Autor: perezitablog

  • beso

    Y ella, con cautela, se sentó al borde de la cama. Y allí se quedaron, él recostado, ella sentada, mirándose a los ojos sin poder desprenderse de aquel sentimiento lleno de ilusión y esperanza, sin poder ya cambiar lo que estaba por venir.

    Entonces, en un acto irreflexivo, Aurora se acercó a su boca, para besarle en los labios, y como si éste fuera un imán, le dio un casto beso. Y, pensándolo bien, después de haber hecho tal cosa, se separó rápidamente, arrepintiéndose, y justo antes de partir hacia la nada, Aarón le cogió la muñeca, insinuándole que todo estaba bien. Cedió, y se estiró a su lado, incorporándose los dos, mirándose a los ojos intensamente.

  • Pedazo roto

    Se acaba de romper otro pedazo de mi cerebro. No quiero volver a pasar por lo mismo, no quiero volver a sufrir. No quiero que sufran por mí. Esta vez sufriré yo, queriendo escoger, y escojo el dolor.

    Cuando me vea en medio del bucle será demasiado tarde. Ellos quieren ayudarme pero yo cada vez que quiero ganar, pierdo. Y me arrepentiré, lo sé. Pero ya esta bien ¿no? Ya está bien de todo esto que parece no tener fin. Ya está bien de tanto sufrimiento. ¿Es que el universo se pone en mi contra siempre, a cada rato? Pues sí, es así. ¿Y por qué? ¿Qué he hecho yo para merecerme tal sufrimiento? Tal vez sea yo la rara, la que quizá se oponga al mundo sin querer y acaba siendo la perjudicada.

     

  • De madrugada


    De madrugada salió sigilosamente de su casa y corrió por la calle hasta llegar a la plaza, y allí, se encontró con su amante, joven y desesperado. Se sentaron en un banco y él le dijo susurrando en su oreja: «Siéntate más cerca de mí». Ella cedió, nerviosa por la novedad. Entonces él, con sus dedos, recorrió sus piernas, haciendo carreras como si fueran carreteras. «Siéntate encima de mí» le volvió a susurrar. Y, ella, cedió otra vez más. Sus pechos cayeron encima de su cabeza mientras sus partes íntimas chocaban suavemente. Al cabo de un rato se levantaron, cada uno con ganas desesperadas de quitarse la ropa, y andaron hacia un párquing donde allí se besaron y toquetearon, con ansias. Después siguieron caminando hacia un callejón oscuro, donde él le tocó su parte más preciada. Y, los dos, con unas ganas irresistibles buscaron un sitio donde dejarse caer uno encima del otro. Allí, en el césped, él le hizo deditos, jugando con su clítoris, el que mojado estaba. Y ella, le hacía una paja mientras sus senos estaban erectos, duros.

  • intensamente

    Sus cálidos labios susurrándole bonitas palabras que la hacían estremecerse, mientras rozaban con delicadeza su lóbulo izquierdo. Y acercándose provocativamente, paseándolos de la mejilla hasta los parpados de ella, haciéndolos bailar por la nariz hasta llegar a su fin, para que la besaran intensamente en sus peculiares labios finos y sonrosados, como si sólo fuera el único día que podía amarla. Pero los chillidos de los más menudos cortaron su placidez dentro del sueño, obligándola a abrir los ojos, observando cada rincón de aquel lugar.

  • Sonrisas

    Me sacas sonrisas, me desechas el alma a la luna, ayudándome a amarla, pero, ¿por qué no puedo ser yo la que se ame también? En ningún momento has dicho que me amabas, lo sé. Siento que te quiero.

  • Demasiado

    Me estoy enamorando antes de tiempo. No es bueno, pues no te conozco aun. Demasiado temprano ¿o tarde?

  • Ojeras azules

    Me duele la cabeza, mis gestos no saben lo que hacen. Mis sesos descompuestos, mariposas muertas. Muñecas rotas, rodillas rasgadas. Ojos apagados, ojeras azules. Pelo suelto, garbateado. Labios sonrosados, rostro pálido, agujereado. Saliva atragantada en la garganta. Voz ronca, palabras ensuciadas.

