Arréglalo tú porque yo ya estoy cansada;
de sentir, de esperar y de llorar en silencios, entre suspiros.
Que la cuerda roja se está destensando, alejando nuestros cuerpos, y corazones.
Distanciándonos.
Me siento muy niña; inocente y poco astuta. ¿Cómo no me había percatado antes?
Que sólo queréis por interés y, cuando lo conseguís, desapareceis.
Categoría: Escritos
Pequeña grieta
Corazón mío
Escucho la música entre llantos y suspiros. Y siento y me encierro en mi misma.
Miedo,
luego desolación.
Tristeza, y poca destreza.
Quiero robarte tantos besos,
morderte los labios
y sentir tu aliento, aquí, en mi pecho.Sintiendo
Y quizás te enamores de otra mujer,
o dejes de sentir por mí.
Tal vez desaparezcas
o, bueno, simplemente te alejes sin más.
No se sabe.
Pero lo que sí siento es que te amo,
a veces más,
a veces menos.
Aunque siempre te siento, aquí, muy adentro.
Y no es que tenga miedo.
Yo sueño,
sueño alto.
Y vuelo, derrapando.
Aun así, me arriesgo y me lanzo al hueco, lleno o vacío, del amor.
Salto el precipicio o escalo la montaña,
y nunca me doy por vencida.
Tengo presente que esta relación seguirá siendo una montaña rusa,
ir y volver y siempre estar.
-Los sentimientos los tenemos acá-.Cicatriz abierta
Fuiste el poeta de mi versos,
el constructor de mis suspiros.
Y ahora estoy hartada de que me cortejes sin dejarme una salida.
Me estoy yendo allá, al cielo.
-Al cielo-.
Y no soy,
voy, voy.
Vuelo.
Y no es justo porque cuando desaparezcas dejando huella en mí moriré.
Moriré.-Me ahogo-
Asfixia,
de ti,
de mí.
Me duele la garganta de gritar tantos silencios,
en llantos,
en alientos.
Mata,
la vida mata.
Muérdeme el alma y,
luego,
vete.
Que te alejes dejándome destruida
siendo pasillo sin salida,
será como huir sin piedad.
Aferrarse a tu corazón como quien se agarra al dolor porque sí.
Estoy dolida,
demacrada
y el insomnio se pasea por mi habitación a partir de las doce de la madrugada.
Entra sin llamar,
ahogándome al mar.
-Ahogándome al mar-.Fuiste
Fuiste una escopeta,
una bala intacta.
Una flor marchita
llena de espinas.
La chimenea llena de cenizas,
una copa de vino tinto rota.
Fuiste;
en pasado e irregular.Ausentándome
Vaya sobredosis de tristeza,
ponme un tequila
que me agarro a la vida.
-Me agarro a la vida-.
Qué mirada maldita,
qué crueldad.
Tú no me has visto,
no me has visto.
¿Me alcanzas aquella copa y un cigarrillo?
La ceniza,
y yo.
La muerte,
y ellos.
Uno al lado de otro en la cuerda floja,
afloja, nena,
afloja.
¿Y quién me habló del dolor?
Con sólo un latido de mi corazón,
con uno sólo ya entendí.
Comprendí que no, no.Perdiéndome
Llorar sosteniendo un bolígrafo y con el alma perforada luego de haber plasmado todas las lágrimas en el papel. Surfear entre ahogos y suspiros que se quiebran. Sentirse náufrago dentro de un océano perdido por el mundo.
No poder seguir; romperse.
Torcerse,
salirse del camino.
Rebelarse y, después, estancarse.Grieta
Y sí, es la una de la madrugada y estoy aquí sola, llorando desconsoladamente y sin fe.
No tengo a nadie que me acaricie y me arrope en su pecho haciéndome sentir bien. Demostrando que soy querida.
Ya nadie está conmigo.
Porque dejo de ser perdiendo el norte. Y es triste y desolador.
Y el dolor me invade.
Vuelve ésta soledad en mí. Me estremece arrancándome la carne del corazón.
Soy vacío.Amándote
Y ya lo sé que con palabras no se enamora uno, pero yo soy más de acto de valentía que de fe. Porque hay que demostrar cuando estás y ser a momentos y espontáneamente.
Demostrar siempre no es necesario, sólo lo es cuando eres con alguien en aquel preciso instante.
Y ya lo sé que muchos hablan y pocos hacen, pero hay que sentir con el corazón y hablar con suspiros.Deshojándome
Y es que a veces uno se agarra al dolor, que se engancha sin querer en el corazón, incrustándose sin ton ni son.
Lo siento, amor, pero soy de las que quema el libro directamente hasta hacerse cenizas. De las que mira a los ojos al miedo y se lo come a bocados. Porque muchos hablan de desamor y pocos lo sienten, pero yo, yo no voy a tolerar ni a consentir.
