No creo que estemos destinados a forjar un futuro juntos, más allá de cinco años. Siento que el destino nos separará, que dejaremos de ser, de estar.
He escuchado canciones y he visto películas donde las parejas que se sienten unidas, que traspasan el amor, que lo tienen ahí dentro, en el corazón, se les acaba rompiendo el hilo rojo. Por situaciones externas provocando crisis internas y creando una rotura, tan grande que asfixia y mata.
Duele.
A mí ya me fastidia;
pensarlo,
imaginarlo,
sentirlo
-roto-.
Aún no ha pasado y no sé si pasará, pero presiento y no quiero.
Te amo, y lo tengo ahí en mi pecho.
Las estrellas brillan más que nunca,
las flores florecen
y mis ojos se enternecen
de solo ser contigo.
Todo esto -el sentimiento- está guardado en mí.
Etiqueta: dolor
Ahí, en mi pecho
Muerte
Siempre hablo de la muerte interna, ¿Pero y de la real? Nunca he llegado a hablar porque no se me ha presentado la oportunidad.
Estoy sintiendo cosas, entre ellas, estoy en un estado de shock impresionante. Reflexiono, y llego a pensamientos que caen por el precipicio del alma. Duelen, tanto, que asfixian.Derrotados
Y dime, amor propio, ¿Qué es de nosotros? De nuestros huesos, rostro y manos húmedos. Llenos de sangre, de sudor y dolor. De perdedores que quieren levantarse pero les gusta tanto el suelo que acaban arrastrándose. Esa soy yo.
-Esa, soy yo-.
Y dime loca,
pero ya no quiero seguir.
Aquí mi derrota ha llegado y siento que la de todos, los otros, también.Sombras
Las sombras,
las sombras me persiguen.
Me hablan,
me cantan
diciéndome que estoy pero que no soy.
Hay momentos,
hay instantes,
parecidos y predecibles.
De otros ni te hablo,
porque no hay forma de describirlos.Dolor interno
Otra día, otra etapa, otra vida secuenciada.
E ir haciendo; cayendo o volando. Una acción más que otra.
Miro, observo, lo que hay allá en la lejanía a través de mi ventana: dolor.
-Aquel que hay en mi interior-.Jodido brillo
Las mañanas abruman,
angustian.
El sol, como cada día, aparece.
Más allá del cielo, diciendo, haciendo creer que siempre hay un motivo para brillar, para darle luz a la vida.
Yo ya estoy cansada de lo mismo;
de las mismas personas,
de las mismas caras,
de los mismos recuerdos.
De pasados y presentes que son rebeldes sin causa.
Porque ya no hay indicios de seguir,
si todo es parecido, similar.
Ya no se sale de la regla, no es anormal.
Quiero locura,
bailar
y sanar
-hacia dentro-.El hilo rojo
El hilo rojo.
Jodido.
Que se tense hasta romperse de una vez por todas.
Me está fastidiando.Pasado
Yo tuve un pasado también.
Quiero repetir, justamente, aquella etapa.
Revivirla y seguir sin determe a pesar de las consecuencias.
Porque quiero sentir el aleteo que harán mis alas una vez empiece el vuelo.
Será espectacular, lleno de grietas pero espectacular.Plasmar sentimientos
Escribir duele,
y leer aquello escrito
mientras se siente,
mata.Tuve traumas
Tuve traumas, no te lo voy a negar.
El más doloroso fue el trauma del desamor.
Me rompió por la mitad y de golpe.
Un portazo,
y me evaporé.Amor doloroso
Pero esta vez sufriremos juntos el amor y yo. Y es que hay momentos que duele tanto, que acaba matando.
Te agarraré, te acunaré. Te tendré bien cuidado para que cuando sufras, no me rompas más. Resistir, simplemente.
Y respirar.
Latir más rápido, más intensamente.Ceniza rota
Quizás sea la música, esa letra, que se cala en los huesos hundiéndote en ese mar tan caótico y oscuro.
Tan profundo.
Y así te hace caminar,
vivir,
ser.
Así hace verte vacía;
triste.
Triturada,
hecha añicos.
-Soy, justamente, esa ceniza rota en pedazos-.Miedo a querer
Tengo miedo a quererte demasiado,
y volcar el vaso.