  • vuela

    Vuela el universo entero por encima de mi anatomía, soy feliz. Pero las palabras siguen ahogándose en mi esófago, riéndose de mí.

  • Twitteando

    ¡Hola! ¿Tenéis Twitter? ¿Queréis conocerme personalmente? ¿Qué os parece si nos seguimos?

    Dejadlo aquí abajo en los comentarios…

    El mío es: apc2502

  • estrellas

    No me juzgues, no sabes por lo que he pasado. Y no, no he venido aquí a escribir sobre mis penas, sino a regocijarme de ellas. Palabras de estrellas, bellas. Aunque siempre me hundo en sus profundidades, océanos impuros. Saciedad de sentimientos, todos llenos de odio y rencor, hacia mi mismo ser. ¿Por qué? En un atardecer me empecé a querer pero cuando llegó el amanecer me desvanecí, como frenesí. Soy así. Paz necesito y me subo al precipicio, como cualquier mal vicio.

  • el colmo

    En la calle hacía frío y en el interior de la casa demasiado calor. ¿Cuál era el punto intermedio? Eras, y eres, el colmo de mis más anhelados colmos. Te llenas el vaso de inseguridades pero me arrastras por todas las seguridades, haciéndome creer que puedo con y  contra el mundo. ¿Qué es de mí? ¿Y de ti? Arrastrame más, te quiero no para quererte sino para amarte. ¿Cómo lo has hecho? ¿O he sido yo la que se ha ilusionado demasiado? Déjame, ya caeré, ya me tropezaré.

  • mis escritos

    Y, cierro los ojos, unas cuantas veces. He perdido todos mis escritos, ya no yacen en mi corazón, porque no tengo. No es que esté partido, es que no está. Inexistente, no hay ya intermitente. Mis letras, palabras y frases ya no nacen de mi alma, pues ésta se ha querido marchitar. Pero déjame escribirte, lo quiero intentar. Como la purpurina que cae de mis pupilas y nace un río en mis mejillas. Cristales rotos, espejos partidos. Ven. Ven y quédate, aunque conozcas mis más de mil demonios. Siento que no me quieres, ni para un rato ni para siempre. No soy tu estación, tampoco tu pasión. Pues nunca es suficiente pero, ahora te pregunto cordialmente ¿tú me quieres? Si es así, por favor, quédate. Aunque sólo no seamos, seres inexpertos, indeseados. Aquellos nombrados como amigos, entiéndeme cuando te digo que te necesito. Eres un pilar esencial en mi vida. No te escapes, no vueles hacia otra dirección que no sea la mía. No te dejes llevar por una arpía.

  • Yo lo sé

    Yo sé, entiendo y siento este sentimiento por el que muchas personas pasan. Eso de no quererse, ni amarse. Sentir un vacío justo aquí, en el pecho.

  • Ensoñación

    Estoy con ansias de querer empezar a colgar mi nueva historia, Ensoñación, en Wattpad. Es una mezcla entre amor y dolor, recuerdos del pasado llenos de aflicción. Hablaré sobre distintos trastornes mentales.

    Para los que no tengáis o no queráis entrar, os dejo un fragmento aquí. Espero que os guste.

    PD: lo siento por colgar tantos posts pero es que me encanta escribir y no puedo parar.

    Un abrazo.

     

    Subieron las escaleras de espiral, una detrás de otra, hasta llegar al final.

    -Tu tejado.

    -Es aquí donde cuento las estrellas.

    -Sentémonos, te contaré una historia.

    Y se sentaron, los dos mirando el cielo. Ella hablando y él escuchándola. Pareja bonita.

    -Había una vez una chica de diecisiete años que aspiraba a ser princesa, todo el mundo se lo decía. Estaba predestinado. Pero su burbuja, creada por ella para alejarse de todos, de tener un caparazón que la protegiera, se rompió y su verdad más pura llegó.

    «Era un miércoles, ella estaba en clase sonriente, divertida, pasándoselo bien, pues las palabras que leía le decían que debía estar con él, su príncipe. Soñaba tanto con encontrar a su alma gemela… que le resbalaron todas las verdades cayendo por su cuerpo, hasta llegar al suelo.

