Amor, lo siento y esta vez no hay excusas ni pretextos. Simplemente que ya no duermo, que mis ojos están tristes y que me siento océano. Que aunque sea lo más hermoso del mundo, es un caos. Soy un puto caos. Mi corazón salta de extremo a extremo. Es una montaña rusa. La paz ha desaparecido. Vaya tristeza. Se agranda, y el nudo en mi garganta también.
Categoría: Escritos
Sonriéndome
Créeme que voy con ojeras y que después de tres cervezas soy más humana que princesa. No me interesa. Quiero sólo cuatro segundos, y pasar cuentas para descífrarme. Para descubrirme con intentos y muchas alas que aún así derrapando, puedo despegar. Me faltan tres textos, vivir en gerundio y sonreírme en presente, siempre.
Instante etéreo
Me apetece escribir,
desangrarme entre letras.
A balazos y a ratos,
me muero por besarte en los labios.
Derrapando en un tiempo inerte,
tirándolo todo a la suerte
dejándome llevar,
y si eso, ya.
Un mañana que nunca llega,
un presente que no se vive
y un dolor interminable
resurgen día a día
al mirarme al espejo
y reflejarme sin querer
en una brevedad
siendo el instante etéreo.Horizonte salado
Necesito mar, mucho mar.
Y sal y lamerme los labios y estamparlos en los tuyos. Con mi vestido amarillo, desnuda de dudas y miedos, sentarme a tu lado en la orilla. Mirar el horizonte, y luego observarte. Sonreír. Vivir a base de risas en el corazón que late enamorado de la vida, de ti, de mí. De todo. Lo más hermoso es eso: ser en gerundio y amar.
Qué paisaje,
ahí.
Un cuadro pintado a verbos, a tiempos, a latidos. Sin pintura, solo con los sentimientos encuadrándolos en un momento inédito y lleno de nosotros.El cielo
Ansiamos un cielo,
otro distinto.
Más eterno
y menos breve,
para introducirnos en él,
acariciarlo con el corazón
y dejar de ser noche.
Comenzar a vivir
en gerundio
y a cámara lenta.
Retroceder y rememorar
aquellos momentos
instantáneos,
escopeteados a balazos.Amor personificado
Después de aquella pelea absurda, del viaje en coche, de la broma de mi padre, de la adrenalina en mi estómago, de una caricia y de llegar al restaurante, sonreí. Porque me sentí, porque estaba viviendo el presente. Claro que el dolor estaba en mí, pero era uno distinto. Al observarme, la espontaneidad y el sol de mi interior, me gusté. Me sentía querida por ellos y gracias.
A todos.
A aquel caos de mi corazón que reafirmándose se colocaba otra vez. Y no con alcohol sino con amor. Uno dulce, tierno.
En mi mente apareció un carrusel de imágenes de las personas que componían mis días. Pasó fugazmente, como flashes. Qué hermoso, palpitó mi corazón. Se dio cuenta de que aquella situación, la nueva etapa, era tan valida como yo misma. Que era el bien, la sinceridad y la honestidad con cada uno.
Era el amor personificado.Va pasando
Me pasa que llega la noche y me apetece leer, empaparme de literatura. Después de ponerme el pijama, sentarme en la silla y encender la lámpara, se detiene todo aunque el mundo siga girando. Porque me quedo sentada, mirando la nada y sintiendo mucho. Este domingo ha sido intenso. Calor, dolor, empacho y mucho amor en compañía. Y pensar que en nada todo termina, que son tres segundos, como una caída desde un precipicio y estrellarse en un precioso mar ópaco. Así es la muerte.
Y la vida se me pasa.
El acto de leer también.Autoestima
El tiempo se acaba
y yo que quiero volar.
Sacar las alas y derrapar por el cielo,
que aunque quiera el suelo
voy a amar(me).Corazón con corazón
El repiqueteo de mis corazonadas
a conjunto con tus labios,
hacen juego.
Amor,
poco dolor
y el arte,
el de amarse en gerundio y al instante.La nada
Todo se acaba perdiendo
quedándose en el olvido.