Y que ese amor tan grande lo rebase.
-Tengo miedo-.El tiempo se fue
Tarde, como siempre.
Habitual en ti.
No sé,
-no sé-
cómo sigo esperándote.
Quizás es que aún te quiero.Mírame
Morirse por dentro.
Qué dolor,
qué angustia,
qué tristeza.
-Mírame-,
¿No me ves?
Deshaciéndome,
ahogándome,
aquí,
dentro de mi propio mar,
de mi propio corazón.Moratones
Moratones en el corazón.
De guerra;
grietas.
Y mucho dolor,
y poco amor.Corazón
Mi corazón agridulce,
que rompe olas
y a la vez late calmado.
Que quiere correr y a la vez volar.
Saltar y arrancar las malas hierbas.
Que las rosas florezcan,
hasta el fin de los días.Me vacila
El cursor, ahí, parpadeando. Insistiendo a que escriba algo, pero, ¿El qué?
Es una tortura;
a veces me obligo a ello,
a veces me apetece y no surge nada.
No fluye el teclado entre mis dedos.
Es un momento de no sentir, de ‘tabula rasa’.
Es un instante muerto, neutro.
Y quiero escribir con tantas ansias, que me ahogo en la página en blanco.
Sí, es el segundo capítulo.
Es el final de otro principio o el principio de otro final.
Simplemente, que no hay necesidad o tanta libertad.Escribir
No sabéis, o quizás sí, lo que es la frustración. El acto de querer escribir, tener fe, serla, y no poder. Querer y no poder. Frustra. Acaba contigo, la pacienca y la esperanza. Y escuece tanto la herida que duele. Y supongo, será por eso que un escritor no puede darle guerra al tema y acaba dándole tregua. Tanta, que se ahoga en ella.
El momento. Ese. En que enciende el ordenador y, pum, la hoja en blanco más de cuarenta y cinco minutos. Seguidos. Sin pestañear. Mirándola. Se burla de ti, te restriega por la cara lo que tanto tiempo has estado haciendo y que, actualmente, simplemente, no puedes. Canturrea, baila, ríe.
Agobia y es doloroso para él.
Y llora, el escritor, acaba en llanto. Uno ahogado en un grito. No puede perder los papeles y, aún así, los acaba perdiendo.
Es triste, desolador. Rompedor.
De todo;
De cada letra,
punto y coma.
De cada palabra y frase.
Rompe hasta el cerebro del célebre.No era yo
Estuve muchos años dormida siendo un zombie a quien la vida le lleva. Y así día tras día. Muerta aunque viva.
Ahora simplemente quiero paz y un poco de amor. Y ser feliz, a instantes y a carcajadas. A risas. Me quiero y estoy bien tal y como soy.El acto de escribir
No sé de qué me sirve encender el ordenador y abrir una hoja en blanco. Porque no me salen las palabras, ni las ideas. Y mi mente está bloqueada. Hay dolor, angustia y miedo; a no poder. A dejar de ser -yo misma-. No verme de otra forma, no rascar esas capas mías, que son de más, que sobran. Porque sí, hay que bucear en las profundidades, escarbar, ir más allá de la superficie. Hasta que duela, hasta llegar a una crisis existencial, o más de una. Y moverse en bucle, en un círculo vicioso.
No puedo.
Simplemente, soy feliz. Estoy en paz, conmigo, con los demás. En cierto modo está bien estar bien, pero por otro lado, ¿Cuándo volveré?
A ser yo, la que se hundía, la que no se veía y luego salía a volar entre letras. A serlas.
A escribirlas y ser un caos desastroso pero lleno -de sentimiento puro-.Océano roto
Siento el mar palpitar en mis entrañas, lo escucho muy adentro de mi corazón. Como me remueve creando caos y desorden. Descomponiéndome, desorientándome. Agarro las olas con la punta del alma y se me quedan enganchadas en la mirada.
Tristeza,
serenidad,
dolor
y mucho amor.
Pasa por distintas estaciones, que van, vienen y se marchan para siempre.
Intactas y eternas se quedan -se quedan- aquí, conmigo y sin ti. Porque estoy llena de soledad y las lágrimas se amontonan en mis pestañas. No quiero llorar y lo hago internamente.
Qué frustrante.
Me duele, joder,
-duele demasiado-.
