Categoría: Escritos

  • Eres

    -Eres el único que me entiende. -Pensé, pero no se lo dije.

    Fruncí el ceño y me lo quedé mirando, pensativa. Era todo lo que necesitaba para ser feliz. Y, aunque mi felicidad no podía depender de alguien, era de aquella forma, la norma del amor: cuando uno se enamora, su felicidad depende del otro ser.

  • No hace falta

    Ya lo sé que soy un desastre, pero no hace falta que me lo recordéis.

  • 39

    39 textos,

    escritos para ti.

    Estoy borracha,

    una mala racha.

    Ven,

    ven,

    y vete.

  • Pues

    Pues yo negociaré

    con el destino.

    Le diré que me haces falta,

    que te echo de menos y

    que te necesito.

    Aquí y ahora.

  • Fantasía

    Es divertido

    fantasear.

    Tú con tu traje,

    yo con mi vestido.

  • Descripción

    Un ilustrador de anatomía que, con un lápiz y un papel, pueda deletrear cada parte de mi piel.

    Un escritor realista, un artista.

    Un ladrón de besos, calar hasta los huesos.

    Un poeta. (…)

  • Adiós

    Esta noche estoy poética

    y desnuda ante la luna.

    Porque voy a versarte

    los versos más sinceros,

    sin peros.

    Esta noche estoy cansada

    y rota, a pedazos;

    caigo dentro la botella de Whisky.

    Me llama a gritos, me ahoga, se apodera

    de mí.

    Haz algo, joder.

    No, no harás nada.

    No lo digo por ti, soy yo, que soy así.

    Tenemos que versar, y no hablar.

    Eso es todo.

    Adiós.

  • Esta noche

    Esta noche estoy caótica,

    así que puedo escribirte

    cualquier nota,

    hacerme la tonta,

    la loca.

    Porque saldría a la calle

    si estuvieras aquí

    y te cantaría, por ti, por mí.

    Por la luna, que nos observaría,

    envidiosa.

    Y bailaría cualquier cosa,

    una copa, de vino tinto,

    en la mano izquierda,

    y mi corazón de piedra,

    sujetándolo con la derecha.

    Mente borrosa,

    mirada maliciosa.

    Un brindis, dos.

    Un adiós, un vuelvo a por ti,

    un caer.

    Y me vuelco,

    cayendo otra vez

    por la boca del pez.

    Precipicio maldito,

    que no deja de crecer.

    El ramo dejó de florecer,

    empezó a decaer.

  • En verso

    Y, yo, cuando voy, voy en serio. Quiero decir, que cuando me enamoro te escribo en verso.