Autor: perezitablog

  • Liberarme

    Papá, mamá;
    Me siento presionada.
    Sé que no me obligáis, tampoco me lo decís. Me siento mal. Agobiada y llena de rabia, pero saldré de esta. Iré más allá porque para mí la impotencia no se llora, se remonta. Se sube al trampolín y se salta al vacío para convertirme luego en caos. Me da igual. Sólo quiero triunfar. No para ellos -familia- sino para mí.
    Me hacéis creer que debo -porque lo deseáis- conseguir aquello o lo otro. Estoy bien como soy. Sólo quiero liberarme del sufrimiento, de la presión que hay en mi pecho.

  • El amor

    Yo, -tu musa- leyendo desnuda en la cama, sintiendo y amando el mismo dolor; un libro, el amor. Que es un vaivén de contrastes, de luces y sombras combinadas entre ellas. Porque amar es sentir un cúmulo de emociones que no se detienen y se acrecentan, todas, hacia esa persona. Es volar, fluir y llorar sonrisas hasta estallar. Explotar margaritas. Las flores florecidas que crecen en tu interior -en tu corazón-; así se siente uno cuando está enamorado. Porque (el amor) es primavera, estar en ella y serla, experimentarla. Amarla como se ama a un ser querido. Y el enamoramiento va del verano al invierno, in crescendo y descendiendo ya que luego -tarde pero llega- aparece el desamor. Todo fluye entre estos sustantivos -emociones- que se asemejan más a almas que a, eso, nombres.

  • Palabras poéticas

    ¿En qué te pareces a mí vida mía?
    Me siento fría y estoy oculta entre palabras poéticas llenas de caos. Cansada, desganada, camino y ya sin ser. Nadie, ni tú ni ellos, entendéis nada. Porque no os detenéis a observar, tampoco analizáis y, mucho menos, empatizáis.

  • Bucle y primavera

    No quiero seguir con esto, con la rutina; es basta y aburrida. Estoy en un bucle toda mi vida. Es un no parar y aún así detenerse a respirar, a absorber la primavera que ya viene, que amanece floreciendo.

  • Papá

    Gracias papá;
    por escucharme,
    por sentirme,
    por ayudarme,
    por quererme.
    Te amo.

  • Lo nuestro

    Todo -lo nuestro- se ha quedado a medias y yo rota;
    a palabras,
    a balazos
    y sin abrazos
    cayendo por mil acantilados en bucle.

  • ¿Te puedo escribir algo?

    Amor, no estoy bien, lo digo por si dudas de mi capacidad por estar bien. Bueno, te lo digo a ti porque las otras personas de mi alrededor no me ayudan y no quiero que me ayudes sólo es información. Tendré que salir yo sola de esta montaña rusa que estos días desciende y no se detiene. Estoy triste. No sé si entrando en una depresión. No lo descarto. Y no quiero darte esta responsabilidad: que dependas emocionalmente de mi -dolor-. Necesito algo: respirar. Además de un poco de paz mental, un abrazo y, bueno, exteriorizar lo que me pasa. Escúchame o léeme, depende del momento, de mi necesidad. Sí, sólo necesito bailar con las emociones, dejarme fluir y ser -caos-. Y aunque tú digas que «soy un caos hermoso», es doloroso. Decirte el porqué sería ir demasiado lejos y yo tan allá -en la lejanía- no llego. No porque no quiera sino porque no puedo. Me duele la vida, creo. Será eso. ¿Tal vez?
    Ojalá te quedes aquí, en el suelo, conmigo. O en el cielo. Me da igual. Ojalá lo hagas, eso, de quererme así -tan rota, tan loca-.
    No me gusta estar rodeada de gente y lo que más necesito es estar conmigo misma, sentirme y escribir(me). Supongo, para sanar de todo -aquello-. El pasado me hunde y lo más probable es que muchas personas no lo entiendan. Es que necesito mis tiempos, mis espacios y tengo límites. Y sí sí, no debo vivir en mi pasado, ni pensar en el futuro. Yo no te estoy hablando de hace uno, dos, tres o cuatro años (aunque lo llevo arrastrando). Te hablo del ayer o de hace un minuto atrás o incluso unos segundos recientes. Es ese algo que me lleva hacia la deriva. Será la vida misma o esto. No sé. Y, lo siento -tan intensamente- que me quedo a media frase callándome todo lo que pude decir con palabras a viva voz, o a un simple susurro y no dije.
    -No dije-.
    Gracias amor, gracias;
    por quererme
    y poder seguir adelante con todo este cuadro (de arte) emocional; yo.

