Categoría: Escritos

  • Expresarse

    Quizás necesitaba sentir un «hazlo», pero yo me explayé más de lo normal expresando algo que, tal vez, no le interesaba. Me enfoqué más en mí -egoísmo puro- que en la otra persona. Era una necesidad de expresar aquello que mi mente estaba intentando cavilar, que mi corazón expresaba sin razón.

  • Deseo

    Futuro.
    Y me dijo si podíamos quedar, yo estaba hecha un percal. Un ovillo era mi corazón y un desastre bien grande mi pelo. Y mi rostro y mi pensamiento. El sentimiento estaba bien puesto, en su sitio. El momento, año y medio, de sentir y quererlo. De estar con él y ser juntos, era y es magia. Y qué gracia, qué risa, qué arte.

  • Mi arte

    El mundo, el mío, está demasiado quieto. Tranquilo y sereno. Y, ahora que es verano, no hay manera de vivir. Antes tampoco lo hice, me llevaba la corriente. Actualmente puedo hacer aquello que quiero. Lo hago, pero cuesta. Y nadie -nadie- dijo que sería fácil ni difícil pero yo me veo en un momento que no es ni instante. Y amo tanto esto, que no. No.

  • Impasse

    Soy piedra.
    Me he convertido en un bloqueo, y no porque quiera sino porque siento. Ya no describo paisajes, ni sensaciones, ni personas. Porque me he convertido en piedra -dura-.
    Pasé de leer Blue Jeans, a mis quince años, a Paul Auster a mis veintinuo. Y ha sido un cambio -radical-. De no entender nada a entenderlo, de no sentir a emocionarse hasta con aquellas palabras amontonadas una detrás de otra formando, y creando, aquello que se dice un libro con sus buenos peldaños. Que aunque estén rotos y agrietados y desgastados, son. Todos juntos, todos compuestos. Y hace tiempo que quería escribir algo, una historia, pero no me salen las palabras. Y mira que tecleo, que me muevo por el teclado, pero bailo torpe, a frenazos y acelerones.

  • Rosa

    ¿Cómo se escribe sobre la soledad? Sobre el sentimiento de ver el mar ensombrecerse y oscurecerse, arrancar y echarse hacia atrás, por miedo al rechazo. A ser distinto y, a la vez, bonito. Porque está tan solo y tan poco acompañado que me derrito ante él. Y aquel pensamiento de «me siento bien» cuando estás allá presenciándolo.
    Y llega la noche, la luna llena sale a hacer su ceremonia y, luego, brilla. Reluce tanto cuando ella llora, digo, la chica. Y tan pequeña que se divide en pedazos y acaba convirtiéndose en cristales rotos.

  • Brujo

    Que los prejuicios son muy malos, y la mala hostia que tengo yo te mata a muerte. Que sé que quieres romperme, a pedazos. Y a regañadientes intentas hundirme. Que sepas que soy fuerte, que me he cansado y estoy harta de las sandeces. Así que agárrate bien los huevos y echa pa’ lante. Arranca. Jódete; soy humana y las rompeolas me acaban resquebrajado, quebrando el corazón en pedazos pequeños, pero, oye, no hay cojones de que me mires a los ojos fijamente y me digas: Te quiero. Que yo lo sé, y nadie más. Y no hay mejor momento para hacerlo que de frente. Pues te diré que no, que estoy satisfecha y que adiós. Que lo pases bien allá donde vayas que yo no estaré.

  • No será real

    No debes, puedes, preguntarle a una persona si está bien porque, obviamente, te responderá siempre que sí y eso no es la verdad absoluta.

  • Alma fugaz

    Sé que voy corta de vida y soy fugaz de alma. Que siento más que hablo y que lloro a cántaros. Que me ensombrezco poco a poco y río a carcajada limpia.

  • Escritura

    Por fin me puedo dedicar más a esto, a lo mío, a mis sueños. Sentir lo vivido y expresarlo con palabras. Es hermoso como la vida y doloroso como la muerte.