Ojalá me estés queriendo bien.
Porque yo me estoy muriendo a reventar de dolor, de angustia.
De un amargo sabor que recorre mis venas haciendo estallar mi corazón, que bombardea medio roto.
Sí, lloro, en silencio. Y eso es lo que más duele.
Estoy siéndole fiel a mi sentimiento, a mi cuerpo, a mi instinto más depredador.
Y que si tengo que matarme de un susto, por haberme hecho fantasía y haber sido nosotros una ilusión, ya lo haré. No quiero vivir una gran mentira y que todo el vecindario se entere menos yo.
Que estoy harta, y aunque me haga la tonta no lo soy.
Soy una bomba explosiva de emociones y a ratos escucho aquellas canciones que me desarman, que me desgarran.
Autor: perezitablog
Quiéreme, pero bien
Obsesiones
Y es que cuando las personas se obsesionan por algo, o alguien, van a por ello.
Y eso es lo que me da miedo: que tu obsesión sea tan fuerte, que acabes olvidándote de mí.Karma
No sólo te están salvando ellos, también te estás salvando tú.
Por tu forma de ser,
por el brillo que das
y la voluntad que traes.
Porque tu alma gira entorno a ti y a los demás;
porque estás, y eres.
Y aunque el Karma venga, siempre se va.
Y viene y regresa, pero no se queda.Nublado
Hoy el día está ensombrecido, en todos los aspectos.
El cielo, mi vida, la tuya y la de muchos más.¿Por qué?
Hace noches que no aplaudo a los sanitarios. Será porque mi forma de agradecer es otra. Les agradezco que nos estén curando, pero no hoy sino cada día. Desde que nací hasta que sea mi fin. Siempre nos han salvado. Y comprendo que ahora sea el momento de agradecérselo, porque estamos en una situación difícil y delicada. Lo que no entiendo es porque no se lo hemos agradecido antes.
Pétalos
Pliegues en mi piel,
en mi corazón,
y en mi mente.
Y arte con sólo un pincel;
dibújame,
entre sombras y luces.
Mi rostro demacrado;
ojeras, y mi taza de leche aún sin terminar.
Me observo en el espejo,
mi reflejo tiene miedo.
Porque se arrastra por las mañanas,
en bucle.
Y se piensa,
y se imagina en otra vida.¿Qué hago?
¿Qué hago yo ahora con todos los «Te quiero» que me has dicho?
Porque se van acumulando en mi corazón y pesan. Y cada vez duelen más.
¿De qué sirven si no me lo demuestras?-Me duele-
Me duele, corazón.
Porque hoy siento y lloro de tanta decepción,
pero luego volaré hacia la depresión
hasta llegar a la recuperación.
Soplando,
inspirando
y en llanto,
me rehago.Falsa esperanza
Me parece tan tonto;
Que me digas que al mediodía,
que mejor.
Y luego tenga que esperar hasta la noche para que te vayas a dormir y me dejes colgada contando estrellas, o recordando tus lunares.
Me siento estúpida,
pero, a fin de cuentas,
lo soy des del día en que me enamoré de ti.
Y aún así, sigo.
Mi tregua,
mi guerra.
He dejado de ser;
después de tantas decepciones ya no sé en qué me he convertido.
Soy como un trapo sucio y roto,
que cuando limpia las heridas,
en vez de curarlas, las rompe más.
Y luego me preguntas cómo estoy;
hecha polvo.
Soy la ceniza que ya no vuela,
la que ha decidido rendirse y quedarse en la cueva para siempre.
Soy aquella mujer que se aleja sigilosamente, sin hacer ruido. Aunque después su impacto es fuerte, duro y duele.
Porque soy así;
la que rompe y luego mata,
sin mirar,
sin hablar,
sin ya amar.Ya no
Tampoco te siento,
aunque estés lejos.
Porque somos algo, ¿No?
Pues parece todo lo contrario.Qué bonito
Qué bonito es el arte, y que bonito es que una amiga, de confianza, te esté releyendo.
Aquello que creías muerto, perdido y sin sentido. Aquello, justo, era lo que necesitabas sacar.
Gracias, Marina.Poesía
Qué hermoso, la primavera floreciendo sin nosotros. Esto es lo más sensato que le podría haber pasado al mundo.
Hoy
Hoy no ha pasado nada, un «Buenos días» y, a fuera, un sol resplandeciente. Brilla más que nunca, ahora, que ya no estamos pisando la tierra. Que hemos dejado huella, hemos asesinado al planeta. Sí. Pero resiste, aunque muerto.
-Pausa-.
¿Sabes que me gustaría? Salir, no a la calle sino al bosque a pisar la hierba verde ahora que es primavera. O era. El planeta necesitaba respirar. Yo también, pero no de esa forma. Quizás esto era lo mejor, lo más sensato para él: darnos una lección. ¿El problema? Que somos humanos; olvidamos rápido y tropezamos con la misma piedra hasta más de cien veces.
