Categoría: Escritos

  • Envidia -sana-

    Miénteme a la cara,
    nena,
    y déjame caer.
    Mírame,
    me levantaré
    y correré
    y volaré.
    Arrasaré,
    y aunque sea por el suelo…
    Arrasaré.
    Triunfaré
    mientras tu carita de niña buena
    se convierte en pura rabia.
    -Envidia-.
    Y créeme,
    te dolerá.

  • La gente

    La gente es muy pesá’
    y a su pesar
    mi pesadilla
    -de vida-.
    Que ya no quiero,
    que ya no vuelo
    y burlo el intento
    -de las personas-.
    Que el ser humano es tan…
    inhumano.

  • Pieles

    Que voy por capas,
    que soy más viento frío
    que carne.
    Y que los huesos se calan
    en mi interior;
    los deshechos y rotos.
    -Se introducen,
    y me rompen-.

  • Leemos el amor

    «Con la escritura no vas a ningún lado», ¿Ah no? Pues yo pensaba que sí, que llegaba a los mundos exteriores y a los interiores, los míos. Y a todos. Que quien no lee es un inculto e un ignorante, pero yo pienso: todos leemos.
    Las noticias por la mañana,
    un artículo interesante,
    una frase,
    un cartel por la calle,
    un cuadro
    y hasta almas,
    sí,
    aquellos que sienten demasiado
    -los enamorados-.
    ¿Y a que es curioso?
    Y hermoso.

  • Me gustaría

    Me gustaría regalaros algo, en letras. Que al llegar a aquel objetivo daros, y mucho. Pero la vida no funciona así, salvo la mía. Mi mundo -creativo- va y viene. Llora y ríe. Y la lluvia abunda más que la alegría. Por eso es mejor dejarse fluir, no ir a los tiempos que marca la vida y vivir sin reglas. Dejarse sentir, en estos casos, es la mejor opción.

  • Oye, nene

    Oye, nene, tócame
    y bien.
    Hazme vibrar
    -a corazón abierto-.
    Y ya que estás de paso
    haz que vibre entera.
    Que necesito dos,
    tres
    o un millón,
    de esos
    -besos-.

  • Escribiendo en bucle

    Siento que es un bucle, repetir el círculo que parece que no tiene fin.
    Capítulo dos, y otra vez. Borré y escribí, de hecho, reescribí. Y, las palabras, resquebrajándome, me rompieron el corazón. Una y otra, y otra, y otra vez.
    Siempre hablo del suicidio, ya estoy cansada. Hartada de comer tantos malos augurios, de ser y sentir tanto,
    tanto.
    Quiero, no sé, vivir sana ¿Quizás? Pero es que -es que- sino no habría textos, ni palabras formándose. Copulando en una canción llena de intención, y grietas.
    Que vuelan,
    arrasando el suelo.
    -Arrastrándose-.
    Momentos de querer salir a la superfície y sentirlo.
    (Lo siento por no vivir y sentir tanto).
    Que me tocan, los sucesos, y me hacen crujir, rugir.

  • Mi ser

    Mi ser que se fue y yo que me quedé, ahí, bailoteando con el corazón, haciéndole resbalar hasta que cayó al suelo y, bueno, se rompió. Dolió. De hecho, sigue doliendo. Porque estalló sangrando en silencio.

  • Asfixia

    Siento tan vacías mis palabras, concretamente el contexto del texto en sí. Un fenómeno, una causa, algo. Necesito sentir, de verdad y a carcajada fuerte y, sincera. Necesito vivir y volar. Quiero un poco de vino tinto, quizás, así siento, vivo y, también, muero en el intento. En el interior de mi ser me quedé como se queda una niña asustada al anochecer. Y duele -ser-. Hay impulsos que surgen por si solos sin saber porqué, pero es que yo soy ese impulso que se impulsa arrastrándose sin querer hacia el precipicio hasta, bueno. No quiero acabar la frase. El texto se queda sin aire (como yo, ahí, asfixiándome).

  • Drogas de amor

    Consumo incontrolable
    de drogas
    que laten
    -laten-
    en mi corazón,
    de enamorado.
    Que la bala disparada
    mató al inocente,
    y tanto,
    que las pistolas
    comenzaron a tener sentido.
    A desperdiciar los balazos,
    a echarlos -en vano- a la basura.

  • Bailarina

    Recuerdo cuando bailaba, cuando danzaba dentro de mi tutú rosa y las zapatillas color carne. Llevaba un moño y, mi cabeza, estaba llena de ilusiones y deseos. Fueron hermosos aquellos días que se fueron fugazmente. Cada martes y jueves o cada lunes y viernes.
    Año tras año.
    Por aquellos tiempos aún no estaba formada ni físicamente ni mentalmente. Pero creaba arte, y aquello era y es hermoso.

  • Jack and Jones

    Me puse unos Jack and Jones, en mi imaginación, y abrí una botella de alcohol. Sin sujetador y descalza salí al ático a obsevar las estrellas de la noche ennegrecida. Y mientras las observaba, contándolas una a una, soñé un futuro a tu lado.
    A partir de aquel momento dejé de vivir el presente, porque antes de estamparme contra la realidad, comencé a vivir de suposiciones
    -de ilusiones-.
    De días pasando sin moverme, sin accionarme.
    Y así es cómo perdí mi tiempo.
    (Así es cómo viví sin vivir).

  • Por fin

    Y por fin aire.
    Caminar por el mundo
    y ser feliz;
    libre de corazón.

  • Mi favorita

    Me he puesto a llorar,
    he pausado la película
    y me he dicho «No puedo verla».
    Es mi favorita,
    y cada vez que la veo me rompo.
    Será el amor
    que provoca
    que vibre mi corazón.

