es una lectura imprescindible. Sus poemas no solo destacan por su musicalidad y riqueza simbólica, sino también por la manera en que abordan temas universales como la libertad, el amor, el destino y la muerte.

    Es un libro que invita a volver una y otra vez a sus versos, descubriendo nuevos significados en cada lectura.

  • El pero

    Cuando intentas convencerte de una sola manera y de una única forma tan real y latente, significa que la frase que parece inédita ha sido transformada, sí, descolocada, conjugada, borrada y reescrita varias veces. Jamás podrás ocultar o cambiar el qué, el cómo quizás, pero la realidad escondida detrás y dentro de la verdad es la sinceridad completa, exacta, perfecta. Sí, la maldita y embrujada sentencia: que te sigo queriendo, que a pesar de todo te quiero, y hay un pero, y vaya si es jodido. ¿Dónde está el truco? ¿Eres el mago? Seguramente la magia la puse yo, de primera mano, con tanta ilusión que se incendió, que estalló el infierno de donde chispeaban brillando todas las estrellitas eternas, efímeras, encendidas, y muy enrojecidas, como mis costillas.

  • Resuena, mi corazón

    Antes de que te vayas, otra vez, y me dejes con la sonrisa herida y entristecida y la tirita enrojecida. Antes de que, bueno, mi cora’ se marchite al son del atardecer, antes de florecer y después de que se vayan cayendo los pétalos, ¿Sabes? Justo ese instante, el preciso vaivén entre el irme o quedarme, entre besarte y deletrearte lo que sale de mi infierno, o ir esperándote. Dejaré todas las ventanas abiertas durante este noviembre hambriento, frío y eterno, para ver si te caes aquí, de pie, o del revés, que más da ya. Si ya está todo dicho y hecho y el invierno se asoma y parece que se marcha. Y la Navidad está a la vuelta de la esquina, solo con girar la página, con una sola lágrimilla resbalando por mi mejilla izquierda, porque el brillibrilli empieza y los villancicos resuenan y las campanas chocan entre ellas, pero, siempre continuará en mi ser esa nostalgia rara porque se acerca, sin querer, la época navideña, la pequeña, la más perra, y hueca, pues sigo aquí. ¿No me ves? Con una soledad entera, y la luna, brilla allá, convirtiéndose en una luz eterna, que ciega tanto que ensombrece. Quítate el sombrero, lo hiciste como un bruto, eso, lo de ir soltando indirectas y lanzando el anzuelo. Déjame decirte que ojalá volásemos yéndonos más allá del altar. Déjame decirte que aún te quiero.

  • Queriéndote, en gerundio

    Te estoy queriendo, así, en un gerundio sempiterno. Es que eres perfecto, y este cielo tan impreciso, nublado, casi anaranjado, poco enturbiado y a rebosar de mariposas son las sensaciones -inéditas- que voy sintiendo por ti. El olor al suelo mojado después de una lluvia torrencial, me quiero quedar en ese latir, y contigo, para siempre, aunque sean dos días contados, y sigan descontándose los segundos. Estamos a escasos momentos de un invierno que, ojalá, sea tierno. Entonces, surfeo entre tus pupilas que me miran, que me miran; qué vergüenza. ¿No ves que me sonrojas todas las costillas? Están loquillas, por ti.

  • ¿Nos vamos a florecer?

