Y dime, amor propio, ¿Qué es de nosotros? De nuestros huesos, rostro y manos húmedos. Llenos de sangre, de sudor y dolor. De perdedores que quieren levantarse pero les gusta tanto el suelo que acaban arrastrándose. Esa soy yo.
-Esa, soy yo-.
Y dime loca,
pero ya no quiero seguir.
Aquí mi derrota ha llegado y siento que la de todos, los otros, también.
Autor: perezitablog
Derrotados
Sombras
Las sombras,
las sombras me persiguen.
Me hablan,
me cantan
diciéndome que estoy pero que no soy.
Hay momentos,
hay instantes,
parecidos y predecibles.
De otros ni te hablo,
porque no hay forma de describirlos.Dolor interno
Otra día, otra etapa, otra vida secuenciada.
E ir haciendo; cayendo o volando. Una acción más que otra.
Miro, observo, lo que hay allá en la lejanía a través de mi ventana: dolor.
-Aquel que hay en mi interior-.Jodido brillo
Las mañanas abruman,
angustian.
El sol, como cada día, aparece.
Más allá del cielo, diciendo, haciendo creer que siempre hay un motivo para brillar, para darle luz a la vida.
Yo ya estoy cansada de lo mismo;
de las mismas personas,
de las mismas caras,
de los mismos recuerdos.
De pasados y presentes que son rebeldes sin causa.
Porque ya no hay indicios de seguir,
si todo es parecido, similar.
Ya no se sale de la regla, no es anormal.
Quiero locura,
bailar
y sanar
-hacia dentro-.Literatura
Empápate de literatura, de la lluvia de palabras que caen como cascadas.
Adéntrate, aventúrate, a un nuevo mundo.
Pero antes vive o, mejor aún, sueña.Cansancio
Estoy cansada de todo.
De lo que se mueve,
de lo gris y lo colorido,
Del cielo, las nubes y las flores.
De mi día a día,
de mi vida.
De la música y del arte.
Y también de mí.
Del mundo,
de las personas,
de la tristeza
y de la alegría.
Estoy harta.Cicatrices
Estoy llena de cicatrices incurables, porque son tan profundas que no se ven, y escuecen. -Duelen-.
«Cuanto drama, princesa. Sube la cabeza que se te cae la corona», leí por ahí.
Las bellas damas no existen y no es que camine cabizbaja porque sí.
Se creen que el dolor es creado por amor al arte y, aunque a veces pasa, otras no.
Muchas escritoras escriben porque sienten, tanto, que ya murieron tiempo atrás. Están ofuscadas, entristecidas.
Tanto, que olvidan que la vida es bonita.El hilo rojo
El hilo rojo.
Jodido.
Que se tense hasta romperse de una vez por todas.
Me está fastidiando.Corazón frío
Cuando mi corazón se enfría,
cuando me congelo
y el hielo penetra en mi día a día.
Después de cada terremoto
-pensamiento inerte-
muero en el acto y en seco.
Derrapando por el hilo de la cuerda floja,
que afloja.