Etiqueta: amor

  • A puñetazos

    Quiero triunfar,
    no en el dinero,
    no en el amor,
    sino en la vida.
    Y ser,
    y volar,
    y romper
    -a puñetazos-
    el suelo que se desgarra por momentos.
    (Mi corazón).

  • Leemos el amor

    «Con la escritura no vas a ningún lado», ¿Ah no? Pues yo pensaba que sí, que llegaba a los mundos exteriores y a los interiores, los míos. Y a todos. Que quien no lee es un inculto e un ignorante, pero yo pienso: todos leemos.
    Las noticias por la mañana,
    un artículo interesante,
    una frase,
    un cartel por la calle,
    un cuadro
    y hasta almas,
    sí,
    aquellos que sienten demasiado
    -los enamorados-.
    ¿Y a que es curioso?
    Y hermoso.

  • Oye, nene

    Oye, nene, tócame
    y bien.
    Hazme vibrar
    -a corazón abierto-.
    Y ya que estás de paso
    haz que vibre entera.
    Que necesito dos,
    tres
    o un millón,
    de esos
    -besos-.

  • Drogas de amor

    Consumo incontrolable
    de drogas
    que laten
    -laten-
    en mi corazón,
    de enamorado.
    Que la bala disparada
    mató al inocente,
    y tanto,
    que las pistolas
    comenzaron a tener sentido.
    A desperdiciar los balazos,
    a echarlos -en vano- a la basura.

  • Por fin

    Y por fin aire.
    Caminar por el mundo
    y ser feliz;
    libre de corazón.

  • Mi favorita

    Me he puesto a llorar,
    he pausado la película
    y me he dicho «No puedo verla».
    Es mi favorita,
    y cada vez que la veo me rompo.
    Será el amor
    que provoca
    que vibre mi corazón.

  • 5′

    Me he quedado a los cinco minutos de la película llorando sin querer y, quizás, queriendo.
    Es preciosa;
    me enamora,
    y me enternece el corazón.

  • Amor mío

    Porque contigo es siempre amar,
    el mar.
    Salir del bucle y volar,
    a Marte.
    Ser extraterrestres en una luna infinita,
    lejos de la vida.
    -Porque contigo, siempre, amor mío-.

  • A bocajarro

    No sé si soltártelo todo a bocajarro,
    así, sacando la escopeta
    y disparando la bala en un punto muerto
    -tu corazón-
    que parece estar duro como una roca.
    Que ni rascando,
    que ni tocando,
    que ni besando.
    No hay manera,
    y yo me rindo.
    Dejo aquí mi taco de billetes,
    me saco las zapatillas,
    me desnudo al completo
    y abro mis alas para empezar a volar.