Ahora olfateo ese olor; a sal, a océano. A vida -pura-. Me gusta, me pierdo en esto. En lo que tengo, en lo que soy.Y, click
Un jodido ‘click’, y todo cambia. El mundo se revoluciona, los corazones laten deprisa y el libro, ese, retumba de dolor. Sus pulsaciones, su sentir eterno y efímero cada vez que lo vuelvo a abrir, a leer. Esas páginas llenas de palabras con intención, que escuecen.
Sacaré
Vomitaré cada herida,
cada cicatriz sin cicatrizar.
Vomitaré hasta mi corazón
y así seré feliz.Mal humor
No sé cómo expresarlo con palabras. A veces tengo rabia metida en mi cuerpo y se consume de golpe. Y es tan ardiente que hago arder a las personas. Y jodo, y me jode. Es jodido. Saco todas las llamas al exterior y soy más demonio que ángel. Y acabo echando a perder mi persona y a los demás y, los otros, sacan la ira en contra de otros.
Está bien estar mal.
No debería preocuparme.
Porque son momentos que acabarán. Son instantes cortos. Y me duele hacer daño, me duelo a mí misma.
Pero soy humana, tengo distintos humores. A veces buenos y a veces malos.
Que si río,
que si lloro,
que si grito,
que si respiro,
que si mato
o que si quiero.
Hay tantos; ni gris ni negro.
A todo pulmón, a todo color asfixiado, sin tinta.Sentido mortal
He intentado buscarlo todo, agarrar de frente la inspiración y llevármela a cuestas. No he podido. Se escapó hace más de mil segundos a millas de aquí. Se fue, o mejor dicho, se extravió por el camino y no tiene intención de regresar. Mentalmente agotada, emocionalmente avivada. Y cuando me encuentro en mi cama echada siento que quiero bailar pero mi cuerpo no siente lo mismo. Paralizado, inmortalizado. Momento inexplicable. Y sé que hago esfuerzos, intentos por seguir. El mundo no me quiere o me quiere rara y siempre atada, al pasado, a aquello desigual. Y me gusta porque soy distinta aunque agota.
Rosa
¿Cómo se escribe sobre la soledad? Sobre el sentimiento de ver el mar ensombrecerse y oscurecerse, arrancar y echarse hacia atrás, por miedo al rechazo. A ser distinto y, a la vez, bonito. Porque está tan solo y tan poco acompañado que me derrito ante él. Y aquel pensamiento de «me siento bien» cuando estás allá presenciándolo.
Y llega la noche, la luna llena sale a hacer su ceremonia y, luego, brilla. Reluce tanto cuando ella llora, digo, la chica. Y tan pequeña que se divide en pedazos y acaba convirtiéndose en cristales rotos.Llueve a mar
Hoy llueve y yo quiero salir a empaparme, de sonrisas, de paz y de alma. Evadir todos los problemas, esquivar los porqués y vivir después, de saltar al vacío. Un precipicio precioso para matarse: tu mirada.
Y hay miedo, claro que lo hay. Por si te vas y lo siguiente es dolor. Sufrir en un instante eterno. Morirse, hasta no poder.
-Sentir-.Que escriba
Que escriba triste no quiere decir que esté mal.
Porque puedo estar mal en un instante de mi vida y sentirme triste sólo en ese momento.«No duele…»
Te estoy imaginando sin mí, y no duele.
Tú, mi ex;
en todo.
«No duele».Momentos rotos
En mis momentos de grieta,
de cicatriz,
de guerra;
estoy yo conmigo misma.
Y eso es reconfortante,
es paz,
es marea tranquila.
Porque salgo a batallar cada mañana,
y me hundo en la tristeza de la lluvia.
Me ausento con su dolor,
me apago,
como cuando una bombilla se funde
-difuminada-.
Y el escudo se rompe a pedazos sólo al verte,
justo cuando observo tu sonrisa.
Ya no estoy vestida,
me desnudaste el alma.
El bombardeo que tengo ahí dentro, no se calma, se dispara.
Y la bala perdida es encontrada y,
la escopeta,
apunta hacia mi nuca,
que tiene un sudor frío,
que ya no puede
y que ya no va.
-No va-.A veces
A veces no paro de recordar;
épocas duras,
momentos inestables
pero comprensibles.