Categoría: Escritos

  • Lunes

    Hoy es un lunes cualquiera,
    porque la fiera -mi interior- ha salido de casa;
    a matar de rabia,
    a sufrir,
    a vivir.
    A sentir todo y nada.

  • Un té de «Te quiero»

    Un abrazo y un té de «te quiero».
    Salir a pasear durante el mediodía y dejar que el sol ilumine mis cabellos ya no tan castaños. La raíz es negra (como mi corazón). Está podrido y, aún así, gracias a ti, brilla. De él nace una florecilla muy pequeña, muy chiquitita. Crece, poco a poco e in crescendo porque puede, porque quiere. Es voluntad y un simple sentir por ti. Me haces vibrar y amar -a ti, a los demás y a la vida-. Y qué bonito, ¿No?

  • Liberarme

    Papá, mamá;
    Me siento presionada.
    Sé que no me obligáis, tampoco me lo decís. Me siento mal. Agobiada y llena de rabia, pero saldré de esta. Iré más allá porque para mí la impotencia no se llora, se remonta. Se sube al trampolín y se salta al vacío para convertirme luego en caos. Me da igual. Sólo quiero triunfar. No para ellos -familia- sino para mí.
    Me hacéis creer que debo -porque lo deseáis- conseguir aquello o lo otro. Estoy bien como soy. Sólo quiero liberarme del sufrimiento, de la presión que hay en mi pecho.

  • El amor

    Yo, -tu musa- leyendo desnuda en la cama, sintiendo y amando el mismo dolor; un libro, el amor. Que es un vaivén de contrastes, de luces y sombras combinadas entre ellas. Porque amar es sentir un cúmulo de emociones que no se detienen y se acrecentan, todas, hacia esa persona. Es volar, fluir y llorar sonrisas hasta estallar. Explotar margaritas. Las flores florecidas que crecen en tu interior -en tu corazón-; así se siente uno cuando está enamorado. Porque (el amor) es primavera, estar en ella y serla, experimentarla. Amarla como se ama a un ser querido. Y el enamoramiento va del verano al invierno, in crescendo y descendiendo ya que luego -tarde pero llega- aparece el desamor. Todo fluye entre estos sustantivos -emociones- que se asemejan más a almas que a, eso, nombres.

  • Palabras poéticas

    ¿En qué te pareces a mí vida mía?
    Me siento fría y estoy oculta entre palabras poéticas llenas de caos. Cansada, desganada, camino y ya sin ser. Nadie, ni tú ni ellos, entendéis nada. Porque no os detenéis a observar, tampoco analizáis y, mucho menos, empatizáis.

  • Bucle y primavera

    No quiero seguir con esto, con la rutina; es basta y aburrida. Estoy en un bucle toda mi vida. Es un no parar y aún así detenerse a respirar, a absorber la primavera que ya viene, que amanece floreciendo.

  • Papá

    Gracias papá;
    por escucharme,
    por sentirme,
    por ayudarme,
    por quererme.
    Te amo.