  • Corazones

    Tengo cinco sobres y medio aquí guardados (en mi corazón). Y me duelen porque no los has leído, porque siento y no lo puedo transmitir (a ti). Porque son para cuando ya no estés, para cuando te hayas ido.

  • Tú y yo en un nosotros

    Ayer anoche fue duro;
    un sentimiento lleno de
    amor, miedo y nostalgia anticipada.
    Lloré de dolor y pena por si un día ya no estás aquí.
    Sí nene,
    sí nena.
    Somos, ahora, dos en uno.
    Y cuando me miro en el espejo te veo a ti;
    un milagro.
    Una canción llena de ilusiones y vida.
    Pero la realidad a veces llega oculta en una sonrisa que te hace un jaque mate,
    y mata.

  • Reivindicación

    Fue curioso el suceso, la conversación. «Tienes que ser extrovertida», una frase que salió de su boca escopeteándome. Como si eso pudiese escogerse.
    Estoy cansada de la situación.
    A mí me gusta como soy, y cada vez más. Porque me entretengo con mis pieles, líos y sensaciones llenas de caos. De realidad, de ser.
    Soy única.
    Con eso me basta.

  • Timidez

    Pues sí, que habrá y hay mucha gente a la que le es fácil esto, este mundo. Pero hay otras personas que no. Que no se adaptan o, que la vida les desencaja constantmente.
    Se derraman en sufrimiento porque son desarmadas moralmente. Y la culpa no la tienen esas personas por ser así, sino como está formada esta sociedad que no tiene ninguna cabida.

    Y luego tienen que ir a terapia para trabajar la autoestima y las habilidades (sociales). Pero es que estamos en constante movimiento, y nada pasa y todo cambia. Y es absurdo armarte de valor en este bucle sin salida. Porque el problema no son ellos, sino los demás. El problema real radica fuera. Allá.

    Y duele y llena de frustración. Y luego, las personas -ajenas- las miran con curiosidad concluyendo que son raras. Pero es que la rareza no es mala ni buena pero apesta. Almenos hasta donde yo sé.

    Es que nos han educado para vivir en sociedad, para caer bien, para ser buenos en algo. Luego, de tanto no sacamos nada provechoso. Todo es en vano.
    Vamos tirando como podemos ¿O como quieren que tiremos? Es decir, ¿Caminamos como burros sin cabeza o somos los burros personificados?

    Sinceramente, me repela el mundo y no me resbala nada. Antes estaba asustada y ahora voy forjándome, construyéndome pieza por pieza siendo cada día una mejoría. Qué absurdo ¿No?

    Y yo digo que quien no se destruye no se construye.

  • Yo, siempre

    Yo muchas veces,
    por no decir la mayoría.
    Hay momentos que son bonitos,
    pero hay milésimas de segundo
    donde un ser -humano-
    se rompe en pedazos.
    Y duele.
    Duele no ser escuchado,
    no ser respetado.
    No ser.
    Por nada,
    ni por nadie.
    ¿Me entendéis?

  • Cuadro invernal

    Me sentía nerviosa, demasiado. Mi corazón acelerado y mi cuerpo temblando aunque mi apariencia parecía calmada. Y caminaba con la música agalopando mis oídos. Sentía, y quería dejar de hacerlo pero no podía. Así que seguí mi rumbo. Las palpitaciones aumentaban y mi cerebro se bloqueaba. «Qué miedo, qué miedo» pensaba mientras buscaba el número en la pared. Y al entrar, al subir y al sentarme me entró una serenidad y una paz anormal. Llegó tarde, me sentí mal. Leí unas cuantas páginas para despejarme. Y luego me sentía peor de lo mal que ya estaba. Me rechazó, aquella señora de pelo rubio, asustada e insegura, me sacó de allí con palabras. Que eran balas disparadas a mi interior provocando un colapso a todo color. Me convertí en una mujer en blanco y negro al salir de allá. Y bajando y bajando y, bueno, hundiéndome en la decepción encontrándome con la tristeza, me quedé pasmada. El tiempo, por un instante, se detuvo.
    «Ya tengo otra historia que contar», pienso ahora, después de escribir el texto.
    Pero es que la vida me abruma con su frío, con su forma helada de abrazarte y quebrantarte. Y duele, joder si duele.

