¿Cómo me inspiro para escribir?

Últimamente estoy poco inspirada y muchas veces, por no decir todas, me fuerzo a escribir. Es malo. Me entra el agobio y el bloqueo se acrecentra. No lo hagáis, no seáis como yo. En estos casos lo mejor es levantarse, salir al exterior y caminar sin rumbo para luego sentarse en el césped de cualquier parque y leer un rato eterno, aunque sea efímero. Llevar entre vuestras manos un libreta y apuntar ideas, dibujar o simplemente ni abrirla.

Photo by Pixabay on Pexels.com

¿CÓMO SUPERAR EL BLOQUEO DEL ESCRITOR?

El bloqueo del escritor es un bloqueo general que acaba siendo un estancamiento de nuestras vidas. Un aislamiento ya sea a nivel general o concreto. Pues normalmente cuando uno no puede escribir, es decir, no le surge la inspiración es porque está dentro de un bucle, de una monotonía. Del aburrimiento constante. Es importante percartarse de ese hecho, identificar el porqué e inentar remediarlo.

Centrándonos en nuestra vida y abarcando cada sector. Si estamos tristes y vacíos, analicémonos:

  • ¿Por qué estoy triste y vacío?
  • ¿En qué ámbito de mi vida?
  • ¿En mi vida en general?
  • ¿O sólo en el trabajo? ¿Ya no me llena?

Y ahí algunos ejemplos de preguntas que deberíamos hacernos.

Las cuestiones surgen por si mismas y las respuestas salen solas. Si las escuchamos de corazón y las sabemos analizar, tendremos mucho ganado.

RECOMENDACIONES

Una vez identifcado el bloqueo mental, existen distintos hábitos que podemos implementar diariamente para salirnos de ese bloqueo tan agobiante.

Os propongo los siguientes:

Poner un tiempo límite

Saber que disponemos de un tiempo equis para realizar una tarea sirve para no procanistar y hacerlo.

Por ejemplo, si tenéis que escribir un libro, poneros fechas para cerrar cada capítulo. Evidentemente esas fechas serán flexibles porque el arte es caótico y lleno de imprevistos bonitos.

Photo by Moose Photos on Pexels.com

La técnica pomodoro

La técnica pomodoro es un método para gestionar el tiempo de forma productiva. Consiste en trabajar 25 minutos y hacer un descanso de 5. Se puede adaptar a cada persona. Si a uno le va mejor trabajar durante 45 minutos y descansar 10, es posible. Sólo se trata de adaptarse a las necesidades de cada uno.

En el caso de la escritura, se trata de escribir, por ejemplo, durante 30 minutos y despejarse 5 para sí no entrar en el bucle de preguntas sin respuesta. O el tiempo que sea.

¡A continuación os dejo un vídeo muy interesante!

Cambiar de tarea

Se trata de hacer distintas tareas, una detrás de otra. Por ejemplo, ponerse a leer durante 20 minutos y después escribir durante los 30 minutos siguientes. Pero no escribir todo el rato, sino organizar los capítulos o reorganizarlos, repasar el esqueleto, releer los capítulos ya escritos y editarlos o tomar alguna nota, entre otros.

Charlar con alguien

Un escritor no escribe todo el día las 24 horas y los 7 días de la semana sin parar. Es importante de vez en cuando levantarse de la silla y charlar con quien tengáis más cerca: un familiar, vuestra hermana o sino llamar a algún amigo o amiga. Socializar un poco.

Photo by Anastasia Shuraeva on Pexels.com

Hacer un paréntesis

Los paréntesis son importantísimos para refrescar el cerebro y darle otra prespectiva a vuestro proyecto teniendo en cuenta el objetivo inicial.

Mirar por la ventana

Enfocarse en la tarea que estáis haciendo es importante pero de vez en cuando hay que despejarse, ver las cosas desde otra perspectiva, salirse del plano en el que estáis y, por eso, está bien mirar por la ventana. Observar un rato el exterior.

Photo by Louis on Pexels.com

Salir a pasear

Os lo recomiendo mucho y mejor si es por un parque o por un bosque sin masificación de gente.

Escuchar música

Para mí, escuchar música mientras escribo es esencial. Es lo que me lleva a crear arte, es lo que me ayuda a hacer surgir mi inspiración.

Photo by Tima Miroshnichenko on Pexels.com

Buscar otra manera de hacerlo

Para salir de ese bucle es fundamental buscar otra forma de hacer lo que sea que estéis haciendo. Si, por ejemplo, siempre utilizáis una libreta para hacer el esqueleto de vuestro manuscrito y lo hacéis de una forma en concreto, estructurándolo de equis manera, ¿Por qué no cambiáis la metodología?

Escribir una lista de tareas

Es importante tener una organización y, para ello, escribir una lista de tareas os irá bien para saber todo lo que tenéis que hacer y organizaros dependiendo de la cantidad de tareas que tengáis, de la importancia, de la durada…

Photo by Suzy Hazelwood on Pexels.com

CONCLUSIÓN

El objetivo principal es vivir, experimentar, salir de la monotonía. Alejaros de vuestra zona de confort y bailar con las personas que os rodean y, también, danzar solos. Moveros por el mundo. Hacer cosas. Y sentir. Porque cuando se hacen cosas, cuando uno vive está sientiendo y cuando uno siente luego puede escribir aquello que ha vivido.