¿Yo aprenderé de ello?
Esto es un hoy salgo a pelear y, mañana, también. Día a día.
¿Acaso sabes lo qué es luchar?
Cuidar, amar lo tuyo y lo de los demás. Apreciar el mundo para que no se muera más. Eso es batallar.
Bailar en una guerra sin armas y sentir con el alma, es lo que necesita para poder respirar y volar.15
Una cerveza a media mañana,
un café a medianoche.
Una mujer que ya no soy.
He crecido, he florecido. Desde fuera hacia dentro y, mi interior, estalla estrellas. Aún así, tengo crisis.
Ayer anoche tuve la de la melancolía; la tristeza arrebataba mi vida. ¿Por qué? Me cuestionaba cada dos por tres, cada vez.
Lloré internamente.
Ya no soy la misma, ya no. He perdido, he amado, he sido.
Estuve y me fui, de mí.
14
La canción va sonando y yo os voy recordando. Una instantánea en mi mente. Porque no hubieron fotografías; ni en blanco en negro, ni en color. Aún así, os recuerdo. Bajo el sol, en un balcón. Siendo, unidos, familia. No olvidaré este momento, estos días. Se os quiere.
13.
¿Sabes de qué tengo miedo? A decir tanto y a quedar tan poco cuando todo esto acabe. A que todo sea una farsa; mentira e hipocresía. Tengo miedo al dolor, ese que te va matando por dentro; consumiéndome. Tanto, que me marchito y dejo de ser yo misma. Me oculto en una burbuja imaginaria.
Tantos días sin verte, abrazarte y sentirte.
Tu olor, tu mirada, tus palabras.
Pánico;
a que me despidas de esta relación, tan nuestra.
A que yo deje de amarte, tenerte cerca.
A que el amor ya no sea amor sino odio. Y que el odio, sin querer, se convierta en rencor. Y, luego, dolor.
12.
Vi la primavera en mis sueños, a través de mi alma. Y cuando observé la calle, miré aquel árbol, justo detrás de la ventana. Estaba floreciendo; mi corazón sonrió. La comisura de mis labios se curvó. Fue hermoso mientras duró. Y es bonito pensar que el mundo, una parte pequeña, está naciendo.
Esperanza,
paz
y amor.
-Repítelo-.
A ver si así se cumple.
La naturaleza es la única que cumple, la única que corre en estos tiempos de gloria. Porque para la Tierra es gozo y alegría. Para los humanos tristeza y dolor. Aún así, admiro la madre naturaleza. Es poesía.
11.
Mi pasado; hermoso y doloroso. Déjame decirte, déjame bailarte. Déjame ser libre. Ser ser. Correr y, luego, detener el alma.
Pausarla.
Descubrir la anatomía de la vida, la mía, es como descuartizarte por la mitad.
Como partirte, suicidándote.
¿Qué te voy a decir yo a ti?
¿Y tú a mí?
Cada día lo mismo; rutina y cotidianidad.
10.
Me gustaría liberarme contigo;
salir a bailar toda una noche. Dejarnos fluir, ser juntos. Sin beber y no en una discoteca. En la calle, a la luz de la luna y con dos copas de vino tinto. Celebrando nuestro amor. Siendo uno en dos.
Y, así, ser jóvenes para toda la vida.
Hacernos una polaroid para inmortalizar el momento. Y que el resto de nuestra vidas signifique esto, y un poco más. No olvidarnos jamás de lo que fue vivido, querido y, luego, olvidado. Sé que no será para siempre, pero sí para un rato largo, eterno. Y si eso ocupa mi trayectoria hasta morir; seré feliz.
Porque ni dos más tres hacen cuatro y ni nosotros somos perfectos; pero somos. ¿Seremos infinitos?
9.
Entonces me quedé así. Paralizada, pensativa. ¿Qué sentido tenía la vida sin el amor? Porque por mucho que luches, que corras, que grites, que arranques -almas-, sin amor nada. Nada.
¿Sabes? Ahora, sí, ahora, te estaba observando por Skype y desde la lejanía te sigo queriendo. Te amo. Es hermoso ese acto y que lo sientas tú, también.
8.
Te amo.
A mi yo del pasado, a mi tú del futuro.
Eras fuerte, tenías valor. -Valor-. Lo sigues siendo. Lo sigues teniendo.
Y temías a ser herida. Aún así, te lanzaste al hueco: el amor, que también es dolor. Hielo y fuego; tú y yo. Antes y ahora.
7.
Te echo de menos, de hecho, echo de menos lo nuestro.