  • Sentir(me)

    Me siento como un silencio apagado, oculto entre las sombras. Y cuando esta tarde he caminado por las calles de la ciudad, estas, se burlaban de mí. La señora también, y el mundo. Era y es todo tan complejo y a la vez tan simple. Como soplar y sentirse espeso, abrumado, lleno de dolor.

  • Desconectar para conectar

    Sólo quiero desconectar
    y conectar conmigo misma.
    Necesito respirar,
    un espacio vital
    para mí.

  • ¿Cómo es el proceso de autopublicación?

    El proceso de autopublicación, desde mi perspectiva, es largo, entretenido, frustrante, divertido y emocionante. Autopublicar un libro no es tarea fácil, lleva un trabajo arduo que debe ser constante. No sólo se trata de escribir, hay más, mucho más.

    Proceso

    Para empezar a escribir primero surge una idea, luego se desarrolla y posteriormente se plasma en el papel para darle forma. Sugiero los siguientes pasos:

    1. Esbozo: Consiste en hacer el esqueleto del manuscrito. Para ello es necesario un papel y un bolígrafo. Utilitzar una libreta es lo más práctico. Allá estará toda la información escrita, sin necesidad que se pierdan los papeles, se desordenen…
    2. Escribir: Una vez el esqueleto de la historia esté hecho, toca escribir. Toca comenzar a caminar con los dedos. Sentir el tacto del teclado, la brisa de las letras y cantar con ellas. Enlazarlas guiándose cada uno de su voz interna, de su corazón. Y para ello es tan sencillo como empezar. Lo podéis hacer des del Drive o desde un documento de Word. Simplemente se trata de abrir una hoja en blanco y hacerlo. La estructura de la historia ya está hecha, ya se pensó previamente calculando los tiempos, creando los personajes, encajando la trama… Ahora toca escribir. Sin miedo.
    3. Edición y corrección: Para esta fase recomiendo un editor profesional o un editor freelance. En el caso de que no se pueda, no se debe editar uno mismo el contenido del libro. Se debe buscar a un profesional. Seguro que alguno se adapta.
    4. Estética: Es, básicamente, darle forma al libro.
    5. Portada: Se trata de crear artísticamente la imagen que definirá el libro. Canva es una buena opción. Sino, un freelance no es mala idea.
    6. Autopublicación: KDP Amazon es ideal. Es un sitio donde se puede autopublicar el manuscrito de forma gratuita y muy sencilla. Es importante haber hecho los pasos previos antes mencionados.

    Después del proceso

    Después del proceso de la creación del libro, se hará marketing. Es importante tener un blog y redes sociales como Instagram, Twitter y Facebook. Anunciar, publicar y hacer difusión son buenas opciones. Os recomiendo distintas plataformas:

    1. Amazon Author Central: Es imprescindible tener un perfil en Amazon como autor para que los lectores puedan encontrar a los escritores. Se puede escribir una breve biografía, vincular el blog, poner una fotografía de perfil… Entre otros.
    2. GoodReads: Es una plataforma que todo escritor debe tener en la actualidad. Existen dos tipos de usuarios: los lectores y los autores. Si se utiliza como autor, sirve para tener el libro subido y que las personas puedan poner opiniones y valorarlo. Es necesaria.

    Conclusión

    Para terminar, escribir es un proceso del corazón. Es una transformación constante. Es sencillo fluir entre las palabras pero cuando llega el momento de querer publicar, abruma. El mundo se cae y uno no sabe cómo hacerlo ni por donde empezar. Aún así, con un poco de información, ayuda y voluntad se puede.

    PD: Muchas gracias por leerme,

    ¡Nos leemos!

  • Estado mental

    Preocupada y con ansiedad. La vida me arranca de ese estado mental. Y me ahogo en una burbuja -creada por mí- que se agranda y no se rompe.
    ¿Cuándo se quebrantará?

  • Perdiéndome

    Estoy aquí perdiéndome sin saber qué hacer, sin saber cómo mover(me) hacia un futuro incierto. Y créeme cuando digo que «no puedo» porque es la verdad. La jodida realidad acecha y va viniendo arrancándome el tiempo.

