Tal vez

Podría ser feliz si quisiera,
sólo con un poco de voluntad.
Pero ya no puedo.
Y sé,
sé,
que así me ahogo,
me aislo
y me pudro
en mi soledad.
Créetelo,
porque duele.

Quizás

Quizás cuando estamos tristes o sin amor -ni propio ni ajeno- escribimos mejor, más sinceros.
Más nosotros.
Más vivos.
Nos liberamos luego de soltarlo,
de plasmarlo.
Porque dejamos a un lado, en la hoja, los sentimientos sentidos para, después, sentir otra vez.