Categoría: Escritos

  • quiero

    Y entonces me invitas a leer un texto tuyo, una mezcla entre dulce y amargo sabor. ¿Qué sabrás tú de mí? Creo que estoy empezando a sentirte. Dentro de mi cuerpo la sangre corre demasiado deprisa, rompiendo como las olas. Y soy lluvia, estoy llena de gotas, quebrantables, que se difuminan en mis pupilas. Y quiero llorar, sacar hacia fuera mi angustia. Sería bonito que escribieras para mí, pero no es así… Sería bonito escribirte, escribirnos. Pero caigo del cielo, y viendo la realidad me estampo contra la pared. Nunca, jamás, he tenido un amor correspondido. Soy joven, lo sé, y me queda mucho por vivir. ¿Y si se acaba el mundo mañana? ¿Que sería de nosotros? Que no somos, pero estaría brutal serlo. Y es que hablamos el mismo idioma. Tal vez tú no te des cuenta. Simplemente me ves como una amiga, o conocida. Ya no sé. Quiero arriesgarme, correr el riesgo y lanzarme.

    28 de Abril, 2017

  • soy

    Soy una chica normal, no sé qué ves en mí. Soy de las que siempre tiene su vida hecha un caos. Soy desastre, mar y tierra. ¿Por qué me miras? ¿Estaré soñando? Quizá no te hayas dado ni cuenta de mi existencia. Sólo decirte, si es que lees esto, que seas muy feliz, sin mí. Y es que te haré sufrir. No soy de las que cuenta sus dolores, ni tampoco sus alegrías. Soy introvertida y todo lo que siento lo escribo.

  • Días primaverales

    Estos días primaverales ya no lloro, mis lágrimas, las que antes bajaban por mis mejillas, se han ido por un tiempo, largo, o quizás corto.

    Estos días son mis mejores días. Me siento querida y amada, por mi, por mis seres queridos.

    Ya no sueño, tampoco vuelo, pues mis pies ya tocan el suelo.

    Ahora el sol, con su brillantez, me persigue y yo dejo que me guíe. Mis sentimientos están nulos, pues no estoy enamorada. Sólo me enamoro del paisaje, de fotografías, cuadros y palabras. A veces de alguna historia lejana.

     

    Dj, 13 de Abril

  • sentido equitativo

    Siempre escribo por las noches, hay de ellas que en sentido figurado, porque las palabras fluyen por mis neuronas, mientras corren por mis venas, haciendo que mi corazón no se quede tan muerto.

    Explícame cómo se vive, enséñame a no morirme. Quiero ser feliz, y nunca lo consigo. ¿Qué tienes para mí? Ofréceme aquello que tengas, necesito volver a sentir. Esta chiquilla lo necesita ¿comprendes?

    Y no me digas que me cuide, que me valore, que me quiera o que no le dé tanta importancia a todo. No puedo, simplemente, dejarlo en un estado neutral de mi vida. ¡Porque es inexistente! ¿Entiendes? Perdóname, no quiero ya más chillarte, pero mis pulmones necesitan respirarte, por eso quiero hacerte reaccionar. Para que me abraces.

    Sacio mis penas y delirios escribiendo, pero no es suficiente, nunca lo es. ¿Por qué nunca me crees? Yo siempre te perseguiré, mi ánima presente estará en tu ser. Perdóname otra vez, por ser tan cabezona. Por dejarme llevar, mis impulsos son mi condición gravitacional más errónea. Y es lo que hay, que necesito beber para explotar. Mi problema es que soy pobre, y aunque viva en un reino idealizado, nunca así saciaré mis penas. Perdóname, esta vez, por ser tan poco cuerda.

     

    30 de agosto, 2016

    00:41 h

  • Septiembre

    Camino descalza por la casa mientras pienso qué escribirte, y cojo dos hojas en blanco para herirme. Dejo soltar balazos, me disparaste, fue un disparate, me estrellaste.

    Eres un sastre, desorientándome las palabras, sanándolas con tus versos enteros, completos. No sé como podré compensarte, tal vez besarte. Me ausento, ya no me veo. Respiro tu aliento, muero. Y sonrío, porque tú sonríes, porque se me escapa sin querer, tú eres el culpable al hacer mis sueños renacer.

    Me he enamorado de tu ser, que en cada amanecer vuelvo a caer. Eres puro veneno, no el que envenena, sino el que enferma hasta sanar mi alma. Déjate amar, déjame que te ame, ámame.

    No me des alas, si después vas a cortármelas, lo siento, no quiero sufrir más.

    Llantos sordos, sinceros en todos los inviernos, muertos, como anhelos nunca conseguidos. Te necesito aquí a mi lado, para poder revivir. No me odies, ahora que estoy empezando a sentir, dentro de mí, que estás aquí, aunque sea solo ausencia.

    Perdóname, no quiero fingir más, voy a luchar, no sé cómo, no sé nada de amar. Y es que el miedo oscurece mi persona interna, entiéndeme.