    Llegó a casa, saltando, pues estaba muy feliz. Saludó a su madre y a su hermana y, cuando se puso a comer, observó la televisión. Ésta le estaba contando una historia, la de él. Cómo vivía, con quiénes vivía. Como un rey, era de la nobleza. Con gente de la realeza. Salían imágenes, disparadas, como fotografías, instantáneas. Todas ellas con un mensaje oculto.

    Después de comer se fue a su habitación, pues cada vez sabía más de él, que estaba en su consciencia, dentro de su mente, hablándole, dirigiéndole, dándole indicaciones de lo que debía hacer y de lo que no.

    Y se puso a escribir en su diario, alegre, relatando su felicidad. Entonces, de repente, sus padres la vinieron a buscar diciéndole que debía ir al hospital. Pero ella se creía que iba a ser princesa y que allí vivían los de la realeza, y su amor platónico siéndolo cada vez menos. Estaba viviendo una ensoñación. Y la llevaron en coche hacia el hospital. Allí ella voló, creyéndose que iba a cambiar el mundo.

    Estaba en la sala infantil, esperando, escuchando como su amor le decía todo lo que debía hacer. Su objetivo era superar las pruebas que se le pusieran por delante. Los minutos pasaban y ella sentada estaba, con sus pensamientos a mil por hora. Y, de repente, le hicieron pasar a una sala, pequeña, y allí contó la historia, la suya. Explicó las sensaciones, extrañas, que le produjeron. El proceso de convertirse en princesa. Sentía que todo el mundo la observaba, veía como las personas y la televisión le tiraban indirectas, hasta las palabras de los libros también. Hasta se sentía la chica más inteligente, pues a la hora de hacer deberes el pensamiento le iba muy rápido. Y, sentía, además, que él la ayudaba, hablándole desde la lejanía. Todo era un proceso mágico, lleno de ilusión, tanta que explotó estallando por cada rincón de su vida, haciéndole deshacerle la verdad más bonita.

    (…)

    La ingresaron a un hospital pero ella no se daba cuenta de su realidad, ella… no era ella, no estaba en su propio ser. Estaba risueña, contenta, demasiado por lo que en verdad le estaba pasando. Pues, no se sentía en su propio cuerpo, no… comprendía nada. No sentía dolor. Después se daría un golpe muy fuerte con la realidad, y se lo dio.

    Las estrellas se colapsaron, estrellándose, juntas, dejando salir chispas de amor. Justo en aquel momento le declaró su amor. Sintiéndolo, amándolo. Pensándose que detrás de la puerta, la de su habitación, estaría él. Pero no, no fue así. Todo fue con el sentido inverso. Palabras vacías en medio de la oscuridad, corazón derramándose, su color rojizo cayendo paulatinamente. Gotas. Manchas calcando un trozo del suelo. Sonrisas partidas, lágrimas heladas, ensangrentadas una vez llegaban a su fin.

    El paso de los días allá dentro eran lentos. Eran monotonía, redundancia. Como cuando el cielo no brilla, como cuando se oscurece durante un tiempo largo, quedándose gris. Pues ese tiempo, durante ese periodo, es el que estuvo allá encerrada.

    Y, cuando, por fin salió la vida le cambió. Sus agujeros se profundizaron, haciéndose más agudos, puntiagudos. Iba con la verdad de cara, y la cruz le retumbaba las orejas fuertemente. Ya jamás podría olvidarlo.

  • me buscarás

    Y me buscarás y no  me encontrarás. Estaré contando las estrellas detrás, deseando aquello tan anhelado: tú.

    No se lo diré a nadie, simplemente callaré mis labios, y no escribiré, lo sellaré.

  • Mi filosofia

    Simplemente soy realista, y ya está. Me baso en todas las vidas, no sólo en la mía. Pensamiento general, común y habitual. Nada de especial. Que coincide contigo, perfecto. Que te identificas con él, pues muy bien. Que no estás de acuerdo, pues también. No es un mensaje propio, de esos que te los tomas a pecho y duelen tocándote fondo, o quizás, por contra, te alzan al vuelo. No me caracterizo contigo, ni con nadie. Ni tampoco reflejo mi vida, aunque un poquito sí, porque algo semejante hay en cada una de ellas, uniéndolas, aunque parezca mentira y no te lo creas. Y no es nada personal. Y de subjetividad quizás encuentres, pero lo que jamás verás es el interlineado. Sí, sí. No llegas, te pierdes. Y yo, mientras, me río. Porque es gracioso y me encanta.