    Cuando se me queda el dolor, ahí, colgando de un hilo en mi interior. Cuando se me cristalizan los ojos, y así se quedan, desilusionados, llenos de esos llantos secos. Cuando me quiero morir entre tus brazos, pero no nos unen ni los lazos (del amor). Cuando solo abunda dolor, y una tristeza infinita. Cuando siento que aún así te quiero y va y te quiero todavía más… ¿Qué más queda ya? ¿Qué más queda? ¿Me lo vas a decir tú o tengo que deletrearlo yo? Pintarte los labios con los míos y decirte que te estoy queriendo, gritándolo a todo pulmón. ¿Pero no ves que ya lo hago? ¿No me ves? Que estoy destrozada por dentro. Mírame, joder. Mírame… Siempre seré invisible para ti, siempre lo fui. ¿Ya qué más da? ¿Qué más da? Total, los días están contados. ¿Quedarán amaneceres a tu lado? Porque yo ya me he quedado acurrucada en aquel rincón enturbiado, descontándome y echándome, días de más, y echándote de menos. O das tú el paso o me mato en la metáfora irónica, que se ríe de mi cara y de mí. Se descojona a carcajada libre, como tú. Entonces aparece la insensatez acalorada. Me estoy tirando de cabeza al suelo, mi corazón está negro. Que te estás cuestionando si tengo, pues claro, ¿No lo ves que arde a fuego lento? Que me quemo porque tú estás dentro. Provocas la llama que estalla en mi ser y me enciende entera. Deja el puro, tómate las copas conmigo, brindemos por algo que ya está escrito: aquel libro mío que pierde el hilo. Un pasado lleno de ilusiones ópticas. ¿Seré yo la tonta que cuenta la historia del revés? Así, a mí manera, como si yo quisiera que me quisieras. Soy esa, la chiquilla que en los días florece eterna y en las noches se marchita entera. Soy esa, la niña inocente que te mira y se emboba, sí, porque eres mi más maravillosa casualidad. Soy esa, la loca, pero cariñosa en las profundidades oceánicas de su alma. Las mariposas que vuelan se están estrellando porque te estás demorando demasiado. Aunque si me vas querer mal, déjame sola que estoy mejor, miento, en verdad estoy peor, pero ya voy tan acostumbrada a esa soledad que bailo con ella. ¿Sabes qué? Cállame ya, ay, no, que no estás presente, y yo voy tan ausente. ¿El amor duele? El no correspondido sí. ¿Pero, joder, no ves que cada vez que te observo me enamoro más de ti? Con esa mirada tuya. Eres suspicaz cuando quieres. Cada vez que puedo, te alcanzo, muerdo tu anzuelo y vuelo en lo más alto del cielo. Luego la caída ya es otro tema que da para escribir segundas partes, aunque siempre acaban siendo las malas. Arráncame ya de este jardín sombrío, quítame las espinas, desnúdame los pétalos, que están ennegrecidos, y hazme tuya. ¿Florecemos juntos, así, al unísono? Que te quiero morder esa lengua tuya, mal hablada y castigarte en ambos sentidos y que estos exploten de tantos latidos. Que te quiero amar de por vida y en la otra también. ¿Nos vamos? ¿O qué?

  • Otra breve carta

    Sigo enamorada de ti, continúo enamorándome como una idiota. Me duele el hecho de no afrontar ese sentimiento tan intenso e inmenso, pues le temo al amor, al acto de sufrir; el dolor. Así que, si por casualidad acabas leyendo estas escasas líneas, que sepas que te quiero aquí, en mi pecho y que, bueno, si solo con mirarte ya creo en el poder tan hermoso que tiene, y contiene, el ir armándonos. Porque, querido, cuánto valor necesitaré para aceptar que te amo. Bésame ya, luego hablamos, ¿Sabes? Ansío con fervor que nuestros labios se unan por fin. Pienso tanto, siento más. Vayámonos a volar, a surfear entre las nubes, en el suelo de las estrellas que brillan y se animan, y se arriman a una felicidad chispeante.
    Te estoy queriendo sin un parar constante, y con un gran impulso. ¿Te vienes conmigo a bailar esta canción?

  • ¿Quién soy?

    No lo sé, aunque me paseo por aquí para presentarte mis libros autopublicados y, una breve novela que estoy subiendo a Wattpad. Supongo que a través de mi literatura, quizás podrás descubrirme, entre líneas.

    Hoy mis palabras escasean, así que, sencillamente, te los linkeo.

    Pd. Gracias, nos leemos.