Que si no estás bien, dímelo, estoy aquí. Ven y agárrame la mano, yo te sujetaré. Porque no todo lo que reluce brilla y no toda la oscuridad es miseria. A veces es justo lo contrario. Que con este mundo del siglo XXI la sociedad aparenta lo que no es. Una vida idealizada, una vida superficial pero modernizada. ¿Y de qué sirve? De nada. Aun así, detente si quieres, si no puedes, si ves que te desgarras por dentro. Si sientes el dolor carcomerte las entrañas. Yo estaré contigo; desconocido, compañero, conocido, amigo, querido, amante o familiar. Porque nos podemos ir de birras y sonreírle a la luna mientras nos mira. Cruzar las estrellas e inventar sueños que, al fin y al cabo, es lo que necesitamos todos. Más sueños y menos miedos.
Autor: perezitablog
Idílico
Me quiero ir al mar y dejarme llevar entre las olas coléricas. Que bailen entre mi cuerpo. Mis cabellos, mi rostro, mi nariz y mis ojos. Mis manos y brazos. Mis piernas y pies. Hundirme en un sueño profundo e irme a flotar, a volar. E ir desvaneciéndome poco a poco y volver a renacer siendo, otra vez, la misma yo en el mismo periodo de tiempo pero con la mente limpia y la gente ida a otro planeta. Que por un día el mundo sea para mí. Mi mundo. Que nadie ni nada moleste, estorbe, intoxique o critique. Ni malas lenguas, ni malas miradas. Quiero aquello sereno y tranquilo, sin malentendidos.
Ser humana
Saltando al vacío del dolor, todo arde y me duele el llanto. Me quema, me ahoga. Me quebranto.
Rompe corazones
Yo no soy mala por naturaleza sino bondadosa y humilde. Y de tanto serlo rompo corazones sin querer.
Sensaciones
Se tuercen las flores, se rompen las margaritas de mi corazón, el que bombardea sin querer y estalla a palpitar inconscientemente sin parar. Porque soy poco cuerpo y mucha alma. Que vivo porque sí y salto al precipicio hasta matarme y, luego, renacer. Soy mar, soy tierra. Soy caos. Y vuelo y me vuelvo a suicidar. Y ojalá los viajes sean más largos. Ojalá sean eternos, y a tu lado siempre.
Instantes
Sentirme serena, y ansiosa por verte. Sentirme arena rozándome los dedos de los pies, y que el pasto verde juegue con mis mechones. Mirar a través de la ventanilla del coche y ver el día. El sol descendiendo, paisaje bonito y triste. Abundancia de melancolía. Un pensar en ti y desvanecerme por y para siempre. Ilustrarme en un foto enseñando mi carácter fuerte y fusionarme en ti en un recuerdo bonito. Tú eres arte y yo desastre, sastre que coses mis lágrimas creando una corona, la que pones con delicadeza en mi cabeza. Mi destreza que nunca termina y un camino de vuelta a casa. Carretera y coche. Música y poesía, un texto muerto y una noche desenfocada.