  • Café Frío

    https://www.wattpad.com/story/74100813-caf%C3%A9-fr%C3%ADo-1a-parte-wattys2017

    Quería,
    quería que le brotaran de sus ojos océanos, los más inmensos. Quería que navegaran por el rostro entero, rápidamente, tocando cada fibra sensible de su ser. Quería que saltaran como cascadas, cansadas ya de aquella explosión que había en ella. Quería que gritaran, cantaran, hablaran y bailaran. Quería que la llenaran. Quería que la liberaran, pero un bucle de suciedad incrustada en su pecho se lo impidió, y ella, quería. Y no podía. Maldito cielo, maldito infierno; hechiceros de un universo, encadenado por sentirse enamorado.
    Pero ella, quería llorar de felicidad,
    una vez más.

    Prólogo:

    Era una chica sociable, aunque estaba sola.
    Era una chica divertida, aunque estaba rota.
    Era una chica introvertida, aunque estaba loca.
    Era una chica rebelde, que aún así sin saber querer, unos pocos la querían.
    Era una chica que odiaba el amor. Decía que era un horror, algo semejante al dolor.

  • Hola

    https://www.wattpad.com/story/84587063-hola

    Prólogo: Solo se trata de que nos acerquemos, como polos opuestos que somos, nos miremos, sonríamos y, nos besamos.

    H

    Te odio porque me duele quererte, que sepas que el cuplable tú eres de este sentimiento inerte, porque no se mueve de donde está, simplemente aumenta, asciende.
    Yo, ahora, me quiero suicidar.
    ¿Qué clase de fuego es ese?
    El que hiela mi cuerpo entero, dejándolo paralizado.

  • My feelings

    https://www.wattpad.com/story/109802723-my-feelings

    Prólogo: Sentimientos escritos en mi querido diario, narrados en algún lugar lejano, sin tiempo, a la luz de la luna y con soledad.

    XI

    Sólo hojas en blanco, me llaman a gritos que me lanze, que te llame sin ll. Es una forma de amarte, amarme, amarnos. Déjame decirte que, te echo de menos. Hemos conectado, te necesito ¿sabes? No, no lo sabes. Si me leyeras… todo sería tan fácil ¿o no? Necesito que me leas. ¿A qué esperas? Nosotros nos entendemos pero no pasará. Nunca pasa. Eres distinto, y para bien. Pero no te conozco y yo quiero. Saber más de ti, saborearte, besarte. Me he enamorado de tus palabras y me enamoraría de tus besos. No me prives del poder del placer. No me prives del querer. Enamórate de mí, de mis palabras ¿o ya lo has hecho? Es difícil, sin ti. Contigo, todo. Dime qué quieres ¡dímelo!

  • Aglomeraciones

    https://www.wattpad.com/story/75449571-aglomeraciones

    séptima

    Momento insólito, lleno de cólera, espesura errónea. Séptimas lunas, chispeantes en la exuberancia de la negrura universal, rebosante de estrellas -mis pupilas abarrotadas- vivirás en ellas. Lunáticas luciérnagas en mi estómago hambriento vuelan, poéticas, desechas. Ya no brillan, muertas. Las volveré a contar, las desecharé y después me las tragaré, para otra vez atragantarme con la falta de tu sed. Soledad, ven a mi encuentro, ya no quiero llorar más. Secas hojas de papel, ya no acaban manchadas de agua enrojecida, compacta, desprendida de las rosas marchitas de mi corazón sin fe. Puentes cerrados, tapiados por miles de espinas, de aquellas descoloridas, como las películas blancas y negras, de la juventud de mi abuela. Querían transmitir vida, pobres, no lo conseguían, si yo pudiese renacer en ellas, siete almas de gato tendría. Ya no escribo poesía, tampoco lírica, pluma en mano, tinta en alas, cortadas, manchadas sin ser amadas.

