No escribo siempre de amor, para aquellos que os estéis preguntando de qué va ese dolor. Pues, leed (entre líneas), dejaros llevar. El corazón os guiará haciendo que os perdáis. Sí, es duro porque no se toma una decisión sino que uno mismo se deja llevar. Instinto y pasión (carnal). Vivir entre palabras y ser verbos para no serlos. Una acción sin acción es un movimiento en vano, sin sentido y vacío. Porque te hablo de letras, de literatura y de sentimientos llenos de caos, de mar y arena. Un poco de serenidad y mucha sal para curar las penas. Para sanar.
Categoría: Escritos
Borrar(se)
Borrar y escribir. Y un té. Dolor de estómago, sentir y no ser persona. Caminar sin detenerse a observar el paisaje. Ser más cuadro -arte-, y un desastre. Mi sastre (yo) ya no me cose las heridas porque se quedan abiertas. Sufrir el latido del corazón (abierto). No hay forma de que se tranquilice. En bucle la ansiedad. Hay veces que se pausa pero ese segundo es tan corto que no sirve. Que ya no se respira paz.
Café y amor
Café, y escribir. Vivir en un sueño que se va convirtiendo en realidad y que no deja de ser algo increíble. Porque a tu lado, amor, vuelo. Cuando entrelazas tus dedos con los míos. Cuando me abrazas y siento tu corazón palpitar. A cada instante, cada detalle cuenta. Es tu sonrisa, tu forma de caminar, cómo me miras, te acercas, me agarras la carita y me besas. Es un «Te amo» por cada segundo que pasa. Es quererte des del amanecer hasta ¿Cuándo? Ojalá sea eterno. Que aunque sea efímero sea firme, loco y lleno de cariño. Caminar por las calles de la ciudad. Que tú eres de allí y yo de aquí pero, ¿Y qué? Se puede porque se quiere. Porque nos queremos.
Historia
Se me hace difícil escribir(la).
Una historia que da miedo,
que frustra,
duele
y va matando lentamente.Amor tóxico
Ese tipo de amor es tóxico, insano, doloroso y destructivo. No sé, no entiendo, como sigues ahí, enganchada a él. Te comprendo, yo también estuve en esa situación. Y dolió porque fue una ilusión óptica: cuando la puerta se cerró me estampé contra ella. La desilusión llegó y, con ella, la incomprensión y los porqués. Pero él ya no estaba, ya no. Así que, decidí cerrar mi corazón, encerrarme.
Sanar
Había una vez,
una niña que se convirtió en mujer.
Llena de cicatrices, de dolores y desamores.
Entonces, un día, apareció él para cambiar su pensamiento, su forma de sentir y ver el mundo.
Hermoso.
Ya no era autodestrucción;
sino comprensión,
empatía,
valentía
y amor mutuo.
Sanar, simplemente, sanar.


