Etiqueta: amor

  • El dolor ciega

    Pienso en ti y en mí…
    Tener miedo
    a lo que pueda suceder.
    El dolor me ciega,
    me nubla.
    Me entristece aquel futuro imaginado,
    presupuesto
    sabiendo de antemano que jamás
    será lo pensado.

  • ¿Sabes…?

    ¿Sabes qué? Nuestro amor es como la vida misma;
    la rosa.
    Primero, la semilla donde empieza a nacer el sentimiento. Lo desconocido por conocer.
    Después, crece porque se cuida día a día. Se riega, va floreciendo. Hay instantes donde se ahoga, brilla o necesita de más. Es el querer(se) mismo. Tal cual, sin tapujos.
    Hasta que llega el fin donde se marchita. La vejez llena de sabiduría y madurez.
    La rosa ya muere, pero ha dejado su semilla formando una familia. Creando otra vida en carne y hueso o en polvo. En el universo o más allá de las estrellas.
    Ser nostros es ser amaneceres de todos los colores.
    Y es hermoso.

  • Piel y corazón

    Te regalo los pétalos de mi rosa.
    ¿Te cuento un secreto?
    Ella, es todo el amor que siento por ti.
    Para que no se muera
    sólo hay que regarla,
    cuidarla
    y amarla.

  • Amarte en un vaivén

    No supe qué hacer con todos los «te quieros» que me dijiste,
    ni tampoco con todo aquello sentido.
    No supe qué hacer con todo el amor recibido y,
    ¿Sabes qué?
    Te lo devolví,
    pétalo a pétalo,
    sin dolor
    ni temor
    y con mucha ternura,
    dulzura
    y delicadeza
    recibiste la rosa
    -de mi corazón-,
    ya florecida
    para quererte,
    para querernos.
    Amarte en un vaivén
    de caricias,
    besos,
    y miradas llenas de pasión
    abrazando a tu alma
    por un rato
    (eterno).

  • Tú conmigo, yo contigo

    Soy aquella que pone parches a sus vacíos. Y cuánto me conoces, y de qué forma. Porque al detalle y a corazón abierto me desnudas descifrándome milímetro a milímetro.
    Dijiste «no vivas para llenarte, vive para llenar». Me sentí tan bien después de esa conversación.
    Gracias,
    por ser conmigo.

  • Del desconocido al amor

    ¿No es curioso como dos desconocidos de desconocerse se conocen y llegan a tal punto de quererse y decirse «amor»? Tú y yo, por ejemplo. No sé, lo encuentro intrigante. Es como algo imposible que pasa, y ya. Sucede, surge y el amor empieza a brotar, a florecer donde de este nace un nosotros.

  • Bésame

    Besa cada poro de mi piel,
    siente
    y sientéme
    para así,
    en un futuro,
    poder recordar
    y rememorar
    lo bonito,
    lo querido,
    lo que fue
    y lo que sigue siendo.