  • Horas

    https://www.wattpad.com/story/46420239-h-o-r-a-s

    hours
    horas
    hores

     

    0:14

    Ya no duermo, me paso las noches en vela recordando cada detalle de mi vida.
    Nadie entiende nada.
    Mi almohada absorbe cada lágrima, y yo que me quedo sin ánima.
    Estamos jodidos todos aquí.
    Nadie sabe nada.
    ¿Qué se creen ellos? ¿Que duermo cómo los ángeles purificándome con los buenos momentos?
    Que todos somos dobles, de nuestras vidas, de nosotros mismos. De nuestras caras; las más oscuras, ocultas.
    Nadie quiere nada.
    Lo sucio, lo inválido, lo negro, lo barato, lo difícil, lo inútil, lo insensato, lo insano, lo malcriado.
    ¿Y qué vas a entender tú, a saber o a querer? ¿Qué?
    Si no perteneces a lo malo, si estás en lo más alto. En el sitio donde eres querido y no odiado. En el sitio de los iguales. Sois todos unos hipócritas de vuestras injustas vidas. Que en la calle mucha alegría a conjunto con las mentiras, y detrás, que se esconden las realidades con miedo a ser vistas.

  • Casualidades incondicionales

    https://www.wattpad.com/story/38925788-casualidades-incondicionales

    Casualidades incondicionales, pensé. Como cuando te lees un libro y te dejan con el final abierto, sin saber el qué. Ese momento en el que te imaginas lo que puede pasar, pero lo que puede pasar es lo que nunca pasa. Siempre sucede algo mejor o peor de lo que puedes llegar a creer. Esta vez me quedé con la duda. La duda del ¿qué pasará después?
    Aquello no era justo, ni para mí, ni para él. No era justo para ninguno de los dos.
    Dejé aquél pensamiento en un lado de mi cerebro, en el lado de la duda, para no darle más vueltas. De todas las conclusiones que había hecho, ni una tenía sentido. Lo dejé aparcado temporalmente o para siempre. Sabía algo y de todo lo que sabía no era nada, nada para poder llegar a saber de ese algo mucho, o más bien, poco.

  • Al borde del abismo

    https://www.wattpad.com/story/41716625-al-borde-del-abismo

    «Ojalá estuvieras aquí, conmigo, mirando este desgraciado cielo estrellado.. sin ti la luz que le das a mi vida desaparece por completo. Te quiero.

    Se sienta en el suelo, apoyada en la pared de la ventana y con los ojos cerrados, cristalizados también, respira y al cabo de unos segundos largos, prosigue-.

    Yo.. yo te llamé miles de veces, y te busqué y.. las veces que no te encontré. ¿Cuántas fueron? Lo recuerdo perfectamente. Fueron instantes, momentos. Impulsos, ganas, emoción. Ilusión. Y desesperación, indignación y.. y repugnancia. Odio también. Después desilusión. Pero y sin peros, siempre, siempre volví a quererte, nunca dejé de amarte. No sé odiarte, tampoco olvidarte. Y no me rendí, nunca me rendiré. Siempre esperaba un día más, un mes y un año. Siempre te espero. Te estoy esperando. Y tú te vas, te vas con otra. No me molesta, en absoluto. Que seas feliz, si puedes. Porque aún me quieres, y te va a doler olvidarme. Me rompiste el corazón, yo te lo rompí a ti. Los dos la hemos fastidiado, hemos desencajado nuestros corazones sin saber que juntos encajaban a la perfección.

  • Querido lector,

    Querido lector, ¿quisiera usted leer más de mí? Sentir el tacto de las palabras en su piel, como vuelan por su mente y salen de sus ojos, tristes o alegres lágrimas. Entonces le invito a que se pase por mi Wattpad donde mi usuario es Perezita.