Han alargado los días de confinamiento y estoy más loca, más triste, más nostálgica. La música lo dice, mis ojos nublados, cada vez más ocultos y menos inexpresivos, lo sentencian; la llegada a mi yo interno. Me siento flotar en una niebla espesa, negra. Y cuesta, se me hace difícil caminar. Y hablar. Dar respuesta a mi vida, a mis momentos. Que son míos. Y de nadie más.
Extracto
Oye, lo siento. No es mi mejor momento. Y las palabras escritas son mis aliadas y la madureza mi peor enemiga, como dices tú.
Lo sé, lo sé. He sido una irresponsable, no debería culparte. Todo el caos fue de mi parte. Me sabe mal, y lloro. Hay veces que estallo en un llanto silencioso, con la música sonando en mi cerebro.
Y te quiero (para amarte follándote).
Me siento sola ahora mismo y aunque mis pies estén calientes, mi corazón acaba de congelarse.
Me derrumbo, como las murallas en Roma, o al revés. Porque es destrucción. Arrasa como un terremoto y, luego, mata. Asesina. ¿Y lo peor? Que se dice que después de la muerte «te seguiré queriendo». Y digo yo: «¿Para qué?»
Es que no lo entiendo, explícamelo. A besos. Tus labios en mis labios, ¿Por qué no?
Oye, que estoy aquí. Que yo también existo. Que soy humana y persona.
De ser me queda poco. Me desvanezco. Soy vaho, neblina espesa que en un soplido se va. O medio.
Quiero disculparme, y todo esto es un pretexto para hablarte. Sé que no lo haré. Que guardaré el texto, haré marcha atrás, desconnectaré la música, apagaré la luz y, ya, si puedo, me dormiré.
Sí, es la una de la madrugada.
Insomnio, ¿Otra vez? Te vuelvo a ver, encantada pero no quiero ser tu amiga. Esta noche no.
Y pienso; que ya no me quieres igual que antes, que sientes menos. Que no me quieres tanto.
Antes me ha faltado algo; charlar profundamente aunque sea a la distancia. Que me cuentes cosas, que sienta yo que soy contigo. Hemos estado, pero no hemos sido.
¿Qué pasará mañana?6.
En la calle hay sol, y soledad. Escucho Dean Lewis mientras respiro tranquilidad. Se siente en mis venas, vibran paz.
Quiero volar y salir a bailar, pero mientras pueda sentirme, ya soy feliz.
-Ansias-.
También quiero verte, abrazarte y besarte. No me martirizo. Sé que el día llegará. Y hay momentos en los que los recuerdos me acechan. Aún así voy, y soy.
La música me construye y me destruye, constantemente.
5.
Hoy hay un cuadro distinto; el cielo está más iluminado. El calor no se aprecia y aunque vaya con una camiseta de tirantes, sigo sintiendo Marzo, cayendo en mis hombros. El peso de sus días se me ha quedado calado en los huesos; me tiritan hambrientos.
Agradezco al mundo esta pequeña pausa, porque él como yo, necesitábamos respirar. Parar. Reflorecer y sanar.
4.
Me gusta escuchar cómo cae el agua, la lluvia. Me transmite paz, tranquilidad y serenidad.
Seguimos de confinamiento, sin poder salir, por una buena causa.
Yo sigo un poco saturada…, me apetece descansar y no puedo.
Trabajo tras otro. Demasiado por como corren las horas.
Maldita vida.
Hace tiempo, meses atrás, quería escribir una novela corta o historia. Pero no tenía ni idea. No sabía el qué, ni el cuándo, ni el cómo, ni el porqué.
Y es que nunca sabes cuando ni donde puede aparecer una nueva historia. Estos días lo único que surgen son historias soñadas y nunca vividas…
3.
La luz va y viene, como el vaivén de mis caderas junto a ti.
-Pasado-.
Y miro por la ventana, no me dice nada. Luego me quedo pensativa y, de mientras, un mensaje tuyo: «Tengo ganas de besarte».
Y me lo imagino: el hecho de que después de tanto tiempo, se te vayan las ganas de besarme.
2.
Caos, caos y caos.
Acabo de recordar, nada, escenas de mi vida pasada: memorias de una jovenzuela rota, y loca. La locura corría por sus venas.
«Alocada», le decían.
Quería saltar al vacío y volar. Se estampó contra el suelo. La caída fue dura…
Volver a su habitual vida fue. Fue. Una historia que contar, un pasado que borrar. Porqués imperceptibles, dudas inmensas y respuestas inexplicables.
1.
Quizás era que tenía que cambiar de bolígrafo, o pasar la página. Quemar la libreta o tirarla por el retrete.
Me estampé contra aquel sujeto, tan indefenso y, a la vez, tan fuerte. Como un roble.
Ya no sé qué escribo, ni qué pienso.
