Me llenas el hueco con sonrisas, risas y maravillas; tú.
Categoría: Escritos
Soplo
Y es que un día, así, sin querer te besaré y te soplaré una sonrisa tan grande, que demostrará todo el amor que siento por ti.
Una maravilla
Entonces te dije «Vete, si quieres». El «si quieres» no recuerdo si lo dije o lo pensé.
Te dije «Vete», y te quedaste. No dijiste nada y tus actos hablaron por ti. Te quedaste, conmigo. Maravilloso ¿o no?
Marchitándome
Soy una flor marchita que llora hojas secas, pudriéndose en cada nuevo amanecer. Porque el astro solar dispara balas de ansiedad, cada vez que se va. Soy tierra, húmeda y seca, a la vez; fría y hueca. Soy océano, un caos justo a punto de estallar; las olas coléricas chocando contra las rocas, zarpando y buceando, buscando aquello tan anhelado: la felicidad.
Hueco
Y un día, cojeré y me largaré.
Sin billetera, sin dinero, sin ticket de vuelta.
Me llevaré mi libro favorito y una botella de Whisky.
Me la beberé a tragos cortos y, mientras, observaré el paisaje.
Lo mejor será que no me verás partir porque, cuando creas que ya me estoy yendo, ya me habré ido.
Y eso sí, ni me eches de menos, ni me busques, no me envíes mensajes, mucho menos me llames.
Me cambiaré de casa,
cambiaré mi identidad,
mi número de teléfono
y te bloquearé en cada una de mis redes.
Ya no habrá opción, ni una pizca de esperanza pues ya no estaré nunca más.
Y eso, te deprimirá, te desesperará, te martirizará y te dolerá.
Pero que sepas, que siempre te tendré en el fondo de mi corazón, marchito y desintegrado.
Porque ya no te quiero, y aunque te siga queriendo, te odiaré más aun, por la cicatriz que has dejado en mi alma, ahora, ahuecada.
Bragas y calzonazos
Y yo, en bragas,
y en mi cama.
Y tú allí,
vete a saber cómo.
Y yo, en bragas,
y quiero que tú,
estés aquí;
sin camiseta,
en calzoncillos.
Y que, ya que estamos,
me cocines.
Y lo digo muy en serio,
eso, de que estoy en bragas.
Son azul oscuro, por cierto.
Unos culotte del Mickey Mouse.
Son mis favoritos.
Y, te voy a decir más,
no me quedan mal.
Hoy me quiero.