Autor: perezitablog

  • Siendo

    No estás,

    te siento

    y me pierdo.

    En la lejanía

    una mariposa grita

    y nadie la escucha.

    En un vaivén de miradas

    y un estallido de sonrisas,

    un te quiero,

    un estoy,

    un soy.

    Porque voy hacia ti

    y tú hacia mí.

    Estamos y somos.

    Porque podemos y queremos.

  • ¿Eso es estar loca por ti?

    Yo no, no estoy loca de amor por ti. No puede ser esto verdad, eso de caer muerta por tus besos. De que se me erice la piel cuando tus labios se están acercando, rozándome. De que mi rostro muestre felicidad absoluta antes de verte y, estando contigo, estallar en risa y morirme por tu sonrisa. Y tus hoyuelos, demasiado perfectos. ¿Qué es eso que siento? Me quedo sin aliento cuando nos agarramos de la mano, sosteniéndonos y queriéndonos. Eso de que te quiero no es fantasía, ni ilusión. Sentir un cosquilleo al pensar en ti estando en la lejanía. ¿Eso es estar loca por ti?

  • Eres amor

    Una mañana normal que me desorganizaste en un chasquido de dedos. Organizándome la semana cuando de repente suena el interfóno y mi padre se acerca diciéndome que hay algo para mí. Incerteza y nervios. Sopresa y, luego, felicidad absoluta. Ojos chispeantes y sentir que te quiero para amarte.

  • Máscara

    ¿Acaso sabes lo que es fingir una sonrisa para demostrar que todo está bien?

  • Volar a tu lado

    Quiero pertenecerte como un orgasmo le pertenece a una mujer. Como una rosa le pertenece a un jardín y las estrellas al cielo. Y aun así, aunque no estén, siguen estando ahí. Porque por mucho que vayan perdidas, que se escondan o corran en dirección contraria, seguirán estando y siendo.

    Quiero correrme en tu risa y darte un orgasmo en poesía. Que el Universo estalle de placer e invada toda tu alma. Armarte un poema en tus labios, el que sale de tus ojos.

    Porque cuando te miro, te pienso y te siento, sonrío. Y soy. Ni más ni menos. Vivo porque vuelo.

  • Eternidad espontánea

    Tu amor no es mío y, aunque sea toda tuya, nunca estaremos unidos. Porque somos de cada uno, tú de tú y yo de mí. No quiero romperte los esquemas pero yo soy muy mía y aunque te comparta contigo…, ¿Y si un día ya no estoy? En aquel instante me diré «No soy». Ciertamente y sin querer fluimos y nos fusionamos; con cada beso, mirada, grito y estallido reflejado en el alma. Pero no llegaremos a ser del otro completamente. ¿O sí? Delirando voy por la vida y dar un paseo se me resigna. ¿Y si estoy equivocada? ¿Y si el amor es pertenecerse el uno al otro? Agarrarse y completarse. Yo no creo en eso. Una pareja puede encajar pero también desencajar y, eso, no quiere decir que no estén destinados a ser. Porque toda la vida puede ser sólo un segundo metido en la eternidad del infinito.

  • Tú y tú

    La primavera ya florece,

    tu mirada me enternece

    y mi corazón enloquece.

    Porque las rosas,

    las de nuestras almas,

    están naciendo

    sin querer y queriendo.

    Creciendo en una ruta imprevisible,

    demasiado bonito para que sea real.

    ¿Sueñas?

    Yo sueño con tenerte el resto de mis días.

    Vida mía,

    cielo,

    corazón.

    Amor, te quiero.

  • Anormal

    Recuerdo aquel instante perfectamente. Me dolía la cabeza, el cráneo me rebotaba como una pelota de tenis. Entré al vestuario y me metí en el penúltimo retrete. Sentada encima de la tapa blanca y con el pistillo puesto. Estaba mal. Fatal. Y no podía, pero, a pesar del dolor interno que sentía, salí adelante. Logré, con mi cabeza desencajada, salir del baño, desnudarme y ducharme. Recuerdo que lo busqué por todas partes. ¿A quién? Al hombre invisible, pues era inexistente y a ciencia cierta allí no estaría. Caminé hacia mi casa y durante el trayecto escuché cómo alguien hablaba a mis espaldas. Además, no dejaba de girarme pues alguien me seguía. ¿O no? Lo único que no desistía eran mis textos y mis lágrimas, porque eran los que me acompañaban. Los que aguantaban la resaca de mi alma y la destreza de mis actos.

  • Orgasmo

    Me dan orgasmos de felicidad sólo con verte.