    ¿Y qué le recomiendo? Que se pase por Café Frío, prólogo que subí hace tiempo aquel que empieza por «Quería». ¿Que quiere leer una historia corta? Entonces léase Al borde del abismo. ¿Qué quiere leer lo inverso? Casualidades incondicionales es ideal. ¿Aquello más depresivo? Pásese por Horas. ¿Qué quiere disfrutar de pequeñas historias? En Aglomeraciones puede leerlas. ¿Qué quiere conocerme un poco más? Pues My feelings es la historia perfecta. ¿Que necesita leer algo en catalán? Entonces Descendent es la ideal para ti. ¿Una historia entre amor y desamor? Hola, es exquisita.

    ¿A qué espera? No se prive del poder de leer, aquel tan maravilloso y desolado a la vez.

  • pulcro

    Quiero escribir y no sé qué,

    Quiero sellar este dolor,

    derretirlo de una vez.

    Me invaden los sentimientos, llenándome de desilusiones, completando mi paz.

    Necesito un espacio vital, otra inspiración.

    Quiero amar, y ser amada también.

    Esa soy yo, quieras o no, vas a tenerme que aguantar.

    Y nos volveremos a ver, tal vez, no lo sé.

    Bésame.

    Ya lloré, atrás dejé aquel «por qué».

    He venido a seducirte porque sé que ansias quererte y que te quieran.

    Y sé que es una locura, pero mírame a los ojos y dime que no me amas. Entonces, me encontraré. Sea cierto o no, te habrás sincerado, con palabras, y no actos. Y eso es lo que llevo buscando desde hace tiempo.

    Anhelo encontrar la pura verdad que, aunque sea cruda, es la definitiva.

     

    30 de agosto, 2016

    15:31 h.

  • margaritas en el altar

    Océanos explotan en mi interior, haciendo salir lágrimas saladas. Exploto como aquellas margaritas en el altar, cada vez más marchitas, muriéndose con el atardecer, que acompañan mi nuevo amanecer. Y voy perdiéndome entre la espesura que crean los árboles, ya no tan verdes, quienes dejan escapar las hojas más maduras, que caen al suelo o se pudren al tiempo.

    Aquí estoy, inventándome un millón de historias junto a ti, que sé que no pasarán pero tengo el presentimiento de que están pasando. Y te leo, y me arrepiento, porque sé que es mentira, que tú no sabes de mí. Que estoy perdida, necesito un nuevo mí.

    Esta vez, será otra vez la misma vez. Entiéndeme cuando te diga que todo volverá a suceder, peor o mejor, pero en la línea de la monotonía, y yo quiero vivir, volver a sonreír.

  • caos en cosmos

    Hay gente que se cree que escribo para llamar la atención, pero, ¿qué sentido tendría hacer eso? Ninguno. Yo escribo por placer, por gusto, por ir pasando mi tiempo, disipándolo. Y tal vez no sea la mejor escritora, si es que me considero como una porque ¿cómo me llamaría yo haciendo lo que hago?

    Me gustaría diseñar un nuevo mundo, donde haya justicia, e igualdad, y también humildad. Sé que es una tontería, pero esta vez tengo ganas de escribir. Hacía tiempo que no escribía con ganas, y no digo tantas porque no vale la pena, ya que se esfuman con una soplada.Y que tener ganas de escribir no quiere decir que vaya a escribir una hoja entera, a veces con la mitad ya basta, pero no llena. ¿Y escribir debería llenar? Tal vez a los otros, de sabiduría. Pero, ¿a uno mismo? Creo que a uno mismo, la escritura serviría para vaciarte completamente y, después, volver a llenarte, leyendo, amando los libros.

    Y a veces no sé ni lo qué escribo o, mejor dicho, porqué lo escribo. Pero es que hay momentos en que las palabras salen de mis dedos, tecleando, de esta manera, una, y de otra. Y ya está. Simplemente que hay veces en las que uno no decide lo que quiere escribir, simplemente su mente se llena de caos y se va derramando poco a poco, intentando poner un orden lógico a las frases.

  • Entonces

    empezó a andar. Sendero y sólo sendero. Paseando sin sombrero, un pareo colgando de su cintura, blanco y con figuras abstractas negras. Amor interior enredado, deshilachado. ¿Y si me besa? Pensó. Siguió andando, moviendo sus caderas al compás de la música melancólica. ¿Por qué no? Volvió a pensar. Y corrió, dejándose volar, saltando al vacío lleno de azul, olas coléricas chocando contra las rocas. Mundo paralelo, ya no está en el planeta humano, sino en el planeta tierra.