Te voy a dejar sentir que ya no eres sin mí, pero si vas a alejarte dejándome aquí sola, plantada como una rosa roja, mejor agárrate fuerte porque va a dolerte.Querido amor mío,
te escribo esta carta por algunos recuerdos que me vinieron a la mente, justamente de aquellos primeros días donde nos estábamos conociendo.
¿Te acuerdas de aquel día justo cuando la noche empezó a amanecer? Que estábamos en el Parque de pie, tú a punto de irte y yo, con ganas de más. Y te dije, agarrándote delicadamente el brazo: «No, espera.» Justo ahí nació un sentimiento extraño en mi interior y, por eso mismo, mis impulsos salieron a luz mientras que mi mente se quedaba en blanco completamente.
Porque gracias a ti volví a sonreír.
Fue una época dura, comencé una nueva tapa y, con ella, un nuevo mundo. Todo se torció a mediados de Noviembre. Fue aquel momento de duda e incerteza donde todo cambió dando un giro radical.
Aquel chico tan idiotizado desapareció de un segundo para otro y, tú, apareciste, teniéndome presente constantemente, durante aquellas tres semanas.
Llegó el quince de Diciembre y con ello una claridad profunda. La oscuridad desapareció.
Y, yo, acojonada al amor, al sufrimiento y al dolor. Y, tú, creando actos de valentía en mí, reconstruyéndome del poder de morir en un intento suicida de fe. De creer y no ser, y ser.
Gracias por ser conmigo,
te quiero para amarte.
Telarañas
A veces me dicen lo típico de: «No te veo muy ilusionada con él». Y yo me pregunto: «¿Pero te lo tengo que demostrar a ti o a él?»
Porque no se trata de sentir con la mente y en otra parte, sino con el corazón y en su arte. Que a veces te añoro, entonces me entristezco y me pongo melancólica. Y por eso mis ojos se ausentan y se hunden en la miseria del dolor.
Ellos, ellos no me ven, no nos ven. No están, y mucho menos, no son con nosotros. Es relación de dos, y no de tres o más. Así que menos hablar y más sentir.
Que los pulmones los tengo llenos de rosas florecidas y aunque tengan espinas, se enternecen al primer segundo de verte. Y respiran, respiran paz.
Y, y me cuestiono: «¿Qué van a saber ellos?»
Luego, dentro de mi caos y locura, me enfrío y muero en soledad por pensar cosas que no son. Y me ensombrezco ocultándome, escapándome de la realidad e inventándome películas que son demasiado cuento.Inundación
Escribir es de sangre,
es el arte.
Escribir sale del alma,
surge de la mirada.
Es ser caos en un mundo desigual, injusto e irregular.
Escribir es matar el cuerpo y desangrar el corazón.
Agarrar el dolor y mirarlo de frente. Afrontarlo,
y quererlo amar.
Porque es difícil y cuesta entenderse, pero nunca hay que rendirse.
Sumérgete y, luego, flota en la deriva, porque, escribir, es volar aun estar ahogándose.Instantánea
Tú no me ves pero cada vez que me encuentro contigo se me escapa una sonrisa de oreja a oreja.
O más de una.Panorámica
Lo bonito es inspirarse con otros libros, paisajes o personas. Emocionarse en otras estaciones y culturas. Sobrevivir en una instantánea y emerger de una lágrima. Y ser, y volar. Cantar a todo pulmón con un suspiro. Chillar hasta explotar por haberlo hecho hacia dentro. Y morir antes de saltar. Y que la boca del lobo te coma antes de que entres en ella. Ver el precipicio del revés porque al ir hacia él, este, cambió la perspectiva.
Suspirar
Chillar con suspiros.
Florecí
¿Tú sabes lo que es la soledad? ¿Y sentirse solo? ¿Y sientes el dolor?
Hace tiempo me sentía sola rodeada de personas que eran multitud. Y yo, desolada. Sentía el dolor, era una flor marchita a punta de morir.
Entonces llegó él, apareció como la luz al final del túnel.
Y fue florecer,
enternecer el alma
y renacer.Llueve alegría
En esos días de lluvia es cuando más te echo de menos. Porque es un día de soledad, de encerrarse en uno mismo y pensar. Reflexionar sobre la vida y darse cuenta de que gracias a ti soy mejor y más persona. Que estando a unos cuantos quilómetros de distancia, te sigo sintiendo tanto, aquí, en mi corazón.
Y es felicidad.Desorden sentimental
Quiero expresarme pero no sé cómo.
Soy nube, soy aire.
Y no sé si seré alma.
A llantos lloro y a sonrisas sonrío.
