Breve historia

Sostenme el corazón que se me cae derritiéndose. -Ann

Vaciándome

Imagínate,
el acto,
el bombardeo,
la escena.
Que parece ser buena,
pero es más desastre
-arte-.
Quiero decir;
tu un cuchillo en la mano izquierda
ensangrentado
y,
yo,
con el corazón fuera de mi pecho,
hueco y deshecho.
-A eso me refiero cuando digo que estoy vacía-.

La última curva

¿Ves la rotura al borde de la costura?
Está rota y,
o la cortas
y muere
o se va deshilachando,
desangrando.
Es mejor quitar el dolor de raíz que dejar que vaya rompiéndose.
Así estoy yo,
siendo la segunda opción.
La mujer de la herida que sangra,
con la cicatriz abierta
y el corazón partido
por la mitad.
Intentando agarrar de frente la última curva de la carretera
para luego estrellarse y matarse
a cámara lenta.
Pero, aún así,
morir en el intento
sin haberlo intentado.

Lo siento

Lo siento,
por todo.
Por ser caos,
mar
y lágrima.
Porque estoy helada,
porque soy más verbo
que palabra.
Porque me dejo ir
en el vaivén de miradas.
Y me pierdo en el acto de ser (persona).

Risas

Buscar tantos rincones, tantos recovecos que antes de ir ellos me encuentran a mí. Y se ríen, analizándome detenidamente. Los detalles que salen de mi ser. De mi yo interno, y externo. Y yo los observo cuestionándome que de qué van si son simples huecos, curiosos pero vacíos. Que no tienen nada de que presumir, de galardonear. Porque son sencillos,
demasiado.
Y yo,
tan caóticamente hermosa,
como dice él.
Pero es que estoy más loca que otra cosa.

Llorar en palabras

Escribo para sanar,
para rememorar.
Para llorar en palabras
y regocijarme en ellas.
Pero, se ríen de mí;
de mis colores,
-estados de ánimo-.
Estallan ante mí
(explotan).
Y acaban haciéndome daño,
muriendo en el intento.
(Lo siento…)