  • alma

    A veces el demonio se esconde detrás de la belleza más pura y casta. Aun tengo que encontrarle el sentido, pero los recuerdos me llueven como pájaros volando hacia su nido. Mariposas rotas, relojes sin agujas. Cascadas heladas. Gotas disecadas. Tengo la duda en el precipicio del alma, en la punta más puntiaguda.

  • déjalo ser

    Y entonces me miras y yo no sé si reír o llorar. ¿Qué debo hacer?

    Esta noche te he soñado otra vez. Me has dicho que viniera contigo ¿a hacer qué? Yo ya te estoy queriendo, aun así, no sé porqué escribo de ti. Tal vez te entrelazas entre mis piernas, sí, en ellas juegas. Pero no desde la cercanía, no sé si me comprendes. Todo lo que escribo son sentimientos. A veces no tiene porque ser de amor, porque, estos, no lo son.

    Simplemente soy, dejo liberar todo mi ser, y dejo de ser. Comprendeme, o no. Eres libre, y sino, déjalo ser.

  • Milagro

    Milagro de la vida, déjame soplarte, como cuando empiezas y nunca terminas.

    Y engánchate, como las gotas en la ventana.

    Y mírate, no eres ya alma.

    Sonríete, que te quieran los pájaros cantarines. Déjales que te quieran.

    Y bésame, milagro, explícame lo bonita que es la vida sin ser sentida, o sintiéndola demasiado.

    Ahora es nunca y nunca es nada, pero siempre será todo.

  • manos enlazadas

    Se sentaron en el suelo, uno al lado del otro, entrelazando sus manos mientras escuchaban sus respiraciones aceleradas, por la negrura en la que se veían sus futuros. Entonces, escucharon otra respiración y, con el alma en el cuello, giraron sus cabezas hacia la derecha. Había otra persona pero con la oscuridad no se distinguía bien su rostro. Aurora pudo percibir, por sus bultos en el pecho, que era una chica y, se lo dijo a Aarón susurrandóle en la oreja.

    -Ho-ola -intentó entablar una conversación la desconocida.

    Ellos no respondieron, prefirieron quedarse en el eterno silencio. Pero la desconocida, siguió hablando.

    -Soy doctora, sigo siéndolo creo, aunque ahora no esté en un hospital ayudando a las personas. En el hospital que estaba tenían las reglas un poco raras, pues nos obligaban a hablar con los pacientes de usted y no de tú, y aun no entiendo porqué. Llegué allí con la intención de cambiar el mundo, pero el mundo me ha cambiado a mí. Recuerdo, recuerdo a una chica que conocí allí, sentía el mismo vacío que yo y, conectamos. No hace mucho tiempo de aquello, aun recuerdo como era. Su rostro pálido, sus ojos como el café frío.

    -¿Cómo se llamaba? -se atrevió a preguntar Aurora, sumergida en aquella historia sin fin.

    -Aurora, como el amanecer. Llegué a leer su diario, aunque no entiendo porqué firmaba con otro nombre. Tal vez no era el suyo.

    -No era el suyo -susurró Aurora, descubriendo, con la certeza en ciencia, que era Nerida. Pero no quiso desvelarse, pues no quería más coincidencias. Cansada estaba de tanta necedad acumulada en la misma necedad.

    -También recuerdo cuando desaparecieron un cierto número de personas justo cuando les fueron dando el alta. Fue muy extraño, aunque lo relaciono con el tema de los suracs. No sé si os habéis enterado por son la mafia negra.

    -Lo sabemos -dijo Aurora, firmando su voz.

    -Dos días antes de que sucediera la desgracia, sucedió otra desgracia. Y es que a una cocinera se le quemaron las manos. Suerte que estaba en el hospital, pues fue ingresada y tuvieron que operarla, quemaduras de segundo grado. Tal vez sea una señal.

    -¿Qué tipo de señal?

    -Que a todos nos han ligado las manos.

    Entonces Aurora empezó a hablar, a narrar su historia.