  • Vacío

    Quiero esperar al amanecer y dormir durante el atardecer. No tengo sueño, porque pienso, porque siento. Tiemblo ante un mundo injusto y lleno de crueldad. Y así va que me hundo en una miseria hermosa, y muy humana. Temerosa de todo esto me voy ocultando entre las risas -sombras- de las personas. Sólo hay gente. Muchedumbre. Los pasos hacia la gloria se esfumaron, desaparecieron. E intento -uno absurdo y sin sentido- abrir mis alas y volar. No puedo. Soy un pájaro a punto de despertar del ensueño que luego se acaba matando. Cayendo. Voy con la vida entre mis manos porque, como dije, voy acelerando para acabar derrapando. Y entre ellos avanzo adentrándome en un caos sin salida. Sollozo, a sorbos lentos. Se me atraganta el corazón en la garganta. Y se queda ahí intentando bajar, queriendo con todas sus fuerzas volver a su lugar. Pero ahí está hasta que, bueno, salta. Y tan alto que sale por mi boca y yo me quedo vacía. Hueca.

  • Mi soledad

    Mira, no sé.
    Lo que viene y va,
    y se fue.
    -Se fue-.
    No hay nada más bonito
    que ver como la primavera florece
    o como se deshace el otoño;
    como caen sus hojas,
    llenas de dolor,
    y resentimiento.
    Porque la vida te llega
    y no para.
    No se detiene ni un segundo.
    Y te dicen que aproveches.
    ¿A qué?, Me cuestiono yo.
    Porque ya no hay paz
    sólo soledad.
    Mirálas, ya no están.
    Se han ido…
    Y hablando del irse,
    ya no hay marcha atrás.

  • Verano

    Quiero verano
    una
    y otra
    y otra
    vez,
    porque aunque fue una mierda de verano, fue verano.

  • Perdí

    He perdido diecisiete euros
    en una apuesta de mierda,
    siendo lerda.
    Y me he dado cuenta,
    después de todo,
    que malgasto;
    el tiempo,
    las personas
    y mi vida.

  • ¿Cómo empecé en el mundo de la escritura?

    Para mí escribir es sanar el alma, comprenderme y vivir entre palabras.

    Mis inicios

    Me inicié en este mundo escribiendo diarios personales donde expresaba todo aquello que pasaba por mi cabeza. Por aquella época tenía nueve años y es interesante cuando los hojeo porque se puede ver la evolución que hice y que sigo haciendo. Porque en la escritura siempre hay evolución y transformación -del alma-.

    Mi trayectoria

    Luego pasé a Instagram, una cuenta que ya no tengo, donde escribía historias. En cada fotografía colgada (post) subía un capítulo y así hasta que se me quedó pequeño y descubrí Wattpad, una plataforma, por aquel entonces gratuita, donde se podían subir manuscritos. Estuve unos cuantos años hasta que me planteé hacerme un blog -este que tengo actualmente- para publicar breves escritos que, a lo largo de los años, ha ido evolucionando y cogiendo forma. Seguidamente se me instaló a la cabeza la idea de autopublicar y así poder monetizar mi pasatiempo. Entonces empecé a publicar en Amazon. Tengo publicados un total de cinco eBooks.

    Actualmente siento que si hubiese tenido la experiencia que tengo ahora, hubiese hecho las cosas de otra forma, con otra visión. Aunque es cierto que gracias a todo lo que he aprendido llevo una mochila llena de vivencias dentro de este mundo. Y me gusta.

    Herramientas y tips para escribir

    Si te gusta escribir, tienes historias escritas pero no te has atrevido a publicar, a continuación te dejo una serie de consejos para empezar a rodar.

    En primer lugar, empieza en Instagram o créate un blog y/o página web. WordPress es un buen sitio, porque son los dos en uno (blog y página web), es gratuito y tiene muchas herramientas fáciles de comprender y útiles. Luego, investiga y muévete por este mundo. Es decir, navega. No te quedes ahí parado. Compara y avalua, sé crítico y llega a conclusiones. Y bueno, acuérdate de apuntarte aquello que crees interesante y ves importante.

    Es bueno empezar publicando breves textos, historias, cuentos o lo que se te ocurra que quieras escribir, para que vayas cogiendo confianza y ampliando tu red. Me refiero a que no te autopubliques si aún nadie te conoce o no tienes unos seguidores fieles. Porque está bien tener muchos pero lo importante es que sean fieles. Sino, ¿Qué sentido tiene?

    Lo otro ya vendrá solo.

