Cúrame

Venga, nene,
bésame
el alma
y cúrame la piel.

Gritos silenciosos

Este es un mensaje de auxilio.
Un aullido,
un grito,
un estallar hacia dentro.
Un silencio,
más de uno.
Varios.
Esto,
es una nota
para mí
y para quien sienta que ya no puede más.
Porque sí, porque no.
Porque queridos lectores,
vosotros que me leéis,
o no.

Me parto, y desciendo

¿Cómo describir la escena?
¿Cómo definir, en palabras, como se parte por la mitad?
Cuando se abre el telón de cualquier teatro;
mi corazón y,
con él,
mi caparazón.
Vuelo sin razón,
me estrello
por el sendero del cielo.
Ya no hay quien
-alguien-
que pueda sostenerme.
(Ni yo misma).

Cojo de alma

¿Que no me ves?
(No me ves).
Lo rota que estoy,
lo mal que voy
-por el sendero de la vida-.
¿Sabes qué pasa amor mío?
Que estás cojo de alma,
por ella (el pedazo) y no por mí.
Porque, bueno, sigue ahí
en tu pecho
y yo ya no.
-Ya no-.

Hechos (efímeros)

Joder,
quiero escribir una historia.
Ya no sé si la mía, la tuya o la nuestra.
Quiero escribir algo épico,
aquello que se sale de la norma;
un amor efímero pero lleno de realidad,
(de amor).
Hay dolor, más de uno.
Se juntan,
incrustrándose,
muriéndose.
Matándome.

Primer latido

No lo sé, te recuerdo -amor- del pasado. Siempre fuiste y serás mi debilidad aunque no lo parezca. Estuve enamoradísima de ti. Sin conocerte, sin siquiera hablarte, ni tocarte. Sólo me rozaste (el alma). Tan adentro. Me rompiste, quizás me rompí. Dolió tanto.
No puede ser real lo que me está pasando ahora mismo, lo que estoy sintiendo. No hay llanto, pero sí nostalgia que arranca cada flor de mi corazón. Que se marchitan, se van. Se van. Dejé de creer en el amor por ti. Nunca regresé del todo de aquel estado tan emocional. Tan irracional.

Domingos

Un domingo de família, de comida y estar en el sofá.
Un domingo de tarde con amigos, de cine y palomitas.
Un domingo de estallar a llorar.

Adiós

Te fuiste,
amor mío
y si lo escribo
es para
matarme lentamente.
Palabra a palabra,
espada contra espada
y una perdedora
en esta guerra
que parecía no tener fin
pero que la derrota derrapó
por mi corazón
desgarrándome.
Joder,
que ya no estás.
Tu presencia,
mi invisibilidad.