y las palabras no te salen. No sabes cómo continuar, necesitas un cambio, algo distinto para poder avanzar. Pero no lo encuentras, no está, inexistente. Aun así, lo intentas y, sino, lo dejas apartado a un lado. Aunque quieres seguir intentándolo, no te quieres rendir. Y las palabras siguen saliendo de tus dedos pero no son las que tú quisieras, son otras, diferentes, atrás se quedan, no alcanzan la profundidad que quisieras darles.
Categoría: Escritos
Desde mi ventana
La cabeza me retumba las orejas, aun así observo el paisaje que se me ofrece desde la ventana. Un sol resplandeciente iluminando las copas de los árboles. Sólo veo verdor, aunque un poco de blanco, negro y marrón también, pues hay dos bloques de edificios y un hotel, el Sabadell. Simplemente puedo leer la primera palabra «Hotel» y las tres primeras letras «Sab», grandes y gruesas, de color blanco. El cielo es azul celeste, uniforme, lo observo.
Rompiste mi muro
normalidad
Me cuesta levantarme de la cama, pues el sol aun no ha entrado por la ventana y la oscuridad me deslumbra en sueños. Después de poner un pie en el suelo, y el otro también, camino, medio sonámbula, hacia el baño y, cuando salgo, me dirijo a la cocina. Allí me preparo un vaso de leche con Neskuik y cereales Special K. Me encantan los grumitos, chispitas, de chocolate, o como se llamen, yo los llamo así. Al terminar, lo recojo todo y me dirijo a mi habitación para encender el ordenador y escribir en este blog este post. Y no termino aun, hago una pausa, pues me voy a la ducha. Allá dejo que el agua moje mi pelo, haciéndolo nuevo, en otro mundo, el mío, donde me sumerjo. Seguidamente de ducharme, vuelvo al post y allí termino la última frase, esta que estás leyendo a continuación.
Pienso y siento
Pienso que me estoy perdiendo, perdida me siento.
Siento que te quiero, querida no me siento.

Correspondencia
Tengo tan mala suerte que si me tirara a la vía de un tren, éste pararía justo al punto del impacto. Sí, sería tan deprimente. Y me pregunto ¿por o para qué? ¿por qué no prefiero vivir? Pero con ese sentimiento de melancolía, de vacío entero y eterno. Me pregunto cuando se detendrá. Tal vez, y sólo quizá, cuando su amor sea correspondido.
volver
El dolor a veces lo dejas de lado para no regocijar en sus entrañas. Mis ojos se cristalizan, no quiero llorar otra vez. Ya lloré demasiado, parezco un pez. El que se sumerge entre las ranuras del océano. Y quiero desvanecer, volver a ser.
Pienso, que voy a coger una manzana para llenar mi vacío, vacilo, pero desisto, es absurdo.
Sonríeme
Me veo pequeña, diminuta.
Me observo, delicada y torpe.
Sonríeme, otra vez. Necesito ver tu sonrisa, sentir tu contacto, tus caricias.