Esto; que me afecta. Pero…, Por fin vuelvo a escribir. Aunque me gustaría hacerlo de verdad. Y está siendo más real que otra cosa. Aún así, por eso existen las libretas y por eso yo soy caos. Irregular, indescifrable e imparable. Porque aquí se lee mi paz; mis sentimientos estampados en un mundo ajeno; el mío.
Quería escribir tanto que, mira, estoy, con la tontería, llegando al fin de la página.
El método Bullet Journal, Ryder Carroll
Ryder Carroll, nacido en el 1980, es el creador del Bullet Journal, un método de organización. Es director creativo de Idean, una empresa de diseño de Nueva York. Anteriormente ha diseñado desde aplicaciones hasta videojuegos. A su temprana edad fue diagnosticado con problemas de aprendizaje y se vio obligado a encontrar formas alternativas de concentrarse y ser productivo. Después de años de prueba y error, desarrolló una metodología que es mucho más que organizarse. Actualmente se centra en ayudar a otras personas a aprender de qué trata este método.
El método Bullet Journal, también llamado BuJo para abreviar, es un libro didáctico que te enseña a organizar toda tu vida -pasado, presente y futuro- utilizando sólo una libreta y un bolígrafo. Te lo narra desde su origen hasta su finalidad mediante historias, anécdotas y hechos. Te da las claves necesarias para poder llevarlo a cabo y que no sea un fracaso.
Empecé mi primer BuJo en 2019. Lo que pasa que comencé medio bien, siendo optimistas. Me topé con este tipo de productividad en las redes sociales y fui indagando hasta que encontré la página web de Ryder Caroll donde habla de su método y presenta el libro que escribió. Como me dio mucha curiosidad decidí intentarlo. Porque es cierto que tenía mi libreta y allí utilizaba el método BuJo, lo que pasaba era que no lo empleaba del todo bien. Había cosas que sí que las seguía como decía él, pero otras que no. No le estaba sacando todo el provecho que le podía sacar. Hay muchos vídeos en YouTube sobre ello, y aunque se asemejen a su metodología, les falta algo. Y ese algo es el núcleo, lo esencial.
Concluyendo, no basta con leer el libro sino con saborearlo y aplicarlo a la realidad, en este caso, a la libreta. Es curiosa la estructura que utiliza Ryder para contar su método: te va dando las piezas del puzle y al final las acabas encajando, comprendiendo su filosofía.
El método Bullet Journal de Ryder Carroll

El método Bullet Journal de Ryder Carroll. Ryder Carroll, nacido en el 1980, es el creador del Bullet Journal, un método de organización. Es director creativo de Idean, una empresa de diseño de Nueva York. Anteriormente ha diseñado desde aplicaciones hasta videojuegos. A su temprana edad fue diagnosticado con problemas de aprendizaje y se vio obligado a encontrar formas alternativas de concentrarse y ser productivo. Después de años de prueba y error, desarrolló una metodología que es mucho más que organizarse. Actualmente se centra en ayudar a otras personas a aprender de qué trata este método.
El método Bullet Journal, también llamado BuJo para abreviar, es un libro didáctico que te enseña a organizar toda tu vida -pasado, presente y futuro- utilizando sólo una libreta y un bolígrafo. Te lo narra desde su origen hasta su finalidad mediante historias, anécdotas y hechos. Te da las claves necesarias para poder llevarlo a cabo y que no sea un fracaso.
Empecé mi primer BuJo en 2019. Lo que pasa que comencé medio bien, siendo optimistas. Me topé con este tipo de productividad en las redes sociales y fui indagando hasta que encontré la página web de Ryder Caroll donde habla de su método y presenta el libro que escribió. Como me dio mucha curiosidad decidí intentarlo. Porque es cierto que tenía mi libreta y allí utilizaba el método BuJo, lo que pasaba era que no lo empleaba del todo bien. Había cosas que sí que las seguía como decía él, pero otras que no. No le estaba sacando todo el provecho que le podía sacar. Hay muchos vídeos en YouTube sobre ello, y aunque se asemejen a su metodología, les falta algo. Y ese algo es el núcleo, lo esencial.
Concluyendo, no basta con leer el libro sino con saborearlo y aplicarlo a la realidad, en este caso, a la libreta. Es curiosa la estructura que utiliza Ryder para contar su método: te va dando las piezas del puzle y al final las acabas encajando, comprendiendo su filosofía.
Seguimos amando
Quiero irme contigo, a lo lejos.
A bailar,
a correr
y a vivir.
Quiero seguir toda mi vida a tu lado y no parar nunca de sonreír.
Estallar a carcajadas y volar en una nube.
Y es que el cielo me está rozando,
tocando,
hablando.
Te envío amor y un Te Quiero desde aquí y a ver si las estrellas esta noche se les escapa mi secreto y te susurran en la oreja ese soplido.
Que no estamos juntos, pero te sigo sintiendo.
Te sigo amando.
