Categoría: Escritos

  • Hoy, ayer, mañana

    Hoy no me he levantado,

    me he quedado,

    rasgando el alma,

    cosiendo el corazón.

    Y, cuando por fin,

    he puesto un pie

    delante del otro,

    me he caído.

    Ha sido,

    una caída fuerte.

    Me ha costado comer,

    por eso, las entrañas,

    se han quedado vivas y no muertas.

    Me he hecho tres orgasmos

    leyéndome un libro regalado.

    Y, después, no he sentido nada,

    vida.

    Azul y celeste,

    amarilla y naranja,

    negra y estrellada;

    me matas cada mañana.

  • Des

    Aliento,

    un orgasmo lento,

    después, rápido.

    Bésame,

    muérdeme.

    Que sé que eres un duende,

    escondido entre las des.

    Des de desesperación.

    Una canción sofocada en tu alma,

    cansada, agotada, ¿verdad?

    Sólo abre los ojos y sal a volar,

    corre,

    córrete,

    y vive.

  • Audaz

    ¿Por qué han puesto relojes?

    Deteniendo el tiempo en cada bala perdida.

    Cálame hasta los huesos, sesos enternecidos, o sexo, humedecido.

    Sé que te corres con mis palabras,

    que corres, quería decir.

    Leyéndolas, saboreándolas.

    Son expertas ¿eh? Porque salen, así de simple. Yo me pierdo en ellas, retumban mis sirenas por ti.

    Ahora te has perdido, lo sé.

    Sólo te diré que, estas, son mis senos que, a conjunto con mis gemidos, vuelan por ti.

    Relojes para alcanzarlo todo.

    Balas perdidas, son dardos, como besos.

    Humedécete, bien bien, córrete, lámete, quiérete.

    Palabras, disparadas en silencios.

    Saborea mis labios, los vas a echar de menos, o de más. Qué se yo.

    Sólo sé audaz.

  • Cóseme

    Cóseme las alas.

  • Matan

    Lo que no sabes,

    amor,

    es que soy de antemano,

    que lo escribo todo en vano.

    Que amo,

    con las palabras

    salidas de mi órgano

    principal.

    Y es que, hay cosas que no cambian,

    y esas matan.

  • Amor

    Tú y yo,

    -nosotros-

    desnudos entre sábanas

    mientras suena Amy Winhouse.

    Haciéndome polvo,

    mordiéndome,

    besándome,

    queriéndome

    y amándome.

    Ceniza y a la vez flores,

    margaritas.

    Jadeos y sueños.

    Manos, uñas, y descaros.

    ¡Oh sí, amor!

  • Muy personal

    Tanto como,

    ¿tú o yo?

    ¿Los dos?

    ¿Nosotros?

  • Somos, seremos

    Ya no quiero amor,

    sólo sexo.

    Quiero que me mires con deseo,

    que me transmitas anhelo.

    Quiero ser tu cisne negro,

    que se convierte en blanco por las noches.

    Quiero que te derritas,

    que se me manchen las braguitas.

    Quiero ser tu Ron más dulce,

    quiero darte sexo en verbena.

    Porque el amor ya ha llegado,

    el amor ha derrumbado,

    arrasando,

    rompiendo,

    amando.

    El amor se ha convertido en sexo.

    Un hecho,

    sin firmar

    pero sí pactado.

    Eres,

    soy;

    somos.

  • Soledad

    Sólo, recuérdame en tus

    noches más frías,

    marchitas.

    Anhélame.

    Deséame.

    Búscame.

    Y bésame.