Categoría: Escritos

  • Fisura amarga

    Y me sumerjo en una nueva historia para vivirla, para contarla.

    «Ojalá estuvieras aquí», pienso. Y es que hace muchos instantes que ya no estás. Me has roto entera, de pies hasta alma.

    Te odio tanto porque una vez te quise con todo mi ser. Y lo sabía que pasaría, que esto terminaría. Pero, ¿Por qué a mí? ¿Por qué siempre tengo que ser la de la mala suerte en eso del amor?

    El desamor me concede demasiados bailes, y yo, que los bailo como una bailarina profesional. ¿Y para qué? Para romperme los huesos de tanto sufrimiento. Se desintegraron.

  • Pensamientos

    Estábamos su familia, él y yo juntos en el coche volviendo hacia nuestra ciudad de una cena con muchas risas. Contemplaba la noche desde la ventana; luces, cielo, oscuridad brillante y retrospección de mis sentimientos. Cristalización de ojos y un «¿me recuesto en su hombro?» No podía más del cansancio que sentía y lo hice: me acomodé un poco. Enamorada estaba; una loca hechizada era. «¿Cómo le puedo querer tanto?» Me cuestioné. «Su culpa», volví a pensar.

  • Fotografías

    Y me puse a observar nuestras fotografías donde tú eres el protagonista. Quien destaca, la alegría de mi vida.

    Un momento,

    una luz

    y un beso.

    Te quiero,

    gracias por dejarme entrar en tu mundo.

  • Libertad

    Quizás esta sea mi oportunidad, mi libertad.
    Volver a volar.
    Convertirme en mariposa y surfear en el cielo.

    Ser rama y a la vez hoja, moverme al compás de las copas de los árboles.

    Ser, siempre estar aunque a veces esté siendo nube flotante.

    Porque ya no sé ser racional, sino pasional.

  • Perdóname,

    si no soy sincera de alma.

    Estoy rota.

    Perdóname si soy mucha cordura.

    Me invade el miedo.

    Perdóname si fluyo poco.

    Soy cristal y no quiero romperte.

    Perdóname si a veces estoy más que soy. Y es que la suerte no me acompaña y, la lucha, para mí, es otra patria.

  • ¿Seguiremos siendo?

    No quiero borrarme, no quiero desvanecerme y, luego, tener que reconstruirme. Porque ahora todo es muy bonito, mágico e inigualable.

    Me destruirás, y lo sé. Muchas veces los demonios, los dolores y las heridas son ángeles, placeres y cicatrices.

    Me convertiré en una rosa negra podrida, desintegrada y desalmada. Ya nunca jamás volveré a florecer. Cuanto más luz más oscuridad.

    Y claro que tengo miedo. Y aunque contigo se disipe, lo sigo teniendo intacto en el alma.

    No quiero pensar en el destino, porque sé que no será divino. Quiero estar y ser presente, y vivirlo estando y siéndolo.

    No quiero que me tomes por dramática, simplemente soy realista. ¿Qué será de nosotros cuando lo nuestro ya no exista? Nos quedaremos divididos de cuerpos pero unidos de alma.

    Hay conexión, fluideza y dulzura. A la vez locura. ¿Y qué será de ti y de mí sin ser unión?

    Por ahora estamos siendo religión, patria y ejército luchando en la guerra de la vida con mucho mérito.

  • Madrugada

    Ayer, en la madrugada, no podía dormirme y, como siempre, me puse a escribir. Sobre ti, sobre mi amor florecer. La música acompañaba el momento. Fue especial, distinto.
    Y me puse a pensar, a imaginar, hacer cosas contigo. Lo que fuera pero a tu lado.
    ¿Te imaginas vivir siete vidas a tu lado y seis muertes?
    Yo me imagino una vida triplicada por momentos de amor, de locura y hechizos.

  • Florecer

    Flores floreciendo,
    creciendo en Diciembre.
    Ven, aquí conmigo.
    Juntémonos.
    Renazcamos del tallo,
    cada día y por el resto de nuestras vidas.

  • Queriéndote

    Delirando sueños,
    ¿sabes que te estoy queriendo?
    Luchando en guerra estoy,
    mi tregua se acabó.
    No quiero hacer un reset de alma,
    quiero hacernos volar cada jodido día.
    Porque se están convirtiendo en gloria.
    ¿Tú sabes lo que es resistir ante el dolor?
    Y matarse de una risa, estrellarse en ella. En ti.