¿Y qué es el amor si no es sufrir? ¿Será sentir a cámara muy lenta? ¿Quizás estrellarse con el corazón atragantado en la garganta? ¿Y que los pulmones dejen de respirar? ¿Qué es el amor si no es sufrir? ¿En qué consistirá? ¿Y si escribimos sobre su significado? Tal vez se derrumbe mientras las letras se van cayendo o incluso deshaciendo. Se les despelleja la pintura, que parecía estar bien enganchada. Aunque como la vida misma, siempre una termina por llorar a lágrima viva o amarga. El hecho, el suceso y el inciso, todos son lo mismo. ¿Me explico? La miseria se corrompe aún más, como si existiese la posibilidad, la mínima, o la única. Y, otra vez, sin querer, pero percatándome, la conjunción amanece varias veces. Quisiera yo, me gustaría. Ya ni sé el qué ni tampoco el cuándo. El caso es que ya me da igual el pretexto, se ha esfumado, borrándose completamente. ¿Alguna vez estuve entera? ¿Fui eterna? ¿Qué era el amor? Porque se fue, se fue. Quizás lo machaqué, tal vez lo iluminé, incendiándolo con mi tristeza tan palpable, que solo cabe un pedazo -roto- entre mis manos ensangrentadas.
El desamor llamando a mi puerta

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