Etiqueta: escritura

  • Sentir

    ¿Sabes qué es sentir?

  • París

    Quiero, París, verte con otra mirada,
    observarte,
    deletrearte
    con la lengua y a placeres.
    Los momentos, espontáneos,
    son los mejores.
    Y las risas a tu lado también.
    Porque no hay mejor que ser humana,
    caótica
    y sonreírle al viaje que me espera;
    un futuro lleno de rosas florecidas,
    compartidas
    y aún por vivir,
    será algo
    -aquello-
    mágico.

  • Gritos silenciosos

    Este es un mensaje de auxilio.
    Un aullido,
    un grito,
    un estallar hacia dentro.
    Un silencio,
    más de uno.
    Varios.
    Esto,
    es una nota
    para mí
    y para quien sienta que ya no puede más.
    Porque sí, porque no.
    Porque queridos lectores,
    vosotros que me leéis,
    o no.

  • Revolución

    Sin prisa y pausándome,
    el andar.
    Corazón revolucionado,
    las neuronas en el cielo
    y mis pies al vuelo
    sólo de pensar en ti.
    -Aquellos recuerdos-
    que serán eternos.
    Y el sentimiento
    que jamás se esfumará.
    Permenecerá,
    quizás,
    para toda la vida.

  • Recuerdo lejano

    Ya no leo (libros).
    Tampoco vivo (mi vida).
    Ni siento (sentimientos).
    Y miento, al verme,
    al verte
    en un recuerdo lejano.

  • Cuesta (arriba)

    El otro día paseaba por las calles de mi ciudad y no reflexioné hasta ahora, que me he puesto a escribir, a vivir entre palabras. La vida pasa volando, es fugaz y por eso hay que sentirla a cada latido.
    Es cierto, cuesta (arriba).
    No hay nada más bonito que dejarse ser, que fluir.

  • Desnúdate

    Y cuando no tienes el mar delante, ni un libro entre tus manos, pero te tienes a ti. Respiras. Te debes (amor propio). Te amas. Lo intentas. Tócate el cuerpo, el rostro y el corazón. Escucha cómo vibra, cómo baila y siente. Porque en el fondo del pozo oscuro sientes algo. Saber el qué es bastante complicado. Siempre ha sido difícil para ti. Pero es tu momento y nadie te lo va a quitar. Desnúdate de penas, dolores y cicatrices. De inseguridades y miedos. Quitátelos afrontándolos. Sí, debes mirarlos de frente. De esta forma irán cayendo de tus manos trozo a trozo. Las palabras, las más duras y rotas, se romperán sólo si las has leído con los ojos abiertos. Con esperanza, amor y pasión. Con una tranquilidad immesurable. Ahí, justo, sabrás lo que es que todo se te escape y vuelva a ti simplemente aquel amor que diste una vez y no volvió jamás. Porque volverá. Creéme que el acto de quererte volverá siendo más, mucho más. Su tacto, su olor y su sentir, su caminar serán invencibles, infinitos.