  • 5′

    Me he quedado a los cinco minutos de la película llorando sin querer y, quizás, queriendo.
    Es preciosa;
    me enamora,
    y me enternece el corazón.

  • Salir a volar

    Quiero salir a volar;
    sí,
    a vivir instantes,
    grabar paisajes con la mente
    y llorar la alegría.

  • Amor mío

    Porque contigo es siempre amar,
    el mar.
    Salir del bucle y volar,
    a Marte.
    Ser extraterrestres en una luna infinita,
    lejos de la vida.
    -Porque contigo, siempre, amor mío-.

  • Mi vida

    Me acabas de dejar deprimida,
    aquí,
    dentro de mi misma
    -mi vida-.

  • Dolor personificado

    Porque contigo siempre
    es derrapar,
    coger la armadura
    y matar;
    a los tuyos,
    a los demás
    y a mí.
    Con flecha
    y sin un final.

  • A bocajarro

    No sé si soltártelo todo a bocajarro,
    así, sacando la escopeta
    y disparando la bala en un punto muerto
    -tu corazón-
    que parece estar duro como una roca.
    Que ni rascando,
    que ni tocando,
    que ni besando.
    No hay manera,
    y yo me rindo.
    Dejo aquí mi taco de billetes,
    me saco las zapatillas,
    me desnudo al completo
    y abro mis alas para empezar a volar.

  • Ya no.

    No pienso perder más el puto culo por ti.
    Me cansé,
    sí,
    me cansé de ser siempre yo contigo,
    yo hacia ti,
    yo para y por ti.
    Pues, ¿Sabes qué? Ya no.

  • ¿Te quiero?

    Pues ya no sé si te quiero, y eso es peligroso. Mucho.
    Puede matar almas,
    y lo peor,
    te puede fastidiar a ti;
    que tu corazón duro como una piedra se te rompa minuto a minuto,
    trozo a trozo.
    Y te va a joder,
    -te va a joder-.

  • Alocadas

    ¿Te acuerdas, amiga?
    Cuando escuchábamos a Amy Winehouse en los pasillos del instituto.
    Nos flipaba, éramos unas amantes del vivir;
    de volar entre cuatro paredes,
    de arriesgar
    y ser más que estar.
    Los profesores diciéndonos que aquello no era permitido.
    Y digo yo, ¿Qué sabéis vosotros del arte?
    De escuchar y más que oír sentir.
    -Sentir-,
    tú y yo alocadas,
    y bailando lo imposible,
    lo indefinible,
    lo infinito.
    Aquellas éramos -somos-.
    En los huesos,
    calándose -la melodía- en el corazón.
    Y empatizando y sufriendo;
    por ella,
    por nosotras
    y por todos aquellos
    -los que sufrieron, los que aún sufren-.
    Porque al fin y al cabo,
    lo que nos queda
    es un recuerdo lleno de amor.

  • No sé

    No sé qué esperáis tanto del 2021.
    Sólo digo, dejad de esperar ese año,
    poned remedio a vuestras curas
    -vidas-.
    Sanaros,
    amaros,
    amantes del desamor,
    del dolor sin freno
    y derrapando con el terremoto vibrando.
    Que la vida son dos segundos,
    un suspiro
    y una borrachera sin fin que,
    al final,
    termina;
    como la suerte misma.

  • Reina

    Jaque mate;
    y tanto jugar que me mataste.
    A mentiras,
    a preguntas sin respuesta
    y a besos sin amor.

  • Sáname

    Sáname el corazón
    que sangra a borbotones,
    que duele como quien acuchilla
    el dolor en bucle.

  • ¿Para qué?

    ¿Para qué me quieres?,
    es que,
    no sé,
    pero siento que no sientes tanto como yo.
    Te quiero para amarte,
    y tú sólo me deshaces
    convirtiéndome en arte.
    -Espejo roto-;
    ¿Lo ves?
    Ya no se puede reconstruir,
    pues yo tampoco.
    Y así me quedo,
    así me quedé.
    Llena de grietas,
    de porqués,
    de dudas
    y de cientos de suspiros inacabados,
    ahogados en gritos silenciados.
    Compréndelo,
    joder,
    no quiero más dolor.
    -No quiero-.

  • Olvido -de mí-

    ¿De qué sirve que me digas ‘Te quiero’?
    Si luego te olvidas de mí,
    como si fuese transparente.
    Me difumino, amor, entre la ciudad;
    entre la niebla,
    las nubes
    y la lluvia.
    Me desvanezco y me rompo a pedazos y a ratos, que es como duele más.

  • (Seré otra)

    Y es que llega la tarde, las siete concretamente y, bueno.
    Que ya no soy persona.
    Que llevo encerrada mil vidas ahí adentro -en mi cuerpo- y no hay manera de salir.
    Que necesito mar, alma y una copa de vino tinto.
    Me estoy volviendo loca, y no quiero.
    Aborrezco esto -mi ser interno-. Es cierto que amo la soledad pero no sentirme sola. Entiéndelo, y enciéndeme un cigarro.
    Después de esto no me vas a reconocer,
    porque ya no seré yo.
    Spoiler: seré otra.

  • Fatiga mental

    ¿Tú sabes lo que fatiga eso mentalmente?
    Estar encerrada en mi misma, es suficiente.
    -Es suficiente-.

  • Família

    Me miráis con miedo, família.
    Que sepáis que yo no soy el monstruo, que él está dentro de mí;
    intentando sacar la rabia.
    Me duele,
    y me mata
    que me veáis así.
    -Lo siento-.