Etiqueta: doloroso

  • Mírame

    Si me miras fijamente a los ojos, mi alma, jamás verás mi calma. Soy turbia, oscura, sucia. Llena de tempestad, de dolor. Es un sin parar constante.

  • Conversaciones

    Una conversación profunda, que te saca los sesos y aplasta el corazón. Una de aquellas donde las lágrimas estallan y las palabras son balas en el pecho. Donde una se acaba rompiendo hasta el último hueso. Me calaste muy adentro. ¿Ahora cómo salgo de esta? ¿Cómo? Joder.

  • La vida

    Se me acumula la vida, sus pliegues -arrugas de haber sobrevivido-. Y cicatrices que quieren curarse pero no pueden. Son tan -tan- profundas que ya no tienen cura. Estoy triste y tiro del llanto, de las lágrimas que salen de mi alma. Y ya no sé si quiero gastar todo mi dinero en un viaje lejano para no volver, ¿Sabes? Montarme en un Taxi y volar, follar(me) la vida. Arrancar las alas que salen de mi espalda y correr(me) con las piernas abiertas y los pies a punto de saltar desde un precipicio hermoso. Porque sí, al fin y al cabo, es. Y de tanto ser rompe esquemas. Caos y mucho cielo -ennegrecido- lleno de rayos, y grietas. De océano oscuro, ¿Me entiendes? (Enciendes). Tú encantado, y yo pues también. Las cenizas abrasan, y sólo son eso, cenizas. Que se van encendiendo hasta amansar, o no, a la fiera que llevo dentro. ¿Y si nos tomamos unas copas? O tres Whiskies. Que nos suban a la cabeza y acabar sin ropa. Volando a ras del suelo. Que perdimos, hace tiempo, todo las de ganar. Que ya no vale la pena seguir -muriendo-. Así que… Vive.

  • ¿Qué?

    ¿Qué vas a entender de la vida?
    Del acto de sobrevivir,
    de ser un «zombie»,
    de no dormir.
    ¿Qué vas a comprender?
    ¿Te vas a poner en mi piel?
    Porque si empezamos a conversar,
    ¿De qué sirve hablar?
    Si no hay empatia,
    si no hay confianza,
    si no hay amor.

  • Escribiendo en bucle

    Siento que es un bucle, repetir el círculo que parece que no tiene fin.
    Capítulo dos, y otra vez. Borré y escribí, de hecho, reescribí. Y, las palabras, resquebrajándome, me rompieron el corazón. Una y otra, y otra, y otra vez.
    Siempre hablo del suicidio, ya estoy cansada. Hartada de comer tantos malos augurios, de ser y sentir tanto,
    tanto.
    Quiero, no sé, vivir sana ¿Quizás? Pero es que -es que- sino no habría textos, ni palabras formándose. Copulando en una canción llena de intención, y grietas.
    Que vuelan,
    arrasando el suelo.
    -Arrastrándose-.
    Momentos de querer salir a la superfície y sentirlo.
    (Lo siento por no vivir y sentir tanto).
    Que me tocan, los sucesos, y me hacen crujir, rugir.

  • Mi ser

    Mi ser que se fue y yo que me quedé, ahí, bailoteando con el corazón, haciéndole resbalar hasta que cayó al suelo y, bueno, se rompió. Dolió. De hecho, sigue doliendo. Porque estalló sangrando en silencio.

  • Asfixia

    Siento tan vacías mis palabras, concretamente el contexto del texto en sí. Un fenómeno, una causa, algo. Necesito sentir, de verdad y a carcajada fuerte y, sincera. Necesito vivir y volar. Quiero un poco de vino tinto, quizás, así siento, vivo y, también, muero en el intento. En el interior de mi ser me quedé como se queda una niña asustada al anochecer. Y duele -ser-. Hay impulsos que surgen por si solos sin saber porqué, pero es que yo soy ese impulso que se impulsa arrastrándose sin querer hacia el precipicio hasta, bueno. No quiero acabar la frase. El texto se queda sin aire (como yo, ahí, asfixiándome).

  • Dolor personificado

    Porque contigo siempre
    es derrapar,
    coger la armadura
    y matar;
    a los tuyos,
    a los demás
    y a mí.
    Con flecha
    y sin un final.

  • ¿Para qué?

    ¿Para qué me quieres?,
    es que,
    no sé,
    pero siento que no sientes tanto como yo.
    Te quiero para amarte,
    y tú sólo me deshaces
    convirtiéndome en arte.
    -Espejo roto-;
    ¿Lo ves?
    Ya no se puede reconstruir,
    pues yo tampoco.
    Y así me quedo,
    así me quedé.
    Llena de grietas,
    de porqués,
    de dudas
    y de cientos de suspiros inacabados,
    ahogados en gritos silenciados.
    Compréndelo,
    joder,
    no quiero más dolor.
    -No quiero-.