Etiqueta: amor

  • Un cuento perfecto, Elísabet Benavent

    Es un libro que, después de leer las primeras cien páginas, te cala. Y tan adentro que empatizas hasta contigo misma cuestionándote realmente si a ti también te está pasando. Si te estás dejando o si necesitas, simplemente, fluir con la vida como cuando eras una niña.

    Un cuento perfecto es una novela de romance contemporáneo publicada el 2020 escrita por Elísabet Benavent (Valencia, 1984). Esta obra trata sobre la introspección de uno mismo. Sobre la autorrevelación. Una forma de encontrarse, de quererse y de amar.

    Margot, la protagonista de esta historia está rota, vacía, y hace un viaje introspectivo. Después de un ataque de pánico el día de su boda, estalla de la forma más cobarde: huyendo. A medida que avanza la historia se observa una evolución del personaje. La forma en cómo se enfrenta a diversas situaciones, y también emociones, es distinta. No es la misma en el inicio del libro que al final. Su transformación va desde la semilla hasta el hecho de florecer; el acto de amarse. Otros personajes destacables son Filippo, David y las hermanas de Margot (Patricia y Candela), que están muy presentes en su vida.

    Benavent provoca que sientas, sobre todo aquello que hay dentro de ti, para que estalles de un portazo y te estrelles contra la vida. Se trata de abrir los ojos, de abrirte al mundo. Al amor propio y ajeno. Es un cuento tan imperfecto que acaba siendo predeciblemente maravilloso.

  • Un cuento perfecto de Elísabet Benavent

    Es un libro que, después de leer las primeras cien páginas, te cala. Y tan adentro que empatizas hasta contigo misma cuestionándote realmente si a ti también te está pasando. Si te estás dejando o si necesitas, simplemente, fluir con la vida como cuando eras una niña.

    Un cuento perfecto de Elísabet Benavent

    Un cuento perfecto es una novela de romance contemporáneo publicada el 2020 escrita por Elísabet Benavent (Valencia, 1984). Esta obra trata sobre la introspección de uno mismo. Sobre la autorrevelación. Una forma de encontrarse, de quererse y de amar.

    Margot, la protagonista de esta historia está rota, vacía, y hace un viaje introspectivo. Después de un ataque de pánico el día de su boda, estalla de la forma más cobarde: huyendo. A medida que avanza la historia se observa una evolución del personaje. La forma en cómo se enfrenta a diversas situaciones, y también emociones, es distinta. No es la misma en el inicio del libro que al final. Su transformación va desde la semilla hasta el hecho de florecer; el acto de amarse. Otros personajes destacables son Filippo, David y las hermanas de Margot (Patricia y Candela), que están muy presentes en su vida.

    Benavent provoca que sientas, sobre todo aquello que hay dentro de ti, para que estalles de un portazo y te estrelles contra la vida. Se trata de abrir los ojos, de abrirte al mundo. Al amor propio y ajeno. Es un cuento tan imperfecto que acaba siendo predeciblemente maravilloso.

  • Amor personificado

    Después de aquella pelea absurda, del viaje en coche, de la broma de mi padre, de la adrenalina en mi estómago, de una caricia y de llegar al restaurante, sonreí. Porque me sentí, porque estaba viviendo el presente. Claro que el dolor estaba en mí, pero era uno distinto. Al observarme, la espontaneidad y el sol de mi interior, me gusté. Me sentía querida por ellos y gracias.
    A todos.
    A aquel caos de mi corazón que reafirmándose se colocaba otra vez. Y no con alcohol sino con amor. Uno dulce, tierno.
    En mi mente apareció un carrusel de imágenes de las personas que componían mis días. Pasó fugazmente, como flashes. Qué hermoso, palpitó mi corazón. Se dio cuenta de que aquella situación, la nueva etapa, era tan valida como yo misma. Que era el bien, la sinceridad y la honestidad con cada uno.
    Era el amor personificado.

  • Corazón con corazón

    El repiqueteo de mis corazonadas
    a conjunto con tus labios,
    hacen juego.
    Amor,
    poco dolor
    y el arte,
    el de amarse en gerundio y al instante.

  • Al verbo

    Las colillas -restantes- del cigarro
    cayendo al suelo
    mientras tu corazón se agarra
    sin querer y con ansias
    al mío,
    doliéndose.
    Sintiendo el tacto de las balas
    que dispara mi mirada
    de aquella metáfora, hermosamente rota,
    que se sostiene al aire
    sin saber el cómo
    ni querer un tiempo,
    viviendo siempre
    de un pretérito tan imperfecto
    que se aferra a eso:
    al verbo,
    que ya descendido
    chocando contra aquel color gris
    sucio y oscuro
    deja de ocultarse para morir.

  • Entre líneas

    Encuéntrame entre líneas,
    si puedes o quieres.
    Mis pestañas húmedas y mi corazón ansioso tiene ganas de ti, y de mí.
    Que nos descubras en un sinsentido de emociones y acurrucarnos.

  • Amor propio

    No me das lo que necesito, amor. Soy dolor con náuseas y mucho temor. Tiemblo al caminar, al hablar, al obsevar y al sentir. Esto, lo último, es lo que me duele más. Lo que dejo por el final. Me ausento de mí misma, me oculto, me anulo. Soy un nudo, un lío, un caos sin sentido. Soy de todo menos persona.
    Cuando me cuestionas qué quiero es tan sencilla la respuesta. Ser amada para siempre. Derretirme en el mar y fluir al son del aire, del viento. Anhelo, siempre, lo que no tengo porque sé, presiento, que jamás podré tenerlo.