    En segundo lugar, después de haberte introducido en este arte, sigue escribiendo y leyendo. Mucho. En cualquier momento y constantemente. Así es como uno avanza, progresa y se desarrolla. Como uno cambia. Porque, sé sincero, a lo largo de la vida cambiamos ya sea para bien o para mal. Sería un acierto si siempre mejorásemos, pero también sería una mentira.

    En tercer lugar, arriesga. Vas a ganar siempre: del error se aprende y del logro también. Porque muchas veces, por no decir todas, te equivocarás. Y no sólo en este ámbito sino en otros sectores de tu vida. Acepta el error, rectifícalo y mejora. Así es como uno avanza, como ya dije antes.

    Tips

    1. Créate un blog o cuenta de Instagram.
    2. Lee y escribe, y reescribe y borra y vuelve a releer.
    3. Investiga, compara y saca conclusiones.
    4. Arriésgate, en todo. Si quieres hacer algo, hazlo. Si quieres cambiar algo, cámbialo. Si queres probar algo, purébalo.
    5. Acepta los errores.
    6. Sigue escribiendo.
    7. Pide que te critiquen constructivamente (para poder mejorar). Es decir, que te lean ya sean familiares o amigos. Y sino les obligas.
    8. No te rindas. Descansa si lo necesitas, pero no te rindas. Insiste y persiste. Los resultados no son inmediatos.
  • Escribiéndonos

    Y por salud mental voy a dejar de escribirte,
    de escribirme.
    De ser naufragio entre tanto mar,
    de agarrar de frente el dolor
    y comérselo con pudor.
    De ser tanto en tan poco tiempo,
    en milésimas de segundos.
    Porque me está matando.
    Siempre he sido caos,
    pero ahora soy más lío
    que hilo.
    Y es cierto que habrá días, incluso noches,
    donde seré escrita,
    donde me deletrearás con tu lengua,
    hasta con tu mirada.
    Pero he llegado al límite de sentir,
    ¿Eso es posible?
    Pues sí,
    porque he pasado de amar a sufrir.
    Y, duele.

  • Basura acumulada

    Todo lo otro son destrozos, basura.
    (Mierda), que sale del corazón tan roto, desangrado y hueco.
    Duele, nene, duele.

  • Se está yendo

    Me voy a explayar en esa pequeña nota virtual. Porque la única que la releerá más de cien veces seré yo mimsa y con todo mi arte colgando de la percha.
    Pienso, estoy pensando, que hay amores.
    Y siento, estoy sintiendo, que el nuestro pierde la chipsa, la llama. Que pierde, por cada día que pasa, un granito de amor.
    ¿Si me pierdes vas a llorar? ¿Harás algo? Digo, ¿Dejarás de amarme de un día para otro? -De un segundo a otro-.
    Esto, lo nuestro, es más de lo que siento y, hay veces, que me duele quererte. Porque el amor que tengo por ti rebasa el vaso, sobrepasa el límite.
    ¿Serías capaz de hacer locuras por mí?
    Estoy así, con la flor encogida, marchitada.
    Se está… Yendo.

  • Tu amor hacia mí

    Creo,
    que tu amor hacia mí
    es carnal,
    terrenal.
    Quiero,
    uno que no sea dolor,
    que sea cielo
    y volar
    hacia la cima.
    Me rompo,
    me rompes.
    -Y mucho-.

  • Necesidad

    Necesito aferrarme a algo, a alguien. Y al fin y al cabo acabo enganchándome al dolor, a la tristeza. Soy mar negra, cielo oscuro. Ave sin alas, pez con oxígeno que acaba ahogándose en su propio océano -mundo-.

  • Aquella noche

    A mí aquella noche me dolió mucho el corazón.
    De hecho, se me quebrantó a pedazos y a cámara lenta que es cuando mata más internamente.

  • Corazón roto

    No sé, a veces tengo dudas;
    si me quieres o no.
    Porque nuestros recuerdos me remontan al pasado,
    a aquel concierto que tocó mi alma.
    No sé la tuya,
    pero a mi me vibró
    -me latió-
    el ritmo cardíaco a mil por hora.
    Y en la calle no, no lloré de milagro.
    Aunque en casa…
    en la madrugada
    acabé explotando,
    llorando.
    Dolor, amor.
    Fue una herida que se ha quedado abierta y no cicatriza.
    Y duele,
    porque,
    no se cierra.
    -No se cierra-.