Quizás yo para ti sea algo pasajero, pero tú para mí no. Eres algo más, más que amigos, más que novios. Más que un simple deseo, que un anhelo instantáneo.
Eres aquel beso dado en el momento más querido, más necesitado. Eres aquel abrazo tan sentido, recibido en el momento exacto.
Para mí eres un pedazo gigante de mi alma, ocupas mi corazón. Y eso es grandioso, deberías sentirte agradecido.
Y no sólo eso; eres conmigo y nadie antes lo había sido. Hemos conectado, nos contagiamos felicidad. Somos la hoguera chispeando amor.
Seré tonta,
seré corta,
estaré ilusionada.
Tanto, que destello estrellas; brillando hasta en la oscuridad.
Y dentro de este desorden, yo, me encuentro real y, contigo, aún más.
Categoría: Escritos
Eres tú
Fidelidad
Perdona, pero yo no tengo que fingir que me gusta cuando me toca. Yo siento placer. A mí me sabe tocar y cuando gimo, gimo porque lo siento. No todas somos iguales, pero él, justamente, me hace vibrar como nunca antes nadie lo ha hecho. Porque hay comunicación, porque en esta relación de dos, se habla. Se habla. Sin tapujos ni miramentos. Y no le he tenido que guiar mucho, pero sí le he abierto las puertas enseñándole como se lee mi libro más íntimo. Y no sólo eso, hemos conectado y nos compenetramos. Es cierto que no siempre vamos al mismo compás y, aún así, hay veces que somos más que estamos. No hay miedo sino confianza. Es primordial, esencial. Tampoco hay asco; hay curiosidad y el querer descubrir. Cada vez descubro algo nuevo en su piel, en su mirada y en su sonrisa. Y de su corazón salen chispas de amor. Y surge. Espontáneamente somos, y eso, es lo más hermoso. No se decide el cuándo, ni el cómo, ni el dónde. Se siente, y cada vez más.
Y es real que llego al orgasmo; unos más intensos que otros, algunos de ellos cortos y los restantes largos. Pero es que hay de tantos tipos, que ya ni les pongo etiqueta. Simplemente me dejo llevar siendo yo misma; la más pura, la más libre, la más fiel a mí.¿Y qué…?
¿Qué pasa?
Aquello me preguntaba yo a cada instante.
¿Qué pasa cuando te desarman? Cuando ponen la realidad en medio de la nada, aplastándotela en las narices. Matándote a base de perdices.
Pues que ya no eres, que sientes que mueres. En medio de la nada, en un atardecer a punto de amanecer.
Porque no hay nada peor que se te junte el dolor de la noche, siendo más oscura que luna. Y el brillo de las estrellas te ensombrezca más que te ilumine.Reflejo
-Espejito, espejito ¿Quién es la más linda de este edificio?
El espejo mágico se quedó mudo y, al fin, ella pudo comprender qué era la belleza interior. Lo que reflejaban sus ojos era el poder de su alma;
rota, fría y marchita.
Una rosa roja, con espinas.
Un invierno, sin sus hojas.
Una flor, sin sus pétalos.
Aquello, era infierno.
Y el dolor que atragantaba su corazón en su cuello, era aquello nunca visto.
Aquello nunca descrito.Amor
Que se caigan las estrellas del cielo,
segurié queriendo.
Que se rompan las nubes a mitades,
seguiré queriendo.
Que estallen las hojas a ruidos irritantes,
seguiré queriendo.
-Queriéndote-.
A ti, a mi misma.
Seguiré luchando,
aunque hayan adversidades
que sean imposibles de comerse,
continuaré amando.
-Amándote-.Contigo
Salir una tarde soleada y caminar a tu lado conjugándome.
¿Eso es posible?
Me estoy replanteando muchas cosas, entre ellas, que si tienes que irte, que te vayas ya. Que me sueltes el bombazo y el acto siguiente sea destruirme de un balazo. Y que de un portazo derrumbes nuestro hogar. Que se caigan las murallas, tan altas, tan solidas y, a la vez, tan frágiles; de sentimientos, de porqués.
De dudas, de después.
Soy tan ruda a veces, que la fastidio siempre. Y, otras, que me quedo muda.
Ya no es que pueda, sino que no quiero.Enero
Es Enero que me deprime, y quizás sean las canciones correctas las que te inspiran a vivir. O las mariposas traicioneras juguetonas en tu interior. Esa adrenalina indomable que te ayuda a seguir. Aterrizar igual de mal que la última vez que despegaste a volary ahogarte en un vaso medio lleno. Aún te queda respirar, aún. Las ilusiones, esas que te ciegan las heridas derrumbando tus barreras deshinibidas, matan. Hacen que te estrelles, y de tantas estrellas, que ellas ya no son ellas.