Hay mucha niebla en mi vida, y el caos empieza a amanecer justo al levantarme cada mañana. Porque me ducho y el agua que resbala por mis poros se queda endemoniada, y yo muy endulzada. Nunca consigo reencarnarne en otras pieles; empatía.
Intento vencerme, superarme día a día. Me resbala la simpatía, no soy capaz de seguir la vía, la línea, de la buena vida. ¿Y qué es? No hay una normativa, ni una regla, por eso me salgo de ella.Mal humor
Estoy que arranco almas y las destrozo arañándolas. Porque muerdo y disparo balas como bombas explosivas. Uñas de águila y corazón de hielo.
Siendo hierro,
siendo perro
y hueso.
Soy una perversa,
y una maligna.
Agujuereo las alas de aquellos que quieren volar,
saltar,
surfear.
Amárrate a la cuerda, que aunque esté floja se romperá.Hogar
Mi hogar eres tú.
Azulejos
Camino entre el bullicio de gente pasando desapercibida. Aun siendo extranjera sigo estando en el mismo país. Observo las paredes, todas llenas de azulejos distintos. Cada una tiene su encanto. Y me enamoro de la ciudad. Porque aunque sea antigua es hermosa. Y no hay nada más bonito que quedarse con lo ambiguo; la raíz.
Y sigo pasmada, boquiabierta. Estoy contenta.
Hay vagabundos, hay artistas, hay guiris.
Hay.
Todo lleva a un conjunto de desigualdades, de desencaje y de desorden.
El caos; y qué bien se siente.Sin ti no soy
Un adiós,
una puerta abierta,
un avión,
un despegue
y una pizca de nubes.
Un estoy
y un te echo de menos.
Eso no es volar estando en el cielo,
porque antes tú no me has besado.
El sol entrando como puede por la ventanilla,
y un pensamiento sobre la vida.
Y luego,
un aterrizaje.
Ya no estoy contigo,
pero sigo viva.
Y eso es suerte.
Un voy,
y un soy,
sin ti.Amigas
Y morirse de la risa.
Y estallar carcajadas con mis amigas,
y ser más alma que cuerpo.
Una mirada, un aliento al borde de la orilla.
Porque saltamos, saltamos y volamos.
Estallamos,
explotamos
y sentimos.
Somos, somos juntas.
Y qué suerte teneros.Por favor
Tú sí tú, mueves océanos. No dejes nunca de hacerlo.
Ojalá
Ojalá nunca dejes de besarme con tanta ternura.
Humedad
Empapados de lluvia estábamos. Bajo las nubes grises y estalló un milagro: tus labios besándome.
Ser libro
Leerme un libro en cualquier avenida, en una singular esquina. Empaparme de cultura y sorberme las palabras a bocados. E introducirme en un mundo ajeno a la vida. Sumergerme en una filosofía distinta.
Y volar.
Ser ola de mar,
ala de pájaro
y pliegue de vestido.
Levantar la cabeza y verlo todo distinto por tener otra perspectiva. Un prisma de miradas, un cubo de rubik hecho a medida.
Porque ser un caos perfecto que nunca se rompe es ya una especialidad.Personajes
Hay personas que te cuelgan y hacen que te ahorques. Y, esas, son las peores. Las que te encantan y nunca les ves lo oscuro, lo maldito. Lo que se oculta detrás de sus ojos. Su alma ennegrecida por el carbón.
No es sano, no lo es.
Y déjame decirte que estás en lo malo, lo amargo. Y lo que no va a pasar ni a cambiar a no sé que, mujer, tú quieras. Así que quítate la armadura, esa que te pesa tanto, y déjala en el suelo. Y aléjate de ella de un portazo.Arena y sal
El mar,
tú
y yo.
Un horizonte sin fin
y la línea del Universo en tus pupilas.
Un polvo mañanero
y el sol que juega con las olas,
¿O son ellas las que juegan con el sol?
Y más allá,
un verde espeso.
Un pájaro que vuela,
un barco que naufraga
y una luz que deslumbra
nuestros corazones.Raíz
Muchos sueñan con un premio nobel,
yo sueño con poder liberarme y reencarnarme en otras pieles. Transmitir, fluir y vivir.
Ser yo, y a veces no.
Estar de vez en cuando, pero
ir sumando.
Que sé, siento, que es difícil conectar en un mundo lleno de cerebros huecos, moviéndose por likes y no instintos.
Leyendo poco y ejercitando mucho,
postureando,
sobrevalorando,
creyendo lo irreal.
Que no es así,
que todo es del revés
y lo que parece ser, no es.
Incrustamos en nuestra mente lo imposible;
la machacamos con la surrealidad.
¿Y qué hay debajo de la realidad?
La raíz del Universo,
y de las personas.