Categoría: Escritos

  • 20

    Estoy cansada del sexo,

    y del mal de amores.

    De corazones rotos,

    vacíos.

    De que la tristeza corra por las calles desnudas.

    Y de que tú me ignores,

    me vaciles

    y no demuestres.

    Estoy cansada de las tazas medio llenas,

    y de una primavera aún por empezar.

    Estoy cansada del olor a suciedad y a mala vibra.

    De que no me quieras tanto como antes.

    Estoy cansada de quererte y tú, así sin más, nada.

  • 19

    No, no hay paz en mi interior. Si el exterior está ajetreado, emborrachado, ¿Cómo voy a estar tranquila?

    Impaciente y con angustia ansío un futuro que nunca llega.

    Y quiero mucho amor, sólo alcanzo el dolor…

    Mi cuerpo tirita de frío, los huesos se congelan. No soy persona. Tampoco quiero serlo.

    Introspectivamente me miro; el espejo refleja flores marchitas y, alguna que otra, medio a florecer. Estoy creciendo y, volviendo a amar a la Tierra, me admiro.

    Me veo queriéndome,

    escribiéndome poesía en la orilla de la playa.

  • 18

    Hay días duros, hoy ha sido uno de estos.

    Me he despertado en la madrugada, mi hermana riendo en la habitación de al lado.

    He sido productiva sólo las cuatro primeras horas del día.

    Ha sido un amanecer bonito, nunca lo había visto desde esta perspectiva.

    ¿Lo positivo? Que tengo proyectos y los estoy llevando a cabo.

    Y es mágico; como estar en otro planeta.

    Como vivir mis sueños y hacerlos realidad.

  • 17

    Ha sido reconfortante hablar con mis padres, un momento íntimo, muy mío, expresado verbalmente, explicándoles aquello que más amo. Mi pasión: la escritura.

    Ha sido abrirme a corazón abierto, a ellos.

    Mostrarles mis proyectos, mi día a día. Cómo es mi mundo más personal, más creativo. Ha sido mágico porque he vuelto a conectar con ellos de una forma espectacular.

  • 16

    Has hecho que mi corazón se rompa, otra vez. Me decepcionas, me deprimes. Haces que me estampe contra mis ilusiones. Me matas. ¿El problema? Que ya me estoy acostumbrando.

    -Dolor,

    dolor,

    dolor-.

    Me emborracho de llanto, si no es siempre es casi.

    Y me gestiono mal, como puedo. Yendo pedo, estando vacía.

    Vaya colocón,

    borrón y vida nueva. -Si se puede-.

    Otra vez mierda -mi mundo-.

  • Quiéreme, pero bien

    Ojalá me estés queriendo bien.
    Porque yo me estoy muriendo a reventar de dolor, de angustia.
    De un amargo sabor que recorre mis venas haciendo estallar mi corazón, que bombardea medio roto.
    Sí, lloro, en silencio. Y eso es lo que más duele.
    Estoy siéndole fiel a mi sentimiento, a mi cuerpo, a mi instinto más depredador.
    Y que si tengo que matarme de un susto, por haberme hecho fantasía y haber sido nosotros una ilusión, ya lo haré. No quiero vivir una gran mentira y que todo el vecindario se entere menos yo.
    Que estoy harta, y aunque me haga la tonta no lo soy.
    Soy una bomba explosiva de emociones y a ratos escucho aquellas canciones que me desarman, que me desgarran.

  • Obsesiones

    Y es que cuando las personas se obsesionan por algo, o alguien, van a por ello.
    Y eso es lo que me da miedo: que tu obsesión sea tan fuerte, que acabes olvidándote de mí.

  • Karma

    No sólo te están salvando ellos, también te estás salvando tú.
    Por tu forma de ser,
    por el brillo que das
    y la voluntad que traes.
    Porque tu alma gira entorno a ti y a los demás;
    porque estás, y eres.
    Y aunque el Karma venga, siempre se va.
    Y viene y regresa, pero no se queda.

  • Nublado

    Hoy el día está ensombrecido, en todos los aspectos.
    El cielo, mi vida, la tuya y la de muchos más.