    Te he soñado tantas veces, perdóname otra vez. Y es que no se puede elegir, excepto el huir. Una cobarde fui, pero ¿qué? ¿Me dejarías otra oportunidad?

    Me gustaría leer tus versos, que me los cantes a besos.

     

    16 de septiembre

  • Y bésame,

    en la comisura de mis tiernos labios ¿tal vez?

    Te escribiré poesía, sellándola por todo tu cuerpo, gélido; que sé que antes no tuviste el suficiente sentido como para amar, y aunque no lo necesites, lo querrás.

    Y yo te haré la locura, deshaciéndote de la cordura; desvistiéndote.

    Tiernos besos, segura estoy, quiérete, quiéreme.

    Necesito que me leas, que estés presente mientras mis lágrimas rueden por mis mejillas heladas. Durante mis tiempos más inciertos, aquellos que fueron ambiguos y, ahora, vuelven sin abrigo. Anhélame, deséame. Y, que seas quien seas, yo te querré sólo si tú antes me has querido, y aún con aquel dolor incrustado -vertido en tu corazón- sigues queriéndome.

    Porque estoy escribiendo en una de éstas noches, créeme cuando digo que no puedo dormir. Aprovecho el tiempo, ansias de ti. Si estuvieras aquí… me harías tan feliz. Porque quiero borrar, eliminarte de mis pensamientos. ¿Y crees tú que, tal vez, esto sea posible? Respóndete, que sabrás bien si afirmar o negar.

    Yo lo negaré todo cuando me descubras, cuando vengas y me digas «Oye, yo te leí». Por aquellos instantes demasiado tarde será, porque yo ya no estaré aquí.

     

    29 de agosto, 2016

  • mi necesidad, era (e)s tú

    A veces creo verte, pero no estoy segura de ello. Hoy te he visto, o tal vez haya sido un sueño. Pero estoy segura, demasiado. Hasta he escuchado como pronunciaban tu nombre, y tu apodo también.

    Creo que, de lo enamorada que estoy de ti -aunque diga que te odio y quiera autoconvencerme de ello, que es imposible- te veo, o te sueño, o tal vez sean las dos cosas.

    Siempre estoy imaginándome mil historias junto a ti, que sé que no pasarán, porque aquello imaginable acaba siendo una ensoñación, tan profunda que parece verdad sólo por el hecho de creértelo.

    No puedo, ya no. No sé si es por ti o por otro, sólo siento que necesito alguien a mi lado, que me cuide. Y que me quiera. Y sé que no existe, porque todo es demasiado surrealista. Y a «todo» me refiero al amor.

    Por instantes, lloro, amargas lágrimas. Por otros, se me atragantan en mi garganta. Porque pienso demasiado, tal vez ese sea mi problema. No puedo evitarlo, mucho menos negar… ¿Y todos aquellos recuerdos donde éramos felices? Sé que no eramos nada, simplemente compañeros de clase, hasta amigos. Pero, mejor eso ¿no? Lo que valía era que sonreíamos conjuntamente y, yo, por aquellos tiempos, era la chica más feliz.

  • INSTINTS REVELATS

    El que no entenc és per què m’haig de despertar a les 4:52 per un malson. Ara no puc adormir-me, m’ha atrapat la por, tant profundament, de tornar a somiar el mateix, que m’ha estripat el cor.

    Aprofito, per escriure, per llegir. Disfruto del meu oci, tinc temps lliure durant el dia, però en aquest instant, on només hi ha pau i tranquil·litat per tot el meu voltant -ja que el meu interior és ple d’inestabilitat- és un regal.

    M’ho haig d’agafar com un fet completament positiu. Anhelava amb totes les meves ganes, tenir un moment per a mi, i és aquest. I l’agafo, perquè és una oportunitat gairebé important. Per a mi, ho és.

    Sé que per a molts, és una bogeria. Dins d’aquests «molts», està la gent que va a dormir i no es desperta fins el matí. Dorm en un son profund i plàcid. Doncs ho sento, veritablement, però jo no.

    En certa manera, és com si l’univers em preparés pel futur, on se suposa -perquè tothom ho suposa- que hi haurà una dura lluita, contra mi mateixa. Però valdrà la pena, d’això no en dubto pas.

    Sento que el meu cor m’ho revela per instints, desitjant-to cada vegada amb més intensitat.

  • evasió, invasió

    No vull, m’indigno a escriure d’aquest sentiment tant absurd però, tot i així, és impossible. Perquè un cop estic davant d’una pantalla en blanc amb el cursor saltant i els meus dits sobre el teclat, amb la meva raó que fuig pel més diminut racó; ja és impossible evitar el que les paraules t’explicaran a cada pas.

    Tampoc sé descriure’l, no ho faig des del sentit comú, sinó des del sentiment, del fons del meu cor. Realment, no ho sé, perquè compost no està, llavors, d’on surt tot aquest garbuix tant indecís i poc compacte?

    Sigui el que sigui, vull marxar.