    -Pues yo voy a confesar que mi dolor empezó a los quince años, cuando me enamoré de un amor no correspondido. Allí, justo en mi pecho, se inició un vacío. Fue una desgracia detrás de otra. Después de esta decepción mis notas empezaron a bajar en picado, pues no me sentía con fuerzas ni con ánimo. Mi ánima deshecha. ¿Qué se es cuando no se es?

    -Humano, mujer.

    -Seguidamente de este amor no correspondido surgió otro, aun menos correspondido. Pues me enamoré de su mejor amigo. Le entregué una carta, caótica, pues nada era serio, todo era un lío monumental. Hilos deshilachados, sin final, roto. Y, justo en aquel momento, empezó la descendencia de todos mis caos. Me sumergí en una burbuja, en la mía y me encerré ante todo el mundo, creando un caparazón alrededor de mi piel, delicada y frágil como el vidrio.

    -Supongo que ahora me toca a mí contar mi pasado doloroso, todos tenemos grietas abiertas, cicatrices sin sanar. De pequeño mi padre maltrataba a mi madre.

    -¿Eso es todo?

    -¿Te parece poco?

    -Lo siento no quería herirte.

    -No te preocupes -dijo con ironía. -ya lo estaba.

    -¿Recuerdas cuándo nos conocimos Aarón?

    -Sí, fue en tercero de la ESO, la primera vez que te vi… eras tan bonita. Entonces te empecé a conocer y tu interior me desgarró el alma.

    -Como el tuyo a la mía.

    -¿Sois novios?

    -Algo así -dijeron los dos al unísono.

    -Antes de trabajar de doctora, en el último año de carrera fui engañada por mi novio, me puso los cuernos.

    -Yo nunca llegué a regresar al instituto. Después de que me secuestraran me quedé apartada en otro mundo.

    -Aun recuerdo cuando mi madre me enseñó a caminar sobre ruedas. Ella llevaba unos patines de color fucsia, los míos eran azules. Íbamos cogidos de la mano, me ayudaba a arrancar y, después, me dejaba volar, pudiendo disfrutar de la sensación del viento acariciando mi rostro, y mi cabello castaño. Después, en la adolescencia fui muy popular hasta que un día me encontré en el hospital. Aun no entiendo el porqué. Sólo recuerdo que tenía desnutrición, como Aurora. Fue casualidad, pues recuerdo que nos pusieron en una misma habitación, allí empezó nuestro vínculo amoroso. Al cabo de un tiempo, recodé aquellos días en el hospital y entonces me di cuenta de que estaba enamorado locamente de Aurora.

    -¿Y Aurora es la que está ahora aquí contigo?

    -Sí.

    -Soy Aurora, Nerida.

    Entonces se levantaron y se abrazaron.

    -Qué suerte que estemos todos juntos.

    -Debemos hacer algo.

    -Lo sabemos, pero, ¿qué?

    Pero Aarón se sintió evadido, pues Nerida no lo recordó y sintió que tampoco fue recordado por su padre pero por su madre sí, entonces sus dudas revueltas en su mente se calmaron. Su madre.

    De repente un ruido se escuchó fuera de la celda y pudieron ver como un preso era arrastrado por un policía hacia algún lugar, el exterior, o interior de otra celda.

    -¿Dónde lo llevarán?

    -Tal vez quieran matarlo.

    Y continuaron hablando de sus profundidades oceánicas, que pellizcaban sus almas con ansias de ser libres, mientras esperaban algún cambio.
    Nerida empezó hablando.

    -Fue el segundo año de carrera. Me quedé completamente sola, sin amigas. Aquel sentimiento de soledad…

    -Aquel sentimiento de soledad sentí cuando mi madre se marchó. Pobre de mí, y de ella. No se lo merecía, ni ninguno de mis hermanos. Yo tenía trece años.

    -Yo tenía trece años cuando mi abuela falleció por culpa del cáncer. ¿La única suerte? Que le atrapara cuando ya había vivido gran parte de su vida. Aunque fue muy injusto.

    -La vida es injusta.

    Entonces escucharon una puerta chirriar. Era la suya, que se abrió de repente.