Categoría: Escritos

  • Felizmente ahogada

    Me siento dentro del mar,

    tristemente feliz,

    felizmente alegre

    y alegremente salada

    por estar enamorada.

    Estoy hechizada,

    gracias a ti.

    Porque nos queremos, nos amamos.

    Y eso es recomponerse en un momento instantáneo.

    Que nos romperemos, lo sé.

    Que te romperán, también.

  • Panorámica inmortal

    Me derrumbé de camino a casa. Estaba atardeciendo y la lluvia ya había amanecido hacía rato, cayendo encima de mi ropa, chocando paulatinamente. Me sentí ignorada, incomprendida y poco querida por mi familia. Así me sentía, así me hacían sentir.

    ¿Por qué era tanto caos? ¿Por qué era tanto desastre? Yo, tan desalmada y marchita. En mi soledad me desintegraba. ¿Qué pensarían los demás? Otra depresiva loca.

    Simplemente mi corazón estalló, mis ojos se cristalizaron -paisaje borroso- y mis pestañas se mojaron.

    Tristeza, has venido a mi alcance. Y ya no puedo deshacerme de ti. Te tengo intacta en mi alma.

  • Ahogamiento

    Demonios, oscuridad y noche.

    Me pasa que la vida me decepciona, estoy triste y me quiero emborrachar. Morirme en un latido de dolor.

    Porque no puedo más. Harta. De vosotros. Del mundo. De todo.

    Necesito soledad y mucha música.

  • Flores disecadas

    Y qué vas a saber de una flor marchita,

    y de una flor medio florecida.

    Qué vas a saber de una flor disecada,

    y de la aplastada.

    Así es como yo denomino a los corazones.

    El cielo, azul, brillaba. No se arrepentía de como resplandecía a la luz del sol, porque era celeste y muy vivo. Allá mismo había un ramo de flores encima de una mesa. Disecadas ellas, desalmadas sus almas. Era un bonito atardecer. Libre, y solo. Demasiado, intenso.

  • Versándote

    Y no quiero caerme,
    ni romperme,
    ni perderme.

  • Quebrantamiento

    Tengo miedo a salir mal herida, del corazón.