Venga, nene,
bésame
el alma
y cúrame la piel.
Etiqueta: amor
Gritos silenciosos
Este es un mensaje de auxilio.
Un aullido,
un grito,
un estallar hacia dentro.
Un silencio,
más de uno.
Varios.
Esto,
es una nota
para mí
y para quien sienta que ya no puede más.
Porque sí, porque no.
Porque queridos lectores,
vosotros que me leéis,
o no.Hechos (efímeros)
Joder,
quiero escribir una historia.
Ya no sé si la mía, la tuya o la nuestra.
Quiero escribir algo épico,
aquello que se sale de la norma;
un amor efímero pero lleno de realidad,
(de amor).
Hay dolor, más de uno.
Se juntan,
incrustrándose,
muriéndose.
Matándome.Revolución
Sin prisa y pausándome,
el andar.
Corazón revolucionado,
las neuronas en el cielo
y mis pies al vuelo
sólo de pensar en ti.
-Aquellos recuerdos-
que serán eternos.
Y el sentimiento
que jamás se esfumará.
Permenecerá,
quizás,
para toda la vida.Primer latido
No lo sé, te recuerdo -amor- del pasado. Siempre fuiste y serás mi debilidad aunque no lo parezca. Estuve enamoradísima de ti. Sin conocerte, sin siquiera hablarte, ni tocarte. Sólo me rozaste (el alma). Tan adentro. Me rompiste, quizás me rompí. Dolió tanto.
No puede ser real lo que me está pasando ahora mismo, lo que estoy sintiendo. No hay llanto, pero sí nostalgia que arranca cada flor de mi corazón. Que se marchitan, se van. Se van. Dejé de creer en el amor por ti. Nunca regresé del todo de aquel estado tan emocional. Tan irracional.Desnúdate
Y cuando no tienes el mar delante, ni un libro entre tus manos, pero te tienes a ti. Respiras. Te debes (amor propio). Te amas. Lo intentas. Tócate el cuerpo, el rostro y el corazón. Escucha cómo vibra, cómo baila y siente. Porque en el fondo del pozo oscuro sientes algo. Saber el qué es bastante complicado. Siempre ha sido difícil para ti. Pero es tu momento y nadie te lo va a quitar. Desnúdate de penas, dolores y cicatrices. De inseguridades y miedos. Quitátelos afrontándolos. Sí, debes mirarlos de frente. De esta forma irán cayendo de tus manos trozo a trozo. Las palabras, las más duras y rotas, se romperán sólo si las has leído con los ojos abiertos. Con esperanza, amor y pasión. Con una tranquilidad immesurable. Ahí, justo, sabrás lo que es que todo se te escape y vuelva a ti simplemente aquel amor que diste una vez y no volvió jamás. Porque volverá. Creéme que el acto de quererte volverá siendo más, mucho más. Su tacto, su olor y su sentir, su caminar serán invencibles, infinitos.
Alma de mujer
Hay domingos que son para echarse de menos y, otros, para emborracharse de más. De salir, de vivir. Que con un poco de Ron, risas y salvajerías varias, se puede ser feliz. Porque las dos amigas que tengo están locas, rotas y solas (como yo). ¿Mi virtud? Mi empoderamiento, mi fuerza y mi pasión por lo que sea. Hay que echarle amor al arte con un poco de sal, además de dos ovarios bien puestos. Y sino, un alma de mujer va donde sea. Donde quiera. Que vuela, y voló. Saltó y derrapó por el cielo.
Cosiéndome las heridas
Fui,
yo,
aquel sastre que se cosió la herida.
Que le dolió más cuando se cerró
que cuando estaba abierta.
Porque nunca llegó a cicatrizar.
Seguía sangrando,
llorando.
Y, arrasando el suelo,
(la herida)
sufrió más que amó.
El peso del corazón,
del amor,
fue un calvario.
