Autor: perezitablog

  • Precipicio

    Arroparme sola y que me dejen caer. Estamparme contra una pared y sentir la soledad entre la multitud y, aun estando tus amigos, sentirte que no perteneces en aquel lugar. Desear, con toda tu alma, que quieres que esté allí, pero no está. Y te derrumbas desanimándote. Aun así eres lo suficientemente fuerte para aguantar todo el dolor. Resistir y sufrir. Que aunque no lo parezca aquello que más te mata te lo guardas y explotas al llegar a casa. Y que tu hermana te pregunte qué le pasan tus ojos… Pues que están llorosos. Que ya no soportan más y han explotado. Y te preguntas cuándo encajarás, cuándo te encontrarás, cuándo vivirás realmente. Cuándo serás absolutamente tu misma. Cuándo dejarás de arrastrarte por los demás y dejarás de que te absorben. Cuándo comenzarás a vivir realmente. ¿Cuándo?

  • Floreciendónos

    Florecimos en invierno.

    Así fue,

    un beso encanelado en un lugar marchitado. Las estrellas nos miraban des del cielo. Que envidia nos tenían. Que celos sentían.

    Y nosotros, amantes del peligro, nos tiramos, juntos, por el precipicio del amor. Sin dolor, sin frenos.

  • Somos arte

    Sentirte,

    tocarte

    y acariciarte.

    Morirme por tus besos

    y tener un acto de fe al ver tu mirada.

    Porque cada instante en ti,

    es vivir.

    De formas distintas,

    de perspectivas,

    de miradas.

    De flores sin marchitar,

    de no caer

    de reivindicar nuestro placer

    en un acto sexual.

    Porque somos aire,

    océano

    y tierra.

    Somos, amor, arte.

  • Mi vida contigo

    Soñaría con estar tocando el cielo con la cabeza mientras mis dedos de los pies rozan la hierba verde y tú alcanzas una flor para regalármela. Soñaría con olfatearla y sentir el tacto de tu mirada observándome. Sintiéndome serena, completa y, sobretodo, hechizada. Porque soñaría con tenerte a mi lado el resto de mis días.

  • Marzo

    Aquella noche en el coche te dije: «Que cuando digo que te quiero, te estoy diciendo que te quiero para amarte». Luego me besaste dulcemente y pasionalmente y caí rendida allí mismo. Porque nos quedamos mirándonos y, entre la oscuridad, se me cristalizaron los ojos mientras pensaba «Eres poesía, eres arte». Observaba tus ojos, brillantes, anhelantes y reveladores, los que contemplaban, deseosos, mi rostro. «¿En qué piensas?» Te pregunté. «En muchas cosas.» Me respondiste sin dejar de acariciarme con tu mirada. Tenía miedo porque te estaba sintiendo muy adentro mío, en el alma. Me estaba enamorando cada vez más de ti, por cada segundo que pasaba. Y aquello se podía convertir de repente en dolor.

  • Fui y soy pájaro

    Tú me hiciste volar.
    Tú me haces volar.

  • Mariposas

    Ma da vuelcos el corazón, por amor.

  • Ojú

    Ojalá tú aquí, duermo mal sin ti.

  • Huracán en mi corazón

    Un día te cansarás de mí.

  • Enamoramiento

    Te miro y cada vez me enamoro más de ti.

  • Soñando

    Que si no estás bien, dímelo, estoy aquí. Ven y agárrame la mano, yo te sujetaré. Porque no todo lo que reluce brilla y no toda la oscuridad es miseria. A veces es justo lo contrario. Que con este mundo del siglo XXI la sociedad aparenta lo que no es. Una vida idealizada, una vida superficial pero modernizada. ¿Y de qué sirve? De nada. Aun así, detente si quieres, si no puedes, si ves que te desgarras por dentro. Si sientes el dolor carcomerte las entrañas. Yo estaré contigo; desconocido, compañero, conocido, amigo, querido, amante o familiar. Porque nos podemos ir de birras y sonreírle a la luna mientras nos mira. Cruzar las estrellas e inventar sueños que, al fin y al cabo, es lo que necesitamos todos. Más sueños y menos miedos.

  • Idílico

    Me quiero ir al mar y dejarme llevar entre las olas coléricas. Que bailen entre mi cuerpo. Mis cabellos, mi rostro, mi nariz y mis ojos. Mis manos y brazos. Mis piernas y pies. Hundirme en un sueño profundo e irme a flotar, a volar. E ir desvaneciéndome poco a poco y volver a renacer siendo, otra vez, la misma yo en el mismo periodo de tiempo pero con la mente limpia y la gente ida a otro planeta. Que por un día el mundo sea para mí. Mi mundo. Que nadie ni nada moleste, estorbe, intoxique o critique. Ni malas lenguas, ni malas miradas. Quiero aquello sereno y tranquilo, sin malentendidos.

  • Ser humana

    Saltando al vacío del dolor, todo arde y me duele el llanto. Me quema, me ahoga. Me quebranto.

  • ¿Y si pasa?

    Tengo miedo a que te vayas, que no regreses y me dejes.

  • Doloroso

    Y me puse a llorar internamente.

  • Más y más

    Te quiero para amarte.

  • Rompe corazones

    Yo no soy mala por naturaleza sino bondadosa y humilde. Y de tanto serlo rompo corazones sin querer.

