Autor: perezitablog

  • Suspiro

    A veces la vida se pausa un instante;
    por un tema personal,
    por una enfermedad
    o, simplemente,
    por un suspiro.

  • Martes

    Marte(s),
    con ese de soñar
    o saltar.
    Y caer y sufrir.
    Porque después de una ilusión viene la decepción.

  • Corazón alocado

    El pelo alborotado sin lavar desde hace días, igual que el corazón; alocado.
    Y qué bonita es la vida cuando miras por la ventana y observas la brevedad del amanecer. No hay nada más hermoso que sentir palpitar el tiempo, casi pausado y que no pase. Que se detenga, ahí, en un invierno fugaz.
    Porque las hojas ya no están y los árboles se mueren de frío.

  • Ni textos, ni corazón

    No tengo ya textos,
    no tengo frases
    ni palabras.
    No surgen,
    la inspiración se fue.
    Vete a saber donde.
    Sólo quiero fluir con las letras,
    que vengan y se queden.
    Que no se despidan de mí porque sí.

  • Frases entre pestañas del alma

    Entre leyendo las frases de mi corazón.

  • Miedos

    ¿Cómo alimentáis vuestros miedos, vuestra ira?
    Los lobos que salen del alma,
    de aquello oscuro,
    negro
    y roto.

  • Mujer empoderada

    «Ser una mujer de éxito» no debería ser una meta a alcanzar o lograr. Porque cada una es como es, cada una hace lo que puede, debe y quiere. Somos distintas, porque somos personas, somos humanas.
    El éxito es muy relativo: para una el éxito puede ser conseguir un trabajo y para otra conseguir al fin quererse y tener una autoestima estable. Por lo tanto, para cada mujer el éxito no es el mismo concepto y varia. Aún así, hay mucho tabú, muchos límites y trabas que nos ponemos por simplemente pensar que debemos alcanzar algo. Y sí que es cierto que si nos ponemos unos objetivos seremos más productivas y nos sentiremos mejor al lograrlos.
    Lo que quiero decir es que una mujer de éxito no existe. Es como algo que hemos creado a lo largo del tiempo creyendo que tenemos que ser algo y llegar a alcanzar ese perfil de mujer.
    Por lo tanto, todas somos válidas, todas nos merecemos ser queridas -por otros y otras y por nosotras mismas-.
    Así que tenemos que apoyarnos, querernos y empoderarnos entre todas nosotras porque sino, ¿Quién lo va a hacer? ¿Quién mejor que nosotras mismas? Tenemos que ser un ejemplo a seguir para siguientes generaciones. Enseñar, desaprender y volver a aprender. Y, sobretodo, cambiar la sociedad, su forma de pensar, de actuar y de vivir.

  • Ya morí ayer

    Hace días que no hablamos,
    ni tú ni yo,
    ni con el espejo.
    Me muero,
    de hecho,
    me estoy muriendo.
    Ya morí ayer.
    Es tarde para reempezar,
    para volver,
    para querer(se).

  • Ramo de flores desnudo

    Es cierto que te vendrán muchos palos,
    pues cógelos y haz un ramo sin flores ni hojas.
    Porque a veces la belleza no es lo que uno ve sino lo que su alma refleja.