Tú sabes que las personas evolucionan, cambian, ¿No? Pues lo mismo pasa con los cuerpos, que a medida que crecen envejecen y se hacen más hermosos, más reales, más imperfectos dentro de aquella perfección que es imperfecta.
Y el hecho es que son cuerpos. Ni más ni menos. Con sus almas libres y corazones rebeldes. Que vuelan, que viven.
Con todo esto de las redes sociales aparentemos lo que no somos y queremos lo que no tenemos. Personalmente, me cuesta aceptarme, pero lo intento y hay días que lo consigo. Cuando soy yo misma, sonrío y me vivo, siendo muy mía. Hay otros, en cambio, que no me veo, que no puedo y me derrumbo. Pero la tristeza y el fracaso te hacen más fuerte, más tú, y te forjan un mañana más esplendido.
Digo que no puede ser: eso de ser tan irreal, crear una irrealidad paralela y fingir. ¿Pero de qué vamos? ¿Qué somos? Siempre queriendo ser aquello que no se es.
Generaciones, personas, mundos; abrid los ojos, no todo lo que veis es real y no todo lo que se dice es verdad.
Categoría: Escritos
Seres vivos
Hielo
Lo siento estoy bloqueada, y estoy recuperando la fe, poco a poco. Aquella que viene de golpe y se va de frente, cuando me mira, me escupe y me rompe. Estoy bloqueada. Lo he dicho muchas veces, pero si me lo creo y lo afronto, quizás, sólo quizás, lo supero. Pero, ¿El qué? No hay nada que superar, tampoco necesidad. Simplemente quiero un poco de paz y felicidad. Y seguir, mi vida, mi rumbo. Sin ti y conmigo, contigo y sin mí. Así voy; que vengo y me quedo, que me marcho y desaparezco.
Otra era
Siento que la vida me atropella; ella siendo bella. Que ya no avanzo, que me estanco, ahí, en cualquier banco. Sentada y no siendo; vacía y neutra. Rota y entera. Siendo bonita y, a la vez, fea. Y tantas cosas, y tanto. Y me pregunto yo, ¿Para qué? Para gastar: energía, dinero y paz. Quiero mucha cerveza y emborracharme como si estuviésemos en otra era; pasado o futuro. Uno muy lejano. Estoy delirando, derrapando. Miedo me da la vida, lo que me pueda deparar. Y ya no puedo, mejor dicho, no quiero; ciertas cosas, a ciertas personas. Arranco las palabras y las hecho en el vertedero. Abandono los actos, de fe. Me he venido abajo. Soy más suelo de cemento que cielo azul. Y qué locura, vaya ricura, de algo. No lo sé. No lo quiero saber.
Desigual
Y qué locura. No tenemos personalidad, nadie la tiene hecha y derecha. La construimos día a día, la vamos moldeando. Va cambiando, mutando. Y es curioso como unos imitan a otros y como los otros imitan a otros más. Porque si no copiamos lo que nos parece correcto y bueno, no somos y nunca seremos. Y estamos haciéndonos, construyéndonos. Y es bonito y a la vez no. Porque se plagia, y plagiar no es hermoso. Lo realmente hermoso es lo raro, lo defectuoso. Lo innovador; lo perfectamente imperfecto. Aquello real, no verdadero, real.
Extracto inexacto
Yo es que veo que la gente no entiende que son hombres, y mujeres. Es decir, que somos humanos -animales-, hambrientos de carnes, de huesos. Queriendo comer a cada momento, cuerpos. No es asqueroso, es natural, real. Lo que la raza humana no entiende es que somos unos descarados; de la vida, de los otros y de nosotros. Y que cuando hay una necesidad es muy necesaria. Ahora mismo no sé muy bien de qué estoy hablando, pero son como escopetas que cuando les das, disparan. Es como tener hambre y abrir la boca para comer si hay comida y, si no la hay, cerrarla.
Y es que la mentalidad, el pensamiento, ha llegado más allá de la racionalidad. De lo normal que se puede pensar. No me mires así. Hacemos más que somos. Y queremos más que amamos. Y es raro, es más que inhumano. Porque no lo somos, hemos superado el límite. Nos hemos pasado de listos. Qué negativo, qué delito. Tanto que hasta juzgamos las acciones y a las personas. Juzgamos las palabras. Juzgamos todo sin darnos cuenta de que no debería ser así.
Muy probablemente me he ido de un tema a otro y estoy mezclando ideas, sí. Pero no importa. Lo importante aquí es expresarse y respetarse. Mucho. Hecho que no es ni un hecho porque no pasa. Seguirá sin pasar.Mon amour
Si te escribiera yo los versos más bonitos de esta noche; los del amor, los del roce. Como ella anochece, y luego se enfría. Tan sola y tan bonita. Tan dulce y tan chiquitita que, desde lejos, brilla.
Ocaso
La luz que entra por la ventana durante el atardecer refleja que estoy sin ganas, sin ansias, sin ánimas. La ciudad me habla en plena calle o en medio de mi habitación. Me dice que busque, que cante, que baile y que viva. Yo estoy bien, y siento. Necesito otros aires, otros rumbos, otros caminos. Quiero. Estar contigo y sentirte muy de cerca y, que estando, seamos. Sin ataduras, sin porqués y con un después, otra vez. Cada día de nuestras vidas hasta el final. Y que este sea la muerte. Porque quiero compartir una vida entera contigo; me gustas, te quiero, te amo. Aquí y ahora. Allá y luego. Y ya sea en las Maldivas o en Barcelona. Feliz contigo, a todas horas.
Me he enamorado
Me he enamorado de ti, de tus flores que nacen de tu alma, de tu rostro, de tu mirada. De tus ojos negros que desprenden luz. De tu sinceridad y de tu buena vibra. Me he enamorado, y es tan hermoso. Un nosotros en el mar observando el atardecer. Y como caen las lágrimas del cielo, y como cae la luz en el ocaso. Y como te quiero yo, y como me gustas tú; y estar tumbados en la parte trasera del coche. Y qué locura; la desnudez. La tuya. De tu corazón. Las sábanas blancas y un poco de pasión. Un revolcón y dos y tres. Y a pesar de todo estar y ser. Seguir, sentir, vivir.
Corazón partido
Aquella tarde fuimos a la playa, y pasaron tantas cosas que, entre ellas, algo marcó mi corazón como muchas otras. Fue un sinsentido, un «jódete amiga» muy bien enfocado. Una risa, un disparo, una bala en dirección al pecho. Y luego paz. Ellas no sabían, y no saben, lo que siento actualmente. Lo que descubrí luego de entender que aquello ‘ni pa’ lante ni pa’ trás’. Porque nunca me llegué a enamorar de él, de aquel chico rompecorazones. No logré conocerlo, simplemente me creé una imagen falsa; como una ilusión óptica. ¿Cómo podía conocerlo si nunca llegué a entablar conversación? Las personas se conocen, se descubren, hablando, mirando, tocando y sintiendo. Y, con él, nada. Cero.