Categoría: Escritos

  • quisiera

    Quisiera poesía para ser alegría,

    mísera

    Quisiera un buen día para alargar la pena,

    mía eres, queridísima amada,

    cicatriz destrozada

    Hundida en el juego de la actriz desvestida,

    sin alma en vida

    Quisiera regresar, llorar de maldad,

    de incredulidad

    Inocencia pura que se arregla,

    falsas sonrisas; de nostalgia pura

    Quisiera llenar mi corazón de paz,

    una conformidad de risa;

    estallada sin prisa

    Quisiera pausarme, reanudarme,

    volverme y, verte

    Quisiera quererte o dejarte ir,

    ser cuerpo en ti

    Quisiera morir, para revivir,

    marchitarme como una flor

    en un mar de melancolía

    Y quisiera tanto, que me naufrago,

    en la deriva

    Porque escribo en declive,

    palabras fugadas

    Y, cristal de llantos

    Sueños enternecidos,

    te quiero tanto, mi yo pasado

    Que quisiera por haberme querido,

    que te quisieras otra vez

    Con la certeza, amiga mía,

    tal vez

  • otra vez

    Te añoro en lo más profundo de mi ser. No quiero escribir pensando en ti y, aún así, tengo unas cuantas hojas con intención de llenarlas todas. Y no es que me falten palabras, tampoco que me sobren; tengo que encontrar las exactas, para que describan, calcadamente, mi horror más despreciado…, el olor a amor, porque detrás desprende el pudor del dolor.

    Ésta vez me estoy queriendo, y poco a poco me encuentro. Pero sigo teniendo miedo del destino que se interpuso entre tú y yo. Porque el universo fue el que hizo que nuestras almas se estrellaran. Y nosotros, que tenemos pies, tenemos que acercarnos, recortando la distancia de este hilo deshilachado.

    No entiendo porqué esta noche tan poética estoy, desordenando las palabras, no haciendo frases sino rimas mal sonantes.

    Y miro por la ventana, y suerte si algo veo, porque detrás invisible todo es, excepto si observo la panorámica desde mi prisma abatido de sueños. Ilusiones, deseos. ¿Qué más quiero? ¿De verdad te necesito? ¿O sólo es un espejismo sin sufijo?

    Mi verano se acaba -y le doy propiedad, moldeándolo, porque es en el que más me he amado- y tú no estás presente. No lo has estado. Y no me deprimo, ya no hay llanto. Solamente mi sonrisa rota, mis ojos averiados. No quiero hablar de mi alma, tampoco de mi ser interno. ¿Pero qué estoy diciendo? Si es lo que escribo a cada tiempo, por cada viento, gritado y soplado; para que se alejara por el mismo recorrido que recorrió.

    Y quiero bailar, pero ya no sé, porque mi corazón ya no late a las pulsaciones de tu canción.

    Sé que no estoy, que inexistentemente soy. Pero no te necesito, y aunque contigo feliz era -todo gracias a ti- vuelvo a decaer, desvaneciéndome en la profundidad del ayer. ¿No ves mis ojos rojos? ¿No ves mi sonrisa falsa, como llora a carcajadas? ¿No escuchas mi corazón? Ya no late. ¿No observas mi cuerpo, inerte?

    Que ya no vivo, querido. He perdido.

     

    30 de agosto, 2016

    00:31 h

  • balazos estallando

    Balazo clavado en un pedazito de mi corazón quebrantado, y aunque simplemente se haya incrustado en uno de ellos, ha venido envenenado, contagiando a todos los restantes. Y ahora me he enamorado, dejando mi cuerpo muy ilusionado. Mis venas se deslizan como las olas, que chocan contra la roca, intentando acariciarla, querer convertirla en un tejido lleno de delicadeza, borrando el dolor, sellando una canción eterna de amor. Afinando las notas, para cuando suenen, que la voz escuchada sea dulce y no áspera.

    Ámalo, otra opción no hay ¿o sí?

    Lo que no comprendo es porqué me pongo a escribir los últimos días de verano, y no los primeros. Será que he llegado a mis finales cosechas, y he podido concluir aquellos temas. ¿Sabes de los cuáles te hablo? De todas las dudas que me surgieron sólo la primera vez de verte. Aún te recuerdo, y también aquel momento. Qué rápido pasan los días, fugados en el tiempo. Y nosotros -tú y yo- perdiéndolos.

    Que estoy en la ilusión, buena estación, y que no quiero detenerla porque sé que la caída será de prisa, tanto, que el golpe me romperá otra vez. Pero yo pregunto ¿una vez que ya se es roto, se puede volver a romper? Lo tengo tan inculcado que digo un SÍ a ciencia cierta. La mía claro, la que sin querer estudio cada vez que me pongo a escribirte cartas, sabiendo que nunca llegarán al remitente.

     

    30 de agosto, 2016

    01:02 h

  • Amor

    Por amor al arte,

    te deseo mis mil y una mentiras

    que nunca fueron dichas.

    Bailarás sobre mis fichas

    como un loco enamorado

    sin saber, ni querer, ser despreciado.

    Y lucharás, pero ya no estarás,

    déjame decirte que eres un juego,

    echado hacia atrás.

  • últimamente

    Últimamente llego tarde a todos los sitios. Será porque me quedo tomando una taza de té, o café, o porque pienso demasiado en tu mirada.

  • Soledad

    A mi no me dicen buenos días,

    ni me preguntan como estoy.

    No me regalan una sonrisa,

    tampoco comparten un comentario.

    Ni siquiera me miran,

    no me alavan, no me desprecian; 

    soy invisible, como si no existiera.

    Pero ya me he acostumbrado,

    a la soledad, a mi soledad.

  • camino

    No tienes porqué mirar atrás en el pasado, pero a mí me mata cada vez que lo recuerdo.

    Y espero impaciente, no sé el qué. Necesito a alguien que esté a mi lado, apoyándome, haciéndome sentir bien. Todo es una maldita mierda. ¿Qué culpa tengo yo? Tal vez me ha tocado sobrevivir. Quizás son tonterías, pero duelen. Estoy sola, o casi. Hay gente que es amable conmigo, pero muy poca. Esa gente es la que vale la pena.

  • hormigueo

    Siento, un hormigueo

    en mi interior cuando te veo

    Y me deja sin respiración

    invadiendo mi inspiración

    Mi corazón explota

     y mi alma expira

    vacía de ira

  • alma danzante

    Siempre es demasiado tarde,

    mi alma rota arde

    dejándose llevar a la corriente

    del viento inerte

    Bésame en los labios,

    lloraré largos llantos

    Quiero una noche de verano

    ya que todo quedó en vano

    Pétalos dorados,

    labios sonrosados

    No lo niegues, tus miradas me matan

    cógeme en brazos,

    quítame la ropa

    y bésame en los labios.