Categoría: Escritos

  • Aquí estoy

    Estoy, aquí, cagando todas las mariposas para no lastimarme más.

  • Ilusiones tontas

    No sé qué carajos haré con todos estos versos, cutres, salidos de mi órgano vital.

    No sé qué carajos haré cuando vengas y me digas que, nosotros, no somos nosotros.

    No sé qué carajos haré cuando vea tu mano entrelazada con la de ella.

    No sé qué carajos haré, no lo sé.

    Sólo sé que moriré, sentiré decaer mi corazón, y mi caparazón, en vez de abrirse, se cerrará para siempre.

    Y es que soy una ilusa, inventando un nosotros que, quizás, jamás exista.

  • Juntos

    No alcanzaré el primer tren

    sino el último.

    Porque,

    mi huida será distinta,

    no seré como ella,

    no seré un amanecer

    sin su atardecer.

    Nuestra huida

    será sin avisar a nadie.

    Y hablo en plural,

    porque nos iremos juntos,

    en nuestra nave espacial.

  • Múdate

    Alcanzaré el primer tren,

    sin importarme el destino,

    porque me quedaré allí,

    pensando en ti.

    Iré hacia Madrid

    hasta la Plaza Mayor,

    cantaré en Portugal

    y volaré en Francia,

    la penúltima estancia.

    Te añoraré,

    lloraré,

    moriré.

    Lo siento, lo veo, lo observo.

    Múdate conmigo,

    una nueva piel,

    un amigo.

    Un abrazo de despedida.

  • ¿Por qué?

    ¿Por qué los astros tienen que decir lo contrario a lo que grita el Universo?

  • Aire

    Un orgasmo en risa, poesía, vida mía. Te describiré en la calle, tiritando debajo de un trillón de estrellas. Entonces tú me mirarás; me inspirarás. Me iré, me alejaré aun estando mi cuerpo presente. Pues me ahogo en el miedo, del amor.

    Es crudo dolor.

    Pudor.

    ¿Quién quiere desangrarse en medio del vuelo o, justo cuando empieza a despegar?

    Porque el amor consiste en eso.

    Derramar sangre, pensando que es sentimiento, pero no, es sangre.

    Bombardeante. Tu órgano vital, que explota para estallar.

    Quiero que seamos aire, porque flota y vuela. A veces se va, otras regresa pero siempre está.

  • En el momento

    Te lo debería haber dicho en el momento.

  • Soy

    mía, muy mía.

    Pero si quieres puedes venir,

    y lo que haré será provocarte,

    porque me encantas,

    y te deseo.

    Eres mi deseo.

  • Un sábado

    Andaba por las calles, medio oscuras, caídas en el atardecer, frías y marchitas. Su corazón con un poco de fe. Deseaba un cambio, romper con la rutina. Ella florecida, amanecida, cada día, en él porque lo quería.