Para salir de ese bucle no se sale haciendo ejercicios de escritura creativa, porque durarán un tiempo y luego ese aburrimiento volverá. No nos estamos centrando en lo que realmente importa, en lo que nosotros necesitamos.

PD: Gracias por leerme,

¡Nos leemos!

Lo siento

Lo siento,
por todo.
Por ser caos,
mar
y lágrima.
Porque estoy helada,
porque soy más verbo
que palabra.
Porque me dejo ir
en el vaivén de miradas.
Y me pierdo en el acto de ser (persona).

Corazón roto

No sé, a veces tengo dudas;
si me quieres o no.
Porque nuestros recuerdos me remontan al pasado,
a aquel concierto que tocó mi alma.
No sé la tuya,
pero a mi me vibró
-me latió-
el ritmo cardíaco a mil por hora.
Y en la calle no, no lloré de milagro.
Aunque en casa…
en la madrugada
acabé explotando,
llorando.
Dolor, amor.
Fue una herida que se ha quedado abierta y no cicatriza.
Y duele,
porque,
no se cierra.
-No se cierra-.

Gracias, pero no

Estoy mal, no hace falta que preguntes pero gracias. Por tu amabilidad, por tu cordialidad, por tu interés. Ha sido muy descortés y desolador. No me preguntas nunca y, justo esos días, te pica la curiosidad.

Mira niña -o mujer- la vida no funciona así, bueno, no debería. Porque son tres copas de vino con tus colegas o un JM con tus seres más queridos. Que sí, que la vida es un “emborrachémonos”, una resaca de medio día y una muerte de mierda, inesperada. Como todos los sucesos que van y vienen consecutivamente. Créeme cuando digo que no quiero, que no me apetece o que, simplemente, no.
Y llueve,
llueve
y llueve.
A cántaros y cantando.
Que duele;
más a mar que a río. Es decir, hacia dentro y en bucle. A tornados y a remolinos sin fin.

La vida

Se me acumula la vida, sus pliegues -arrugas de haber sobrevivido-. Y cicatrices que quieren curarse pero no pueden. Son tan -tan- profundas que ya no tienen cura. Estoy triste y tiro del llanto, de las lágrimas que salen de mi alma. Y ya no sé si quiero gastar todo mi dinero en un viaje lejano para no volver, ¿Sabes? Montarme en un Taxi y volar, follar(me) la vida. Arrancar las alas que salen de mi espalda y correr(me) con las piernas abiertas y los pies a punto de saltar desde un precipicio hermoso. Porque sí, al fin y al cabo, es. Y de tanto ser rompe esquemas. Caos y mucho cielo -ennegrecido- lleno de rayos, y grietas. De océano oscuro, ¿Me entiendes? (Enciendes). Tú encantado, y yo pues también. Las cenizas abrasan, y sólo son eso, cenizas. Que se van encendiendo hasta amansar, o no, a la fiera que llevo dentro. ¿Y si nos tomamos unas copas? O tres Whiskies. Que nos suban a la cabeza y acabar sin ropa. Volando a ras del suelo. Que perdimos, hace tiempo, todo las de ganar. Que ya no vale la pena seguir -muriendo-. Así que… Vive.

Corazón alocado

El pelo alborotado sin lavar desde hace días, igual que el corazón; alocado.
Y qué bonita es la vida cuando miras por la ventana y observas la brevedad del amanecer. No hay nada más hermoso que sentir palpitar el tiempo, casi pausado y que no pase. Que se detenga, ahí, en un invierno fugaz.
Porque las hojas ya no están y los árboles se mueren de frío.

Jodido brillo

Las mañanas abruman,
angustian.
El sol, como cada día, aparece.
Más allá del cielo, diciendo, haciendo creer que siempre hay un motivo para brillar, para darle luz a la vida.
Yo ya estoy cansada de lo mismo;
de las mismas personas,
de las mismas caras,
de los mismos recuerdos.
De pasados y presentes que son rebeldes sin causa.
Porque ya no hay indicios de seguir,
si todo es parecido, similar.
Ya no se sale de la regla, no es anormal.
Quiero locura,
bailar
y sanar
-hacia dentro-.

Niña

Niña, no te preocupes. Eres pequeña, aún tienes que crecer. También eres frágil y fuerte.
Recuérdate que vales, no la pena, no el oro. Que vales por ser tú. Y sólo por eso ya deberías ir aprendiendo que no todo lo que brilla es real, que tiene más de una cara. Que si no observas el mundo con perspectiva te vas a matar, a hundir. Dejarás de fluir. Y sonreír. Sí. En muchos momentos. Pero no por ello serás menos, simplemente serás. A secas. Que está bien que te digan “quiérete”. ¿Pero de qué sirve si el que te lo dice no te quiere, no te respeta y no te admira?

No era yo

Estuve muchos años dormida siendo un zombie a quien la vida le lleva. Y así día tras día. Muerta aunque viva.
Ahora simplemente quiero paz y un poco de amor. Y ser feliz, a instantes y a carcajadas. A risas. Me quiero y estoy bien tal y como soy.