Aquella libreta con cuatro esbozos,
aquel pensamiento,
aquel océano,
aquel andar.
Un pie delante del otro
deja atrás el recuerdo
y durante el camino recordarás
la nada.Ojos tristes
Tengo sueño e insomnio,
¿Cómo se lo explicas eso a alguien?
¿Cómo le cuentas el sentimiento?
Aquel amor
que fue arte con arte
confundiéndolo con dolor.
Parsimonia por las calles,
locura
y un beso detrás de otro
-amarme falsamente-
para darme a entender que ya no puedo más.
La sonrisa, aquella traviesa que se asoma a mi boca,
me delata.
Mis ojos también.Vaya forma de vibrar
Esto, es incomprensible
porque te veo
y me miro en el espejo.
Nos veo y me cuestiono torpe y con miedo:
¿Por qué tú de mí y no de otra?
Si estoy rota, y loca.
Si soy la mar más caótica que abunda de muchas tonalidades y matices.
A rebosar de inquietudes
intento sincerarme y ver la realidad tal y como es.
Quizás, como dijo mi padre,
es mi percepción.
Una forma de observar el mundo;
la introspección
-como soy es como palpo la vida-.
Y vaya forma de tocarla, de vibrarme.
De vaciarme.Al verbo
Las colillas -restantes- del cigarro
cayendo al suelo
mientras tu corazón se agarra
sin querer y con ansias
al mío,
doliéndose.
Sintiendo el tacto de las balas
que dispara mi mirada
de aquella metáfora, hermosamente rota,
que se sostiene al aire
sin saber el cómo
ni querer un tiempo,
viviendo siempre
de un pretérito tan imperfecto
que se aferra a eso:
al verbo,
que ya descendido
chocando contra aquel color gris
sucio y oscuro
deja de ocultarse para morir.Un cuento mío
Lo dejo pasar todo, hasta yo misma me dejo pasada;
de moda,
de arte,
de amor.
Estoy en los años noventa.
Dejé pasar tantas cosas que aún sigo allí,
en el vintage.
En aquello que ya no se lleva,
que no se hace,
pero se cuenta.
Palabra por palabra
y con mucha precisión.
Mediante cuentos
o historietas.
Aunque lo cuento,
esta vez,
desde un breve texto.
Me cuento a mí.Entre líneas
Encuéntrame entre líneas,
si puedes o quieres.
Mis pestañas húmedas y mi corazón ansioso tiene ganas de ti, y de mí.
Que nos descubras en un sinsentido de emociones y acurrucarnos.Así soy yo
Lo siento si escribo esto o lo otro… Pero es lo que me pide el cuerpo. Lo que más necesito hacer. No voy a cambiar mi corazón y escribir lo que debería sentir según tu perspectiva. No. Estoy agotada de que me mires así,
de que no me hables.
De la ignorancia y de tu actitud.
Hablemos de ella.
En cierto modo es falsa, ópaca y deshauciada de ti misma. Es una forma de ser que me rebienta.
Ojalá estalles como yo.Ocultándome
Maquillarme,
otra bonita forma de ocultarme.
De esconder mis ojeras,
de vivir por los suelos.
De sentir y hacerlo de tal forma que el vaso está derramando agua y yo ahí con ímpetu de seguir. De tirar, pero hacia atrás y de cabeza al hoyo. Un hilo de voz que me susurra la nada, el vacío. El hueco dolorido.Amor propio
No me das lo que necesito, amor. Soy dolor con náuseas y mucho temor. Tiemblo al caminar, al hablar, al obsevar y al sentir. Esto, lo último, es lo que me duele más. Lo que dejo por el final. Me ausento de mí misma, me oculto, me anulo. Soy un nudo, un lío, un caos sin sentido. Soy de todo menos persona.
Cuando me cuestionas qué quiero es tan sencilla la respuesta. Ser amada para siempre. Derretirme en el mar y fluir al son del aire, del viento. Anhelo, siempre, lo que no tengo porque sé, presiento, que jamás podré tenerlo.