  • Sensaciones

    Se tuercen las flores, se rompen las margaritas de mi corazón, el que bombardea sin querer y estalla a palpitar inconscientemente sin parar. Porque soy poco cuerpo y mucha alma. Que vivo porque sí y salto al precipicio hasta matarme y, luego, renacer. Soy mar, soy tierra. Soy caos. Y vuelo y me vuelvo a suicidar. Y ojalá los viajes sean más largos. Ojalá sean eternos, y a tu lado siempre.

  • Instantes

    Sentirme serena, y ansiosa por verte. Sentirme arena rozándome los dedos de los pies, y que el pasto verde juegue con mis mechones. Mirar a través de la ventanilla del coche y ver el día. El sol descendiendo, paisaje bonito y triste. Abundancia de melancolía. Un pensar en ti y desvanecerme por y para siempre. Ilustrarme en un foto enseñando mi carácter fuerte y fusionarme en ti en un recuerdo bonito. Tú eres arte y yo desastre, sastre que coses mis lágrimas creando una corona, la que pones con delicadeza en mi cabeza. Mi destreza que nunca termina y un camino de vuelta a casa. Carretera y coche. Música y poesía, un texto muerto y una noche desenfocada.

  • Siendo

    No estás,

    te siento

    y me pierdo.

    En la lejanía

    una mariposa grita

    y nadie la escucha.

    En un vaivén de miradas

    y un estallido de sonrisas,

    un te quiero,

    un estoy,

    un soy.

    Porque voy hacia ti

    y tú hacia mí.

    Estamos y somos.

    Porque podemos y queremos.

  • ¿Eso es estar loca por ti?

    Yo no, no estoy loca de amor por ti. No puede ser esto verdad, eso de caer muerta por tus besos. De que se me erice la piel cuando tus labios se están acercando, rozándome. De que mi rostro muestre felicidad absoluta antes de verte y, estando contigo, estallar en risa y morirme por tu sonrisa. Y tus hoyuelos, demasiado perfectos. ¿Qué es eso que siento? Me quedo sin aliento cuando nos agarramos de la mano, sosteniéndonos y queriéndonos. Eso de que te quiero no es fantasía, ni ilusión. Sentir un cosquilleo al pensar en ti estando en la lejanía. ¿Eso es estar loca por ti?

  • Eres amor

    Una mañana normal que me desorganizaste en un chasquido de dedos. Organizándome la semana cuando de repente suena el interfóno y mi padre se acerca diciéndome que hay algo para mí. Incerteza y nervios. Sopresa y, luego, felicidad absoluta. Ojos chispeantes y sentir que te quiero para amarte.

  • Máscara

    ¿Acaso sabes lo que es fingir una sonrisa para demostrar que todo está bien?

  • Volar a tu lado

    Quiero pertenecerte como un orgasmo le pertenece a una mujer. Como una rosa le pertenece a un jardín y las estrellas al cielo. Y aun así, aunque no estén, siguen estando ahí. Porque por mucho que vayan perdidas, que se escondan o corran en dirección contraria, seguirán estando y siendo.

    Quiero correrme en tu risa y darte un orgasmo en poesía. Que el Universo estalle de placer e invada toda tu alma. Armarte un poema en tus labios, el que sale de tus ojos.

    Porque cuando te miro, te pienso y te siento, sonrío. Y soy. Ni más ni menos. Vivo porque vuelo.

  • Eternidad espontánea

    Tu amor no es mío y, aunque sea toda tuya, nunca estaremos unidos. Porque somos de cada uno, tú de tú y yo de mí. No quiero romperte los esquemas pero yo soy muy mía y aunque te comparta contigo…, ¿Y si un día ya no estoy? En aquel instante me diré «No soy». Ciertamente y sin querer fluimos y nos fusionamos; con cada beso, mirada, grito y estallido reflejado en el alma. Pero no llegaremos a ser del otro completamente. ¿O sí? Delirando voy por la vida y dar un paseo se me resigna. ¿Y si estoy equivocada? ¿Y si el amor es pertenecerse el uno al otro? Agarrarse y completarse. Yo no creo en eso. Una pareja puede encajar pero también desencajar y, eso, no quiere decir que no estén destinados a ser. Porque toda la vida puede ser sólo un segundo metido en la eternidad del infinito.

  • Tú y tú

    La primavera ya florece,

    tu mirada me enternece

    y mi corazón enloquece.

    Porque las rosas,

    las de nuestras almas,

    están naciendo

    sin querer y queriendo.

    Creciendo en una ruta imprevisible,

    demasiado bonito para que sea real.

    ¿Sueñas?

    Yo sueño con tenerte el resto de mis días.

    Vida mía,

    cielo,

    corazón.

    Amor, te quiero.

  • Anormal

    Recuerdo aquel instante perfectamente. Me dolía la cabeza, el cráneo me rebotaba como una pelota de tenis. Entré al vestuario y me metí en el penúltimo retrete. Sentada encima de la tapa blanca y con el pistillo puesto. Estaba mal. Fatal. Y no podía, pero, a pesar del dolor interno que sentía, salí adelante. Logré, con mi cabeza desencajada, salir del baño, desnudarme y ducharme. Recuerdo que lo busqué por todas partes. ¿A quién? Al hombre invisible, pues era inexistente y a ciencia cierta allí no estaría. Caminé hacia mi casa y durante el trayecto escuché cómo alguien hablaba a mis espaldas. Además, no dejaba de girarme pues alguien me seguía. ¿O no? Lo único que no desistía eran mis textos y mis lágrimas, porque eran los que me acompañaban. Los que aguantaban la resaca de mi alma y la destreza de mis actos.

  • Orgasmo

    Me dan orgasmos de felicidad sólo con verte.